Blogia
El fin de los días grises

El ruido y la sonrisa

Hay quien no entiende que el ruido puede ser algo que no moleste.

Que las “venganzas frías” sólo provocan la risa.

Os sitúo: una obra en la casa de al lado, o justo encima.

Ruidos en momentos inoportunos (puede que incluso prohibidos) que te enervan, que te hacen mostrar una rabia absurda que a nada lleva. Golpeas las paredes, golpeas el suelo, pataleas, total ¿para qué? El que hace ruido va a seguir haciéndolo si está trabajando, y rara vez parará si el ruido lo hace “por amor al arte”.

Otra situación: compañera de piso que cree que va a molestar pasando el aspirador a horas que no son las más lógicas (domingos a las 9 de la mañana, sábados a las 7 de la tarde…), golpeando puertas, moviendo sillas y mesas, arrastrándolas más bien… no querida amiga, no, eso no me molesta, de hecho el ruido de la tele puede callar cualquier sonido a mi alrededor.

Sigue aspirando, sigue mostrando tu rabia, yo sonrío

2 comentarios

Anónimo -

Estrépitos que a otros les pueden ser ofensivos y con los cuales yo disfruto:
Una Harley, no hace falta acelerarla mucho para que me guste. Angus Young extrayendo sonidos de otro planeta a su guitarra. Mis niñas, tirándolo todo y revolviendo,y mi mujer riñéndome a mí, que desastre (me encanta). La mar,enfadándose contra las rocas y el viento.
No están ordenados, ni siquiera alfabeticamente

Helena -

Niña... no me gusta nada esta situación... al menos ella pasa el aspirador...;)

Un beso.