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El fin de los días grises

Paranoias

Sal ya

Hoy no es un buen día para que llueve como lo está haciendo.

Hoy necesitaba el sol como el aire para respirar. Quizás por eso hoy no respiro mucho, porque este aire no es el que me sirve.

Necesito el sol, hoy sí, y mañana que llueva todo lo que sea. Pero sol, sonríeme, por favor.

VIVE

Es sin duda lo más inteligente que le puedes decir a quien quieres. Y a mí me lo han dicho, me lo han repetido y quiero hacerlo: Vive Diana, vive.

Qué fácil parece, no?

Gracias papá

Es el deporte un motor que mueve muchos corazones, muchas almas, muchas emociones, e incluso ilusiones.

Entre el fútbol y el baloncesto se mueven mis impulsos. No lo niego, soy futbolera empedernida, amante de este deporte hasta decir basta. Y por ello agradeceré siempre a mi padre que me metiera en la sangre el amor hacia este denostado ejercicio.

Esta tarde-noche mis emociones han viajado a la velocidad de la luz. He llorado, he reído, he sufrido, he llorado y reído en el mismo instante, me he callado, he sollozado, he hecho una mueca, un gesto de disgusto...

El equipo filial del Madrid ha certificado el descenso a Segunda B. Una pena, injusto incluso si nos atenemos al juego realizado en ocasiones, pero en el fútbol la veteranía es un grado, y el Castilla adolecía de eso más que de nada. Espero con ansia un pronto ascenso, que celebraré como lo hice hace dos temporadas.

A la misma hora el Málaga aseguraba la permanencia en Segunda, en una de las temporadas más difíciles de los últimos tiempos, por motivos económicos que incluso han puesto en duda la continuidad del club. Yo estaba hoy en La Rosaleda, con D. y su padre, viéndoles sufrir, viéndole llorar. Y hemos podido abrazarnos para celebrar como una explosión de alegría el gol del empate. No lo he podido evitar, las lágrimas han brotado, he comprendido lo duro que es luchar por algo que no es un título de Liga o Copa de Europa. Quizás más noble, qué más da, un objetivo distinto, una alegría increible.

Corriendo hemos ido a mi casa, para ver el cuarto partido de los playoffs de la Liga ACB de baloncesto: DKV Joventut-Real Madrid. Si ganaban los de Badalona volvían a una final catorce años después. Si ganaba el Madrid se prolonga el sufrimiento un partido más. Así será finalmente. Agónico, intenso, eterno. Y el Madrid se ha hecho con la victoria.

Y sin tiempo para celebrarlo cambiamos de canal y nos enfrentamos al fútbol. A la última emoción del día... y no me voy a poner a hacer una crónica de lo que ha pasado. Para eso están los periódicos y los periodistas que cobran (que una es periodista pero no cobra un duro por ello). Que se ganen su dinero.

El Madrid ha vencido. Y durante el partido he llorado como una niña. Porque entre los dedos se nos iba la posibilidad de ganar de nuevo un título. Y porque soñaba con estar el domingo 17 en Madrid, en el Bernabeu, con mi hermano. Cantando los goles, abrazándonos y festejando. Porque ese día se cumplen cinco años del día más horrible de mi vida, y soñaba con que ÉL estaría desde arriba apoyándonos. Y festejando. Soñaba con todo eso y se escapaba entre los dedos, como mis lágrimas se escapaban despavoridas de mis ojos. D. me decía que creyera y yo no sabía cómo hacerlo. Pero llegó, hubo algo de fe y aún cabe la posibilidad de que el día 17 de junio, cinco años después, ÉL me haga llorar de nuevo porque querríamos disfrutar juntos ese título, que tiene que caer, que tiene que ser nuestro.

Qué grande es el deporte. Gracias papá por enseñarme que puede hacernos felices también. Gracias y hasta el domingo 17 de junio.

Un padre nuestro

Con todo el respeto del mundo.

Este fin de semana una prima mía me hizo reir a carcajadas. Y por eso os dejo ésto aquí.

Espero que os provoque al menos la cuarta parte de carcajadas que a mí.

La desbandá

Merece la pena leerlo. Siempre, y en ocasiones más aún: www.buscandounideal.com

Un regalo para las palabras...

Y de propina...

No salgas de casa y hagas algo que te puedan reprochar.

Si no era suficiente con ser famoso y que todo el mundo pudiera hablar de ti por cualquier actuación o presencia en un medio público, ahora también una camarera aprovechada y hábil se ha permitido el lujo de escribir una novela -seguramente insustancial- en la cual incluye fragmentos de sucesos reales, como el "interesantísimo hecho" de que Gwyneth Paltrow apenas deje propina. "Gwyneth Paltrow vino al bar. Quería decirle que yo había estado haciendo una lista donde ella aparecía, pero Gwyneth no era tacaña, sólo estúpida. Pensé que probablemente no podría calcular el 15% (porcentaje de propina que suele darse en Nueva York)". Carga contra Madonna, otra tacaña más, contra Paul McCartney, por estar demasiado borracho para dar propina, contra Barbra Streisand o Kelly Preston (la mujer de rojo, también esposa de John Travolta), por no ser demasiado estiradas.

Estoy aburrida de los aprovechados, y cansada de tener que dejar propina por un servicio. Coño, no me hacen ningún favor, simplemente me atienden. A mí en mi trabajo nunca nadie me ha dado una propina, y me parece lo normal. ¿Por qué hay que abonar un servicio extra, que no debería ser obligatorio, y si no se hace ya pueden hablar mal de ti?

Pues que hablen mal de mí, pero por mi parte se acabó lo de dar propinas. Es su trabajo, lo siento, no tengo que ser yo, o tú, o él -famoso o no- quien sufrague el sueldo que su jefe no le da.

Mala suerte.

Los defectos y excesos (I)

Me falta algo del orgullo que otros tienen.

Me falta amor propio y más mala leche de cara a los demás.

Me sobran las continuas protestas ante los de siempre, que se comen todos todos mis malos ratos.

Me faltan mis amigos.

Me sobran algunas compañeras de trabajo.

Me falta hacer ejercicio.

Me sobra comerme la cabeza por una cosa, y por otra, y por otra más, por todo.

Me sobra espacio en el ordenador para llenarlo de archivos.

Me faltan cosas que bajarme.

Me falta tanto... me sobran buenas intenciones.

Tuyo o mío

Como debe ser. Sonrío por estupideces, sin conocer el motivo, y me enfado con el mundo porque no estoy en el lugar que creo merecer.

Son paranoias y como tales me pertenecen. Y quien quiera entender... que se compre una moto.

Ni yo sé lo que digo, ni yo sé si debo decir algo.

Pero me apetecía escribir y teclear las letras aún tan nuevas.

Dame un abrazo y hazme olvidar las tristezas, comparte conmigo la alegría de no vivir en otro lugar, de ser quienes somos y de estar como estamos. Sigo sin entender, sigo sin explicarme.

¿Es el cielo? No, es el manicomioooo

Lo habréis visto ya seguramente, pero os ruego encarecidamente que volváis a verlo y os fijéis especialmente en ese momento del título.
Aún me estoy riendo... y además os escribo por fin desde mi ordenador y mi conexión a internet: EN MI CASA!!!

Hace calor...

Hace calor...

Llega el calor, y olvido que he pasado frío, que las mantas fueron mis amigas íntimas y que la estufa adornaba mi salón, como un cuadro más.

Ha llegado el calor, y olvido la ropa que me tapaba, y me desnudo ante la vida, sin mostrar ni un ápice de mi cuerpo, porque el pudor es mayor que la sensación se sofoco.

Con el calor se va el frío, paradoja y perogrullada, a partes iguales. Y llegan más caras felices, porque pensamos en los largos paseos a la orilla de la playa, las maravillosas noches de verano, el ardor de las pasiones y el frío del hielo en los labios.

Hace calor, y yo voy al reencuentro de los míos, un fin de semana más. Para un bautizo, aunque cualquier excusa sería perfectamente válida.

Viajar en mi coche con D., hablar, cantar, discutir, en nuestro trayecto. Ver a mi madre, ver a mis amigos. Pasar la tarde-noche con ellos, entre carcajadas y recuerdos.

Ha llegado ya el calor, mi cuerpo lo siente, y los planes se agolpan. Las palabras también, aunque este blog parezca indicar lo contrario. Tengo tanto qué decir. Tantos adioses, tantas bienvenidas, tantas certezas... y tanta incertidumbre.

Hace calor...

Anarquía

Anarquía

Mi portátil ha muerto. Ha caído en acto de servicio, y puede que no haya forma de resucitarlo.

A veces pienso en lo increiblemente fascinante y feliz que sería el mundo si, quizás con un beso, pudiéramos resucitar a las cosas... y a las personas. Utoía, sueño, fantasía.

Lo que decía. Mi portátil ha muerto, y con él las pocas, pocas opciones de escribir.
El mundo cibernético ha desaparecido de mi vida a pasos agigantados. Y lo echo de menos, pero mi dinero es inferior a las ganas. Vosotros me comprendéis.

No sé cuando, dónde ni cómo podré hacerme con un nuevo ordenador, así que volvió la época de los libros, los dvd's, la soledad conmigo misma, conociéndome y queriéndome.

Empieza la Semana Santa, las procesiones, la fe, todo aquello que nunca formó parte de mi vida, quizás por vivir en una gran ciudad, o tal vez porque simplemente en mi familia no hay tal devoción por nada, nada, nada, más que por el núcleo fuerte de la familia.

Me sorprende todo lo que mueve en una ciudad como Málaga. Calles cortadas, planes cambiados, rutas alternativas, todo en torno a un trono, a una imagen, a una promesa en fin. Lo cierto es que lo respeto, pero casi sin empezar ya estoy harta de no poder llegar por el camino habitual a mi casita, o no tener sitio para aparcar, o aplazar tal o cual plan por no "deber" coger el coche.

Así que me voy. El viernes santo me marcho a Denia, que ahí aunque haya procesiones a mí no me impedirán hacer lo que quiera. Y me muero de ganas por eso: por hacer lo que quiera. ¡Anarquía!

Todo tiene su fin

Esta canción marca un momento importantísimo en mi vida. El final de un ciclo, de una historia preciosa, de una amistad en "triunvirato", de algo hechizante que acabó partido por la mitad.

Es un viaje final, una despedida sin saberlo, un coche nuevo, Asturias, la música alta, las ventanillas bajadas, el viento en nuestras caras.

Fue un último viaje juntos: D., R. y yo. Oviedo como centro de operaciones, la sidra como compañera, llamadas interminables de D. a su novia I., ver fugazmente a P. (para una vez que voy a su ciudad).

Recuerdos imborrables, discusiones muy feas. Al final de todo quedó una sonrisa, marcada por un atasco interminable en nuestro regreso a Madrid.

Sin saberlo, o quizás sí, ahí se acabó nuestra historia. Nuestros caminos se fueron separando, incluso hoy cada uno seguimos en otra ciudad de España. Echando la vista atrás me entra la añoranza, esa nostalgia que no sabe si hacerte sonreir o llorar. Fueron unos años preciosos y un viaje increible como colofón.

En Oviedo se selló el fin de una de las historias de amistad más bellas jamás escritas. Al menos para mí, y digan lo que digan.

Han sido dos de los mejores amigos que nunca he tenido, y al menos R. sigue siéndolo. D. está más perdido, o más bien fui yo la que me separé de su lado. No sé bien porqué. A veces huyo.

Fueron días muy bonitos, preciosos, y siempre que escucho esta canción de U2 recuerdo esa carretera, sus sonrisas, sus caras, sus abrazos. Nuestra amistad. Joder, qué bonito era aquello.

A media luz

No me acabo de leer ningún libro, no termino ninguna película, ni llego al final de casi ninguna serie.

Dejo algo de comida en los platos, la cama a medio hacer y la persiana a medio bajar (o subir).

Nunca termino de limpiar la casa, ni empiezo a limpiar el coche, jamás acabo de pintar la casa.

Incluso este blog se ha quedado a medias. También por eso nunca me separo del todo de los míos, de nadie, de todos...

Escondidos

¿Somos más de lo que imaginamos? ¿Creemos ser menos de lo que somos? ¿Somos tal y como pensamos? Incluso me planteo otras dudas: ¿pensamos?, ¿somos?, ¿nos dejamos llevar?

"Que no te vaya bonito, que te vaya de muerte".
La Fuga.

Nos sobran razones para sonreir. La principal de todas es que despertamos a diario. Pero preferimos ahogarnos en vasos de agua. Urdir mil motivos para poner un gesto sombrío y recibir la palmadita en el hombro. Maldita compasión.

He pensado mucho estos días en las personas que tienen lo que no se merecen, para bien y para mal. Aquellos que no se esfuerzan y que se achantan ante todo, y aquellos que luchan hasta la extenuación pero las cosas nunca salen.

La pobreza, la miseria, el hambre, el miedo.

"A veces llega un momento en que te haces viejo de repente,
sin arrugas en la frente pero con ganas de morir".
Celtas Cortos

Envejecemos, y no es sólo cuestión de años, de horas, de minutos. Envejecemos porque borramos las sonrisas de nuestra cara, y nos teñimos de pavor adulto. Dejamos de emocionarnos con lo que lo hacíamos antes. Cambiamos las conversaciones sobre la amistad por las charlas sobre pañales y compromisos, hipotecas y familia.

Olvidamos las canciones, dejamos de hablar de música y cine, del partido de Ronaldinho o Robinho, de la fiesta en tal o cual bar.

Convertimos nuestra vida en una masa más, sin sabor, sin olor. Una comida que alimenta pero no agrada.

"Prendido a tu botella vacía,
esa que antes siempre tuvo gusto a nada.
Apretando los dedos, agarrándome,
dándole mi vida a ese para-avalanchas"
Andrés Calamaro

Sí, dicen que hay un mundo de sensaciones, tentaciones o yo qué sé. Ese mundo se aleja, todos nosotros nos estamos alejando del verdadero sentido de la vida. Seguimos escribiendo, intentando mostrarnos ante quienes nos leen, pretendiendo cada día ser un poco más "cool" que el anterior. Pretendemos tener más elogios, más palabras bonitas, y nos olvidamos que sólo son eso, sólo son palabras, que se agradecen, por supuesto, pero que nos recuerdan lo lejanos que estamos los unos de los otros, que sólo somos capaces de escribir en un frío teclado, ante una insensible pantalla, sin rozar la mano del que nos lee, sin mirarle a los ojos.

Nos distanciamos, y es triste, pero es ley de vida. Nunca querría reconocerlo, pero estamos tan tan lejos. Estamos escondidos.

Pasaba por aquí

Pasaba por aquí. Estoy sin ordenador, espero recuperarlo este fin de semana, y así cumplir de nuevo con mis obligaciones (y las que no lo son tanto, sino más bien devociones, como lo que me dijo la Niña C.).

Echo de menos escribir, mucho, muchísimo. Es un vacío que me inunda y en cierto modo me entristece. Pero esta vez no hay más solución que esperar que se arregle mi portátil y las teclas vuelvan a su sitio. Con ellas las palabras, las tildes, los puntos suspensivos y los pensamientos.

Os extraño. Ya queda menos.

A la primera persona

Os dejo para acabar el año con la canción que más he escuchado este último mes.

Sé que no compartiréis muchos mi opinión, pero fascinada me encuentro por este tema. Y desconozco los motivos ocultos que hay, pero más me fascina aún el vídeo y la cara de Alejandro.

Feliz 2007. Muy feliz

Pre-Nochevieja

Pre-Nochevieja

Aún no sé si escribiré un post despedida de este magnífico año.

Pero como no confío mucho en que vaya hacerlo no quiero dejar pasar la oportunidad de acordarme de ciertas personas.

De tres en particular. Tres que han venido a iluminar nuestras vidas, sobre todo las de sus padres, y que me han hecho feliz.

Bienvenidos a Carla, Alejandro y Sofía, por orden de nacimiento. Bienvenidos a este mundo tan raro de treguas rotas, hambre, destrucción y pena de muerte, pero también de amor, calor, amistad, sensaciones, sentimientos y alegría. De risas y llantos, de luz y oscuridad.

Este mundo ofrece muchas variantes, pero vosotros habéis tenido la inmensa suerte de nacer en el lado dulce de la vida, el lado amable, y tenéis junto a vosotros a personas que os quieren desde antes de abrir los ojos.

Sólo puedo daros las gracias, por las ilusiones que nos habéis regalado. Y por haber hecho de este 2006 un año increible.

(Si finalmente no escribo quiere acordarme de mi nuevo piso, mi nuevo trabajo, mi consolidación en Málaga, mi niño que me tiene loca, mis amigos de siempre y mis nuevos amigos. De lo feliz que he sido, que soy y que quiero seguir siendo. Y de lo importante que es adornar todo esto con salud).

Ha sido un gran año, a nivel personal, este 2006. Lástima que se va... hasta nunca amigo.

P.D.: para los más rebuscados, este Alejandro de aquí es el mismo Héctor del primer post que escribí en el 2006. Cosas de sus padres.

Feliz Nochebuena

Me tocó un piquito de la lotería (un décimo regalado por mi hermano a mi madre y a mí, premiado con 100 euritos, que no es mucho pero no es poco).

Y Sofía nació, ayer, día 23 de diciembre, para regocijo de todos los que la esperábamos con los brazos abiertos.

Mi tercera "sobrina", después de Carla y Álex.

En un ratito iré a conocerla, prometo babear ;)

Y llega la Nochebuena. Acabo de llegar a Madrid, al calor del hogar, a los brazos de mi madre. Estoy feliz, y sólo tengo un deseo como regalo: salud, por favor, sólo eso.

De números y loterías, de gordos y salud

De números y loterías, de gordos y salud

Y llega mañana la lotería, y de nuevo las ilusiones (que se suelen romper muy pronto), y las voces cantarinas de los Niños de San Ildefonso, y los disfraces en la sala donde se celebra el sorteo, y los números, y oir la radio, y mirar los billetes... y sólo tengo uno este año.

Pero me da igual, con el tiempo vamos comprendiendo que no hay mejor sorteo, no hay mejor lotería, mejor premio, que la salud, sin más.

Así que en el día antes del Día Internacional No Oficial de la Salud: Felicidades a quienes tengáis/tengamos ese bien tan preciado.

Y que nazca ya Sofía!!! Que te estamos esperando mi niña!!!

Abrazos gratis

Le copio el post a R., pero sé que se sentirá orgullosa, porque es una preciosidad (el vídeo también) ;)


Edito: para decir que hoy, junto al Oso y el Madroño de Madrid, he podido disfrutar en directo de los abrazos gratis. No, no me he lanzado a abrazar a ninguno de los que allí había. Una que es cobarde.