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El fin de los días grises

Paranoias

The show must go on

The show must go on Llevo un rato delante de la pantalla, pensando en sobre qué voy a escribir y no acude ninguna idea a mi cabeza.
Entonces... ¿para qué te sientas a escribir si no tienes sobre qué hacerlo? Buena pregunta, esa misma me la hago yo.
Pero escribir es como una terapia... esperad, voy a poner algo de música para completar la terapia más aún. Dejemos que el Winamp seleccione lo que quiera, libre albedrío como forma de vida.
Salen The Go-Betweens y "Bye bye pride". Buen comienzo.
Me hace gracia eso que oí en la radio "regresa la ola de calor", y yo me pregunto: ¿cuando se fue? Porque si huyó yo no me enteré, me ha tomado el pelo de la peor manera posible. El calor nos ha invadido de mala manera, ha decidido vengarse. Tanto rogar que llegara y ahora ha querido convertirse en el protagonista de nuestras conversaciones y nuestras vidas.
Cambio de tercio: hoy he acabado de comprender que en mi trabajo jamás importará que haga las cosas bien o mal, sino que simplemente habrá que hacerlas. Va a entrar gente nueva, va a salir gente de siempre, yo me quedaré y mi sueldo se mantendrá. Y mi cara de imbécil también, porque no sé qué otra cara poner ante ese tipo de hechos. Debo buscar nuevos horizontes, este está más que quemado ya, viejo, taciturno, cansino. Siento que podría dar aún mucho más de sí, y quizás siga haciéndolo, porque cabezota soy un rato, pero también quiero complementar ese trabajo con otro, es una necesidad económica, no busquemos motivaciones más altruistas.
"Déjame" de Los Secretos en directo. Recuerdo un concierto de los hermanos Urquijo en las fiestas de Moratalaz, hace ya unos cuantos años, como uno de los mejores en los que he estado. Profesionales al máximo, pueden gustarte o no, podían gustarte o no, pero lo cierto es que mostraban un saber hacer digno de admirar.
Por cierto, sigo sola en casa. Y me encanta esta vida de persona independiente. Eso sí, ¿por qué no me ponéis alguna receta de comida? Es que quiero experimentar un poco, y seguro que a alguno se os ocurre un plato de esos fáciles de hacer y que siempre preparáis para vuestros amigos.
"Como Ali" Los Piojos, maravillosa canción. Música argentina. Me encanta, soy una enamorada de los artistas argentinos: Calamaro, Bersuit Vergarabat, Coti, Ratones Paranoicos, Soda Stereo, Redonditos, Los Abuelos de la Nada y tantos otros. Me llega su música, me fascina, me parece un mundo nuevo a descubrir.
¿Os he dicho ya que el verano de 2005 es el momento de viajar a Argentina? Sí, seguro que ya os lo he repetido cientos de veces, soy muy pesada con mis ideas, lo sé, pero ¿qué le hago si necesito autoconvencerme de que voy a hacerlo por fin?
Voy a ir cerrando esta estúpida entrada. Bueno, he conseguido un poco el efecto que buscaba, descargar en esta fría pantalla y sobre las teclas de mi ordenador algunos pensamientos absurdos que giran sin orden en mi cabeza.
No hay mejor final que el "The show must go on" de la BSO de Moulin Rouge, cantado por el mismo actor que en la película. Uf, qué película. Sólo de pensar en ella me emociono, tengo tantos recuerdos asociados ya a esta película... si no la habéis visto ya estáis tardando (D. espero que aguantes el verla conmigo una vez más, a mí me gustaría).

No sé qué me das que me haces volar

No sé qué me das que me haces volar A veces tengo la sensación de que necesito que pasen los días, que llegue cierto día que aún no sé cual es, y mientras tanto vivo en una etapa de transición. Días sin mucha historia, aunque en ocasiones repletos de personas, gestos y palabras. Así se pasan mejor.
Siempre se debería vivir con una ilusión en el horizonte, con un sueño en el corazón. El deseo de cumplir algo, poner una fecha a tu felicidad... para luego volver a poner otra más.
Queda poco tiempo para las vacaciones, aún no tengo claro que haré. Sólo dos cosas, que una semana la pasaré en la playa, con mi madre, y que otra semana la pasaré con D., de Málaga a Algeciras, con la intención de hacer una incursión en Marruecos. Me quedan colgadas dos semanas por ahora, que pueden llenarse con un viaje (primer destino hablado: Roma). Y es que necesito viajar, me apetece mucho coger un avión (el hecho de coger un avión no es que me emocione especialmente), pero me gusta tanto la sensación que ofrece llegar a un país extranjero, es una libertad especial. Pasear por las calles de otra ciudad, escuchar otro idioma, comer otra comida, beber otro agua... todo tiene un sentido diferente, y a mí me encanta sentirme así.
Creo que todos deberíamos salir, aunque sólo fuera un fin de semana, dos veces al año fuera de nuestro país... no me preguntéis porqué, es algo que pienso desde el fin de semana que pasé en noviembre en Asmterdam. Es tal renacimiento de ideas y de ganas que no tiene precio.
Nunca dejéis de volar, del modo que sea, pero levantad vuestras alas, movedlas y volad, volemos todos juntos, buscando nuestra ilusión, buscando un ideal... tú me haces volar.

La sonrisa perfecta

La sonrisa perfecta Ayer cerré "mi temporada radiofónica" y no sé aún si cerré sólo esta temporada o cerré por una etapa larga (que espero que no sea definitiva en todo caso, por mí y por los que aún confían en mi trabajo).
Y la cerré de la forma que más me puede gustar: disfrutando a tope, con un partido brutal, Móstoles-Guijuelo, de la fase de ascenso a 2ªB, en El Soto, con más de 3.000 espectadores, cerca de 400 aficionados venidos de Guijuelo y más palos que en una batalla campal. Qué locura por favor! Se pegaron hasta en el carnet de identidad. Se dieron golpes de dos en dos hasta que salieron impares... impresionante, vergonzoso, triste, dramático. Para olvidar, pero para recordar profesionalmente, de verdad. (Edito para decir que ganó el Guijuelo 1-3 y por tanto han ascendido a 2ªB, enhorabuena!!).
Después de esa pequeña guerra -porque al acabar parecía que había salido de la guerra- me fui a casa y continué un domingo frenético. Estuvo bien el fin de semana.
El viernes me fui a recoger a M. a Atocha, con el tiempo justo para arreglarnos, cenar y marcharnos a Vicálvaro, donde había quedado con C., A., E. y M.M. Sólo ellas, porque el resto de gente prevista se cayó :S
Concierto de Rosa. Niños y abuelos, jaja, más de los que nunca había visto en un concierto, pero estuvo muy divertido. M. y yo nos hicimos pasar por fanáticos absolutos (la palabra fan, así tan breve, me parece absurda), en primera fila prácticamente. Nos reímos mucho, cantamos, bailamos, lo pasamos en grande.
Después de eso continuamos de botellón, acabamos sentados en el césped, con nuestras botellas, nuestra cámara digital y un policia local guapísimo amigo de C.
La última copa fue el vaso de agua de mi grifo, la última canción la que puse en mi ordenador (Fangoria), la última risa en mi habitación. Es decir, que después del botellón acabamos en mi casa, donde la noche se volvió mañana y el calor seguía abrasando.
Dormí apenas cuatro horas, pero el sábado continuamos M. y yo nuestro periplo por el fin de semana madrileño. Como siempre he tenido que escuchar sus quejas acerca de que cuando venía a Madrid sólo le sacábamos de marcha pero no le llevábamos a ver nada, decidí que era el momento de acercarnos a El Escorial. Y eso hicimos, caminito de allí, paseo en coche, paseo por el pueblo, visita a El Escorial... estuvo bien.
Pero esa tarde-noche ya no era persona y caí muerta frente a la tele viendo Salsa Rosa y a los impresentables de Mónica y David. Entre sueño y sueño la voz más bella del mundo me dio las buenas noches. Llegué a mi cama y dormí como nunca.
El finde continuó el domingo, con lo que ya os he contado al principio.
Ayer por la tarde quedé con unos amigos para ver fotos de la boda de C. y J. en Potes, para tomar una maravillosa tarde de chocolate y moka y para charlar un rato.
Más tarde me despedí de M. en casa, estar con él ha vuelto a ser especial. Me gusta compartir mi tiempo a su lado, hacer cosas o no hacer nada, hablar mucho, hablar poco, oir música y sonreir. Me encanta verle sonreir, me ha gustado recuperar ese recuerdo del M. que conocí hace más de 8 años, brillante, atractivo, que encandilaba con su sonrisa.
El viernes me dí cuenta de que aún mantiene eso, que esa magia, ese encanto, nunca se pierde. Quizás se esconde, pero tiene que acabar saliendo a flote antes o después, porque está en ti, está en él.
El fin de semana ha merecido mucho la pena... pero es que ahora queda lo mejor. En diez días como mucho...

Viernes, fiestas, conciertos y amigos

Viernes, fiestas, conciertos y amigos Primer fin de semana en el que estoy sola en casa, y no lo estaré :D, porque viene M. a quedarse conmigo, al final hasta el lunes, porque las cosas han salido así, genial!
Hoy no sé qué haremos por la tarde pero esta noche nos espera un concierto en las fiestas de Vicálvaro. Toca Rosa, jaja, sí, sí, la Roza de Eshpaña, pero sabéis lo que puede ser cantar el "Vicalvaro's living a celebration" con todos mis amigos? Gran momento sin duda, que ansío, jaja.
Qué calor hace por favor.
Y mi madre en la playa, donde hoy recibirá la visita de sus hermanos (por una vez la familia se porta con ella como se merece, mamá que vales más que ná!!). Mi hermano en Londres, según parece con poco sol y con mucha añoranza ya del calorcito madrileño, así que para julio puede que le tenga aquí.
Este año sin embargo no estaremos juntos ni para el cumple de mi hermano (ya que no estará ni él ni mi madre), ni para el de la "mamma", ya que entonces será ella misma la que no estará :(
En fin, no pasa nada, lo importante es que todos estemos bien, que lo pasemos mejor aún y que nos queramos mucho, jaja, qué flower power me ha quedado ("Flower power cuesta mucho sufrimiento", la filósofa Fresita dixit, gran frase que tengo como cimiento de mi existencia).
Ay! Que paro ya de escribir tonterías. Que estoy feliz, que M. está aquí y voy a pasar el finde con él (C., tranquila que yo soy una mujer fiel y por respeto a D. no haré nada :P), que el plan de esta noche me apetece muchísimo, que mañana será un día más tranquilo, que el domingo trabajo y luego hemos quedado otra vez, y que estoy cada día más enamorada (qué rarísimo queda esto en mí, con razón mis amigos me miran asustados).
"Soy feliz, soy un hombre feliz y quiero que me perdonen, por este día, los muertos de mi felicidad..."

Médem y las casualidades

Médem y las casualidades Pasear por Ikea para alguien que como yo odia las compras puede ser un ejercicio duro. Se lo decía a mi madre, hay que ver las cosas que llego a hacer por mis amigos.
M. viene a Madrid a hacer el examen para una oposición y en lugar de estudiar o estar nervioso decide que nos vayamos a Ikea, pues venga, vamos. Caminito a Alcorcón, a perdernos entre ese maremagnum de muebles y demás.
Paseos, más paseos, vueltas, más vueltas, esa mesa mola, aquella silla me encanta, puaj, qué cosa más fea...
Redecorando nuestras vidas, bueno, la suya :P
Bajamos a la planta baja (como su propio nombre indica). Mis pies no responden ya, mi cabeza sólo asimila términos suecos, M. y yo vagabundeamos buscando la silla Stefan verde... y entonces... entonces M. despierta, da un giro brusco y me dice, mirándome a los ojos y nervioso como nunca: "Di, ese es Médem!!". Y yo, aparentando tranquilidad (esa es una de mis pocas cualidades) le digo "pero estás seguro?". Le miro, es cierto que se parece, M. me lo confirma, y yo le empujo y le digo "dile algo!!!".
Retrospectiva: M. es el mayor fan de Julio Médem (sí C., junto contigo). No existe nadie que sienta tanta pasión por cada cosa que Médem ha hecho. Además, a eso se une que M. sigue intentando dedicarse al cine. Guiones maravillosos son los que salen de su cabeza y de sus manos, pura magia convertida en palabras y que deberían tomar forma en una pantalla, pero eso aún no ha llegado, aunque lo hará. Porque creemos en Médem y él nos ha hecho creer en las casualidades.
Recupero el aire, M. se dirige a Médem, con la lista de la compra de Ikea y el lapicero que todos los que hayáis ido alguna vez sabéis que es instrumento fundamental para pasar allí las horas muertas. Le ataca de frente, mientras en su cabeza hay miles de ideas, palabras, recuerdos, sueños, agolpados... así pasa, se trastabilla, se encasqueta, se lía y se frena. Médem reacciona asustado al grito de "Julio, Julio, puedes firmarme algo?". Mira entre sorprendido, tímido y miedoso. Sonríe, una sonrisa preciosa (es más guapo aún de lo que me pensaba), con la mano temblorosa, intercambian palabras, conversación absurda, el famoso más nervioso que nadie, bloqueado, como luego evidencia en el autógrafo que M. ha enmarcado, en un marco real y en su corazón (Para M., dos bloqueados, un saludo, Julio Médem". Nos han obligado a despedirnos, la pareja de Médem se lo ha llevado cuando él empezaba a soltarse y preguntar. Nos ha contado cosas de sus próximos proyectos, nos ha ofrecido su sonrisa y su mirada limpia, nos ha hecho creer de nuevo en las casualidades.
Porque las habrá, porque M. y Médem volverán a coincidir, y entonces no habrá nervios, o quizás sí, pero M. siempre será "el chico bloqueado que llegará a triunfar". Médem debe saberlo, y si no debería haberse dado cuenta, "Los amantes del Círculo Polar", las casualidades, hoy ha sido un instante perfecto, inolvidable, casual... nos volveremos a ver Julio ;)
Va por ti Marcos, te quiero.

Mi conciencia

Ayer, entre tintos de verano, cañas, claras y buenas tapas (Diosssssss, qué patatas bravas más ricas!!) surgen confidencias, nacen confesiones, crece la confianza. Confidencias, confesiones, confianza, qué palabras tan increibles.
Sentada con J., C. y M. en una mesa, enfrente de la librería que nos surte de historias para olvidar nuestra existencia y adentrarnos en los sueños.
Bueno, al tema. M. llevaba una vida a los ojos de todo el mundo perfecta, y de repente en un abrir y cerrar los ojos su existencia cotidiana ha cambiado radicalmente. Decisión suya, de un vestido de novia a una casa sin nadie. No se arrepiente, sabe que es la mejor decisión que ha tomado nunca, pero qué difícil resulta levantar la cabeza cuando ves que bailas sola, cenas sola, ves la tele con la compañía de tu cigarro, planeas viajes sin un compañero. Con lágrimas en los ojos nos contaba que es complicado en ocasiones sonreir, que la gente no es tan comprensiva como quizás debieran, que se ha llevado grandes decepciones. Y me paraba yo a pensar en una cosa: siempre creemos que somos los mejores, que no fallamos a nadie, que nosotros sí que somos grandes amigos, pero... es realmente así? Cuantas veces nos ha llamado un amigo pidiendo ayuda de cierto modo, sin ser claro quizás y no hemos ido a darle nuestro hombro?
Es tan fácil hablar, tan sencillo ofrecer amistad eterna y ayuda 24 horas que no nos damos cuenta del daño que pueden hacer esas palabras cuando llega el momento de la verdad.
Ayer me dí cuenta de la cantidad de veces que he fallado a gente que esperaba más de mí.
Comprendí que mi silencio prolongado ha sido fuente de abandono para algunos.
Yo lo pasé muy mal y los amigos de verdad no me dejaron sola, pero desde entonces me he perdido, escondida, agazapada, oculta tras mi sonrisa y mis gafas de sol. Evadiendo los problemas como Ronaldo regatea a un defensa (olé y olé, jaja), esquivando lágrimas y buscando los abrazos fáciles.
No me he portado bien con algunas personas, debería empezar a pedir perdón, pero esa no es tarea fácil.
Cambio de tema: hoy llega mi psicólogo. M. aparece en Madrid desde Granada, para hacer un examen que no ha preparado. Intentaremos en pocas horas contarnos todo lo hecho en 3 meses... la distancia es injusta, los kilómetros son malos compañeros.
C.: se siente, M. viene pero se queda conmigo :P, jaja.

Con la garganta rota

Definitivamente lo confirmo, no necesito que vosotros lo penséis y os dé miedo decirlo: estoy loca.
Tengo la garganta destrozada, y yo me pregunto: ¿puede una persona en sus cabales acabar con la voz destrozada después de un concierto como el de ayer? Pues sí, sí puede.
Os cuento. 19:30, llegan mis amigos a la boca de metro de Ventas, donde les espero. Un calor increible, miles de personas esperando una cola para entrar, nosotros hacemos uso de nuestro "estupendo" pase VIP. Entramos, después de que nos llenen de publicidad y pulseritas "de enfermos", perfectas para poder consumir durante toda la noche.
Una vez dentro conseguimos un sitio, Las Ventas estaban hasta arriba, ¿unas 15.000 personas? Una auténtica locura. Con nuestras cervezas y demás bebidas refrescantes :D, nos sentamos y con calma nos preparamos para la primera actuación, la de Deluxe. Perfectos. A mí me encantaron, aunque pagaron la novatada de ser el primer grupo, con lo que ello supone de sonido deficiente y público a su bola. Eso sí el "Que no" fue algo inmenso, momento que aproveché para hacer la llamada que necesitaba y sin escuchar nada saber que la otra persona oiría cantar aquello de "No intentes hacerme cambiar, no me pidas ese favor, siento decirte que no, que no, que no, que no, siento decir que noooooo".
Después de eso vino Coti. Me gustó, bueno, no tengo criterio con él, a mí Coti me encanta.
Pero sin embargo la "rotura de gargantas" llegó con Álex Ubago. Os lo recuerdo otra vez: estoy loca. Vaya, yo y mis amigas, E. y A. La otra E. estaba más tranquila, primero porque odia ese tipo de música y segundo porque estaba su jefa pululando por ahí y eso corta el rollo a cualquiera. Mientras tanto D. nos miraba asustado, como si no nos conociera y nosotras cantábamos aquello de:
"Me muero por conocerte
saber que es lo que piensas,
abrir todas tus puertas,
y vencer esas tormentas que nos quieran abatir,
centrar en tus ojos mi mirada,
cantar contigo al alba,
besarnos hasta desgastarnos nuestros labios,
y ver en tu rostro cada día crecer esa semilla,
que al soñar dejar todo surgir,
aparcando el miedo a sufrir".

Jaja, increible, os lo prometo, parecía que nos iba la vida en esa canción, la gente de alrededor nos miraba sorprendida, pero ¿y lo bien que lo pasamos? Sin duda el momento de la noche.
Después llegaron The Rasmus que no estuvieron nada mal y que nos dieron una victoria moral y una pizza gratis para E. y para mí, cosas de las apuestas. Y para finalizar La Oreja de Van Gogh, a los que no nos quedamos a ver del todo, con lo cual me perdí la canción más cursi de la historia de la música, esa que yo llamo "Carita empapada" y que dice una de las frases más olvidables: "A nadie le he vuelto a decir que tenemos el récord del mundo en querernos".
Concluyendo, la noche fue genial, risas y más risas, gargantas rotas, calor y euforia. Estuvo bien nuestro segundo concierto del MTV Day. 2 años, 2 éxitos personales... que siga así.

Cambiando el rumbo

Cambiando el rumbo Me levanto prontito hoy, bueno más que pronto me levanto antes de lo que en mí es normal.
Anoche me dí cuenta de algo: este año estoy estancada en un bucle pasivo. Es decir, apenas salgo, apenas veo a la gente, mis amigos me llaman ya preocupados intentando saber algo de mí. Ayer, mientras seguía en mi habitual rito de no hacer nada, me llamó S. al móvil. Estaba justo enfrente de mi casa y me animaba a irme con ella a tomar algo, así que no lo dudé, era una señal. Me vestí rápido y bajé, las nueve y pico de la noche y el calor menos acentuado que en otros momentos. Fuimos en busca del instituto en el que este sábado se examina para sus oposiciones, lo encontramos y decidimos ir al lugar en el que más disfrutamos comiendo en días así, sobre todo por esos postres... y vaya, que teníamos un descuento de 6 euros.
El año pasado por esta época no paraba en casa ninguna tarde, por una u otra razón iba de un lado a otro, quedaba con todo el mundo que podía. Necesitaba salir, mi casa me ahogaba, ahora cada vez más disfruto en ella. Y más a partir de mañana que me quedo sola del todo. Vendrán las añoranzas de la comida de mami pero se cambian por tantas ventajas.
En fin que quiero cambiar esta dinámica tan negativa que llevo. Quiero hacer cosas, quiero salir, entrar, beber, reir, llorar, rodearme de gente que en unos casos me aportarán más que otros. Voy a reconducir mi vida. Y no puedo esperar a julio, aunque esté a la vuelta de la esquina. Julio será genial, porque será completamente distinto, porque espero que esté ÉL, pero hasta entonces aprovecharé estos 8 días que junio aún me regale, aunque la selección ya no esté en la Eurocopa, aunque el concierto del MTV Day sea horrible (al menos es gratis), aunque los recuerdos me entristezcan muy a menudo y las facturas me dejen la cuenta corriente tiritando. Lo bueno de esta época del año es que pasear las calles sigue siendo gratis, aunque en este afán recaudatorio de alcaldes y demás dejará de serlo en breve... tiempo al tiempo.

Hablemos de música

Hablemos de música ¿No me digáis que se puede trabajar con este calor?
Lo suyo sería estar en la playita, con un periódico, un libro, mi discman y una coca-cola... y así una podría ser feliz y todo. Pero en fin, aquí no hay playa, hoy no hay periódico, ni libros, sí un discman (con "El espíritu del vino" de Héroes sonando, uno de los mejores cd's de la historia para mí) y sin coca-colas.
Con muchas notas de prensa, un calendario, trabajo y escasez de ganas.
Mañana voy al concierto del MTV Day. Ya estuve el año pasado con mis amigos, en el Auditorio del Campo de las Naciones, y este año toca repetir en Las Ventas. Vamos como "niños bien", con nuestro pase VIP al cuello y esperemos que barra libre, porque con los grupos que tocan mejor emborracharse. Espero llegar a tiempo para ver a Deluxe y Coti, que son los que me gustan, pero conociendo a mis amigos lo dudo. Nos tocará aguantar a La Oreja de Van Gogh y Alex Ubago... crimen y castigo. En fin, que con algo que comer y algo que beber, unas risas y buenas intenciones merecerá la pena.
El año pasado estuvo bien, me sirvió para ver en directo a dos de mis grupos favoritos: Elefantes, con el gran Shuarma a la cabeza, y Piratas, mi única y última oportunidad de verlos en directo. Estuvo muy muy divertida esa tarde-noche, uf, si mañana es sólo la mitad de graciosa me daré con un canto en los dientes.
Me gustan los conciertos en Las Ventas, no es el sitio donde mejor suenan, ni mucho menos, pero siempre me lo he pasado de lujo en cada concierto que he visto ahí... a ver si hago memoria, mmm, un concierto-aniversario de los 20 años de El País, uno de Manolo García (épico, mes de septiembre, la que cayó), Silvio & Aute (estuvo bien, pero no fue tan impresionante como el que todos sabemos, eso sí el "Ojalá" en directo es una de las cosas más bonitas que nunca he escuchado), Hombres G el año pasado... sé que hay alguno más, pero no recuerdo ahora. El caso es que siempre lo pasé genial, con sol, con lluvia, con calor, pero riéndome y saltando como nadie, es lo que tiene la música en directo, no puede dejarte indiferente, me gusta!!! Y mañana habrá que disfrutar como sea...

Cuando el adiós es parte de tu vida...

Cuando el adiós es parte de tu vida... Un coche puede ser el mejor compañero en según qué casos, en el mío mi coche, mi Sodita :D, ha sido el mejor amigo estos tres días.
El viernes, con la maleta y un puñado de ilusiones, me subí en el coche y decidí pasar casi 5 horas en él, con la compañía de mi música y en ocasiones de mi móvil (uy, eso no está bien). Más de 500 kms, para llegar hasta Málaga, para abrazar a D., para poner una sonrisa constante y recordar aquello de que "la vida debe ser una fotografía eterna". Pocas horas, si no me equivoco desde las 7 de la tarde del viernes hasta las 12 de la mañana del sábado. Horas que pasan demasiado rápido cuando no deberían hacerlo, que se evaporan al mismo ritmo que un cigarrillo, que vuelan, como vuela ahora de nuevo mi corazón hacia el sur.
"Suerte que en el sur hayas nacido y que burlemos las distancias, suerte que es haberte conocido..." cantaba Shakira.
Un reencuentro hermoso, como pocos, una mirada que decía más que mil palabras, gestos, abrazos, sus manos. Todo se ha quedado grabado en mí, quiero mantener su recuerdo claro, quiero dejar para siempre su voz en mi cabeza, quiero mirar atrás y ver su sonrisa mientras me mira al despertar. Canciones, paseos, besos, lágrimas, y adioses. Despedirnos una vez más, y sufrir una punzada en el centro del corazón.
Mi coche me ha llevado este fin de semana a tocar a la persona que amo, a escuchar a la "muy mejor" una vez más, a ver el mar, a oler el aire de La Herradura, a saborear los platos de J., a beber un mojito con los ojos casi cerrados del cansancio, a recordar cientos de anécdotas vividas en tantos lugares. Mi coche me ha llevado sobre todo a reforzar mis sentimientos hacia esas dos personas, D. y R., cada uno de ellos imprescindible en mi vida. Ambos fundamentales y ojalá que el tiempo demuestre que también complementarios. Si os digo que os quiero no os miento, pero tampoco os digo toda la verdad. Querer es algo absurdo cuando vosotros significáis tanto. Lo intento resumir en una idea que hoy hablaba con R. en Marina del Este: vosotros hacéis que sea capaz de leer el periódico en silencio teniéndoos a mi lado... vuestros silencios son casi tan bellos como vuestras caras. No me dejéis nunca.

Corriendo por las calles de Madrid...

Corriendo por las calles de Madrid... Aún es temprano, quizás no para muchos que llevan despiertos desde hace horas. Pero para mí el día empieza a asomarse. El ruido de las excavadoras suena insistentemente,las obras que desde hace meses me acompañan no parecen acabar nunca. La voz de Quique González y sus "Calles de Madrid" acaricia mis oídos para ocultar el ruido de afuera.
Añoro hoy muchos paseos, diversas sensaciones, ciertas conversaciones, nos hacemos mayores y creemos que eso nos da derecho a olvidarnos de jugar. A olvidar carreras por la calle, tardes de pipas y caramelos en un banco, canastas y palabras, canciones y bailes.
Creemos madurar, nos sentimos responsables de algo y sin embargo no somos responsables ni de nuestra vida.
Deberíamos dejarnos llevar, cerrar los ojos, oir la música en nuestra cabeza, sentarnos de nuevo en las escaleras, en el suelo, comprar una bolsa de pipas y un paquete de chicles, ver atardecer junto a los amigos, sentarnos en el parque y cantar a voz en gritos un "20 de abril", un "Déjame" o un "Temblando". Reir a carcajadas en lugar de sonreir como hacemos ahora, mirar con los ojos brillantes y no de forma esquiva, movernos y no quedarnos parados.
Yo no hubiera querido madurar nunca si alguien me hubiera advertido que se acabarían las carreras por las calles...

Hola otra vez

Ayer me reencontré con alguien a quien no veía desde hacía casi dos años. Asuntos sentimentales acabaron rompiendo una relación de amistad que era bonita, lo que pasa es que el corazón a veces no perdona ni a los amigos y cuando uno de ellos siente más que otro es difícil que las cosas vuelvan a su cauce.
Dos años de evasivas, de mensajes conciliadores, de encuentros casuales en la red, de llamadas provocadas, y por fin ayer en casa de I. nos volvimos a ver.
La excusa: un corto rodado por A.
La respuesta: mucha frialdad inicial, miedo incluso al contacto, miradas esquivas, silencios fríos.
Pero lo entiendo, la verdad es que sí. Poco a poco el hielo se fue rompiendo, pero no habrá manera de recuperar aquello que se encargó de romper un sentimiento que no era recíproco.
Ahora todo es diferente, A. tiene una novia con la que parece feliz, yo soy inmensamente feliz con D. Fue un reencuentro que no marcará época, ni siquiera creo que sea el inicio de un regreso moderado a la felicidad, pero me sentí bien. Yo no tuve la culpa de no sentir lo mismo.
Cambio de tema, primer paso hacia la recuperación completa de ánimos: si la suerte me acompaña el viernes me voy a La Herradura, por fin!! Playita, sol, buena comida y R. Siempre R., la "muy mejor". Y la posibilidad de ver a D., porque claro os sitúo: si estás a menos de 1 hora de la persona que más necesitas (cuando vives a 5 horas de viaje), cuando lleváis un mes sin veros... no vas a pasar a verle al menos media hora? Pues eso digo yo, que yo me planto en Málaga sí o sí, es una necesidad, es una obligación!

Dentro de tu corazón

Dentro de tu corazón Te ví dormidito a mi lado. Daban ganas de mirarte horas y horas, pero yo tenía otra misión.
Abrí tu corazón, latía relajado, como se hace cuando se duerme tranquilo.
Al abrirlo te miré de nuevo, y tu gesto era el de un niño feliz, con esa media sonrisa que tanto me gusta de ti.
Tu corazón estaba dividido en varias partes. Primero ví la que pertenecía a tu familia, uf, era inmensa, con un amor tan puro, tan lleno de sentimientos. Al lado estaba el hueco destinado a tus amigos, grande también, ocupado, trabajando siempre. Junto a él había un hueco en el que se guardaba ese cariño hacia todas las personas que sin formar ya parte de tu vida en el pasado quisiste, para las que guardas y guardarás siempre un espacio, ese rincón. Me sorprendí sin embargo al encontrar un enorme hueco vacío. Pasaba por allí un guía y le pregunté: "perdone, qué quiere decir eso? por qué está vacío?", y el guía me contestó: "ese es el sitio que tiene destinado para todas las personas que aún deben pasar por su vida". Me gustó mucho esa respuesta, y seguí buscando, pero de repente me embargó una tremenda tristeza, desolación, pena... porque no había un lugar para mí. Al verme llorando se acercó a mí de nuevo el guía que ya me había ayudado antes y me preguntó el motivo de mis lágrimas. Al decírselo tuvo que reprimir una carcajada. Me ofreció su mano y me dijo "sígueme niñita". Me llevó a un lugar un poco más oscuro, donde había una puerta. Sacó una llave y abrió, entonces me dijo: "No debes llorar, porque él ha pedido que le hagan un corazón nuevo sólo para amarte a ti". Entré en el nuevo corazón, igual de grande que el anterior, pero con sólo una habitación, y estaba aún casi vacío, porque quedaba tanto amor por dar, tanto tanto, que quizás jamás podría llenarse.
Salí de tu corazón, cerré la puerta con cuidado de no hacer ruido y volví a mirarte a esa dulce cara de niño feliz. Con los ojos cerrados, con la media sonrisa, sólo pude darte un beso y susurrarte al oído: "GRACIAS TOTALES".

Con las vacaciones en mi mente...

Con las vacaciones en mi mente... Releo la entrada de ayer, pienso en ella, en los pensamientos que me acompañaban anoche... y aunque "dudas que en la noche son tinieblas son simples tonterías a la luz del sol" sigo pensando lo mismo.
Quizás me castigo menos, quizás esté más tranquila, pero he dejado de confiar en aquellas fuerzas que equilibran el mundo antes o después. Me sirve con que la gente que quiero me valore, no necesito más, confío en mí, lo demás en un mundo justo debería llegar, pero como este mundo no lo es pondré la sonrisa y buscaré la luz en la sombra.
Estábamos comentando en el trabajo lo difícil que es cuando llega esta época del año, pensar que aún nos queda mes y medio de trabajo. Junio lo llevo más o menos bien, pero hoy mientras me hacía mi Nesquick diario (jaja, imposible comenzar el día sin él) pensaba en lo difícil que será levantarse en julio para ir a trabajar (y más si te levantas acompañada :O). Deberia compensarme el hecho de que las vacaciones están ahí tan cerca, pero es que julio en Madrid es tan duro!!! Aunque vaya, ahora que lo pienso, el año pasado julio fue alucinante. Venga, voy a cambiar el chip!! Julio va a ser un mes genial, el mejor en lo que llevamos de año!! Seguro, terracitas, fiestas, cine, paseos y que mi niño va a intentar venir a verme!! Que llegue ya julio!!

Un nuevo golpe contra el muro

Me he cansado, por enésima vez, me he cansado de luchar, de intentar demostrar que puedo ser buena, hoy me he sentido derrotada otra vez.
Aquello de que el tiempo coloca a cada persona en su sitio es una de las mentiras más grandes del mundo.
Yo me bajo de este tren en marcha, quizás coja el siguiente o el otro, o el otro...

Tirando de una cuerda

Tirando de una cuerda Tenía pensado abandonar este blog durante unos días, el tiempo suficiente para reflexionar sobre esa repentina fase insociable en la que me he visto inmersa. Pero un "caramelo de colores", cuyo nombre empieza por C. y su texto me ha hecho cambiar de opinión de golpe.
Hay tanta gente con la que hoy me apetecería salir a tomar algo, haber compartido un aburrido partido de fútbol de la Eurocopa, horas y horas de silencio que podríamos haber llenado de palabras y gestos.
Son personas que están lejos, personas que estando cerca se van alejando, personas que viviendo en mi ciudad no llamas por no importunar.
Un trago de agua fría (en esa botella del recuerdo de abril) y las ideas se refrescan también. Esa llamada de quien ilumina mis días y todo vuelve a girar de manera lógica. Un mensaje de mi hermano desde Londres, avisándome que está trabajando en un pub de ambiente allí, y la sonrisa se posa en mi cara. Tengo razones, tengo motivos para la esperanza. Mi presente es ilusionante, quizás sólo mi trabajo oscurece un poco los días.
Mañana sin embargo tengo la posibilidad de volver a sacarme una espina en ese terreno, y por ello esta noche quiero estar tranquila, volar con la imaginación, soñar mil planes con D., organizar una agenda para ver a aquellos que me buscan entre las sombras.
Escucho Bebe, su canción "El golpe", pero me gustaría dejar una recomendación: "Lunes por la madrugada" de Los Abuelos de la Nada, un grupo mítico argentino, donde mi admirado Andrés Calamaro tocó los teclados, otro de esos grupos argentinos que componen mi banda sonora, pero ese será un tema que será contado en otra ocasión. ¿No es genial esta frase: "En la oscuridad te busco a vos, quizás hoy sí te pueda encontrar, más allá de toda pena siento que la vida es buena hoy"?

Del frío al calor, del silencio a la palabra

Me gusta este fin de semana que vamos a empezar en breve. No tengo planes especiales, más bien no, tan sólo tengo seguro que esta tarde veré el 4º partido de la final de baloncesto con una amiga, nada más. Pero hay posibilidades, que seguramente dejaré de lado porque prefiera seguir en casa todo el día.
Con los años, que ya son muchos, una va descubriendo que a veces lo importante de la vida no es que se hagan muchas cosas, sino que se tenga la posibilidad de hacerlas. Claro que si luego encima las haces mejor aún. Hoy haré eso, mañana tal vez el aperitivo con amigos, puede que quede para ver el fútbol (una excusa para ver a más gente) y el domingo a trabajar en la radio (esto va por ti Coraçao ;)). Domingo por la mañana, Telemadrid Radio, si me encuentras hay premio, jaja). Y me apetece, porque tengo la sensación de que va a ser el último finde que trabaje hasta septiembre, y ya necesito contar con los fines de semana, para salir, para vivir. Intentaré la semana que viene irme rumbo al sur: Sevilla, Málaga o Granada, todas o ninguna, espero que al menos una de esas ciudades me acoja en 7 días.
El día es precioso, la gente con la que ha hablado sonreía, irradiaban alegría y no hay nada más bonito que coger un teléfono y encontrar al otro lado a alguien feliz... si me llamáis ahora lo podéis comprobar.
Buen fin de semana a todos!!!

Mi soledad y yo

Así se titulaba una canción de Alejandro Sanz: Mi soledad y yo.
Me estoy dando cuenta de que llevo demasiados días sin querer salir de casa. Salgo para trabajar, para cumplir con las obligaciones familiares si acaso, pero no tengo excesivas ganas de quedar con nadie. No sé a qué se debe. Me doy cuenta de que no tengo ganas siquiera de hablar con las personas . Y ello se debe a que pienso: "¿para qué hablar si no voy a mostrarme tal y como soy?". Me siento algo apagada y al mismo tiempo eso lo combino con una extraña felicidad, pero "socialmente" estoy ausente. No estoy en el messenger, no estoy en el teléfono, no estoy ni para escribir emails.
Me distancio, me encierro en mí misma, me escondo. ¿Por qué? No lo sé, eso lo desconozco.
Creo que el trabajo puede tener mucho que ver en este caso. Me siento angustiada, pero no porque tenga mucho trabajo, sino porque no disfruto nada, porque me aburro, porque me asquea en ocasiones. Quizás necesite un cambio, también en ocasiones pienso que sólo necesito unas vacaciones, un nuevo estímulo en el ámbito laboral, no lo sé.
El caso es que me siento perdida para el resto, es decir: no estoy. Y como siempre digo, sé que volveré, muy pronto, pero mientras tanto sólo espero no equivocarme con nadie, que ninguna persona se sienta rechazada o ignorada, no, no es esa la realidad. Soy yo, necesito encontrar una solución: sigo buscando...

Yoerismo salvaje... ???

Yoerismo salvaje... ??? Me pregunto, y casi segura de no saber responderme, ¿escribo para mí o para los demás?
No sabría decirlo... quizás motiva el hecho de saber que te leen, está claro. Pero tampoco creo que la principal razón sea esa.
Escribir tiene mucho de terapia personal, tiene mucho de querer transmitir al resto, tiene mucho de arte (según quien escriba claro, no hablo de mí, jaja). Escribir es algo que debe salir de dentro, según mi forma de entenderlo, por supuesto.
Este comentario viene a colación de algún blog que he leído últimamente -afortunadamente ninguno de vosotros es el caso- en el que el único objetivo es el YO, YO, YO, YO más salvaje: "yoerismo salvaje" podríamos llamarlo? (esa moda de inventar palabros, como encimar o ningunear, uf, duelen). Bien, uno es libre de escribir lo que quiera, evidentemente un blog es algo personal, pero de ahí a que sólo haya una muestra tras otra de egocentrismo, narcisismo y egolatría máxima... me supera. No puedo con ello, mi tolerancia no tiene tanto límite. Como Leo que soy (aquí empieza un ejercicio de ese "yoerismo salvaje") tengo muy desarrollado ese punto egocentrista, cierto, claro que me gusta hablar de mí! Claro que me gusta que hablen de mí! (fundamentalmente si hablan bien), pero no soy yo la que está constantemente diciendo lo maravillosa o increible que soy, para empezar porque no soy màs que nadie, y para continuar porque es absurdo echarte flores sobre ti misma, que no, que me niego. Abajo los "blogs yoeristas".

Retomamos

Bueno, me vino bien el descanso de ayer.
A ver os explico, quizás no definí bien la sensación. Más bien creo que ayer era un día demasiado emotivo, demasiado especial incluso como para intentar expresarlo sin quedar muy cursi.
Pero hoy tengo que hacerlo, recordar el maravilloso día que D. me hizo pasar ayer, con risas y con lágrimas, con emociones multiplicadas por 61, eres tan grande, tan increible, tan único, tan especial, que debería escribirte mil posts diarios y aún así me quedaría corta. Te quiero muchísimo loco.
Leo el Blog de Stipey y me emocionan también sobremanera sus palabras, quizás porque no son muy lejanas a la verdad, aunque no quede bien decirlo... en fin, que no quiero echarme flores, eso no va conmigo: gracias R.
Más cosas, bueno, una más: el domingo por fin conocí personalmente a N. o a A., lo mismo da que da lo mismo. Buen bloggero, gran forero, mejor persona, jaja. La pena sus 12 horas de viaje desde Tarragona (ida y vuelta vamos) para llevarse un 4-0 de un mal equipo, pero bueno, espero que al menos se quedara con buen sabor de boca, yo además de eso me quedé con su bufanda, gracias A.!!
Me está quedando un post lleno de agradecimientos... bueno, pues entonces ya concluyo: gracias a todos los que me leéis (R.,te he copiado la idea, pásame el precio por el copyright), gracias a todos los que intentáis comprenderme, gracias a los que mostráis interés real, gracias por saber que estas palabras no suelen caer en saco roto.
Y que soy feliz, extremadamente feliz, que llevo 2 meses enteros de una felicidad absoluta, que tiene nombre, apellidos, dni y una mirada que embriaga. Echadle la culpa a él de que no sea capaz de escribir algo más profundo, jaja, bueno, mejor no, no le echéis la culpa de nada porque no os pienso dejar que os metáis con él.