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El fin de los días grises

Comida china

Comida china Me gusta la comida china.

Hubo una época de mi vida en la que odiaba ese tipo de comida. Más de una y más de dos discusiones tuve con mis amigos por ir a comer a un restaurante chino.

Y sin embargo, aún no sé cómo, un día decidí que estaba enganchada a la comida china.

Sí, no es sólo que me guste, es que cada cierto tiempo necesito pedir comida china, o ir a un restaurante chino, y probar esos extraños sabores, esas sustancias que prefiero no pensar de dónde pueden salir.

El caso es que en el fondo siempre hay cosas en nuestra vida que antes no nos gustaban y ahora nos encantan, o viceversa.

Las comidas, la música, el cine, los amigos, las parejas, las ciudades.

Ahora, ahora que ya no estoy en casa, me doy cuenta de que odiaba cosas que son absolutamente fundamentales para una buena vida.

Claro, "nunca digas de este agua no beberé", si es que el refranero popular sabe más que nadie.

Adoro la comida china, y no me gustan muchas de las personas que antes necesitaba en mi vida, llamadme rara.
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4 comentarios

inocuo -

acabo de descubrir tu blog via nastrud y no me he fijado de donde eres, pero conozco el mejor chino de barcelona. Esta en travessera de les corts con numancia. Es pequeñito y nada que ver con cualquiera de los que habras probado. Se llama HOY. 100% recomendado :)

M -

Me acuerdo la primera vez qaue estuve en un restaurante chino contigo, llevabas años renegando sobre esos restaurantes en los que no sabías que podía haber o no en el plato, llenos de excentricidades y extraños sabores muy alejados de todas las cosas que siempre te han gustado: patatas fritas con huevos fritos y bacon con queso, un, dos, tres... responda otra vez. Fue en Madrid, y creo que fue también el primer fin de semana que pasé contigo, solos... sin intermediarios, sin R. y sin nadie más. Solo llegar fuimos al chino, incluso comiendo yo sentía la extrañeza del momento, me daba la sensación de que era un salto en tu vida, una forma de dejar a un lado un prejuicio (o lo que sea, o cómo quieras llamarle). Es una anecdota absurda, o al menos lo parece, para mí es curiosa en toda esta vida que hemos compartido juntos.
Nunca sabes qué será o no santo de tu devoción, pasa con amigos, pasa con sabores, con olores, comidas... pasa con la vida, hay días en los que te levantas sin ganas de nada, con una inapetencia asquerosa, y otros en los que te quieres comer el mundo. La vida está llena de sorpresas... solo hay que dar oportunidades.
Por cierto... llevo años comiendo en restaurantes chinos, ahora los tengo un poco atravesados...
Un beso guapa, uno a ti y otro a todos/as los/as que siempre hemos sido un tanto "raros"...
M

Helena -

La comida china siempre me ha gustado, me gustan todas las cosas que no son cercanas a mí, todo lo que me pueda llevar a otro mundo, personas incluídas por supuesto.
Pero sí me ha pasado con la verdura cocinada, sólo comía verduras crudas, y han tenido que pasar 33 años para que me dé cuenta de que me gustan cocinadas tanto como crudas...qué malo es cerrar tu razón antes de conocer...mira que soy...llegar a prejuzgar a unas simples verduras...;)
Besos.Adiós.

Miguelito -

¿Yo te gusto? :D

Esta semana te pegaré un toque, desaparessssida.
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