The show must go on
Llevo un rato delante de la pantalla, pensando en sobre qué voy a escribir y no acude ninguna idea a mi cabeza.Entonces... ¿para qué te sientas a escribir si no tienes sobre qué hacerlo? Buena pregunta, esa misma me la hago yo.
Pero escribir es como una terapia... esperad, voy a poner algo de música para completar la terapia más aún. Dejemos que el Winamp seleccione lo que quiera, libre albedrío como forma de vida.
Salen The Go-Betweens y "Bye bye pride". Buen comienzo.
Me hace gracia eso que oí en la radio "regresa la ola de calor", y yo me pregunto: ¿cuando se fue? Porque si huyó yo no me enteré, me ha tomado el pelo de la peor manera posible. El calor nos ha invadido de mala manera, ha decidido vengarse. Tanto rogar que llegara y ahora ha querido convertirse en el protagonista de nuestras conversaciones y nuestras vidas.
Cambio de tercio: hoy he acabado de comprender que en mi trabajo jamás importará que haga las cosas bien o mal, sino que simplemente habrá que hacerlas. Va a entrar gente nueva, va a salir gente de siempre, yo me quedaré y mi sueldo se mantendrá. Y mi cara de imbécil también, porque no sé qué otra cara poner ante ese tipo de hechos. Debo buscar nuevos horizontes, este está más que quemado ya, viejo, taciturno, cansino. Siento que podría dar aún mucho más de sí, y quizás siga haciéndolo, porque cabezota soy un rato, pero también quiero complementar ese trabajo con otro, es una necesidad económica, no busquemos motivaciones más altruistas.
"Déjame" de Los Secretos en directo. Recuerdo un concierto de los hermanos Urquijo en las fiestas de Moratalaz, hace ya unos cuantos años, como uno de los mejores en los que he estado. Profesionales al máximo, pueden gustarte o no, podían gustarte o no, pero lo cierto es que mostraban un saber hacer digno de admirar.
Por cierto, sigo sola en casa. Y me encanta esta vida de persona independiente. Eso sí, ¿por qué no me ponéis alguna receta de comida? Es que quiero experimentar un poco, y seguro que a alguno se os ocurre un plato de esos fáciles de hacer y que siempre preparáis para vuestros amigos.
"Como Ali" Los Piojos, maravillosa canción. Música argentina. Me encanta, soy una enamorada de los artistas argentinos: Calamaro, Bersuit Vergarabat, Coti, Ratones Paranoicos, Soda Stereo, Redonditos, Los Abuelos de la Nada y tantos otros. Me llega su música, me fascina, me parece un mundo nuevo a descubrir.
¿Os he dicho ya que el verano de 2005 es el momento de viajar a Argentina? Sí, seguro que ya os lo he repetido cientos de veces, soy muy pesada con mis ideas, lo sé, pero ¿qué le hago si necesito autoconvencerme de que voy a hacerlo por fin?
Voy a ir cerrando esta estúpida entrada. Bueno, he conseguido un poco el efecto que buscaba, descargar en esta fría pantalla y sobre las teclas de mi ordenador algunos pensamientos absurdos que giran sin orden en mi cabeza.
No hay mejor final que el "The show must go on" de la BSO de Moulin Rouge, cantado por el mismo actor que en la película. Uf, qué película. Sólo de pensar en ella me emociono, tengo tantos recuerdos asociados ya a esta película... si no la habéis visto ya estáis tardando (D. espero que aguantes el verla conmigo una vez más, a mí me gustaría).
A veces tengo la sensación de que necesito que pasen los días, que llegue cierto día que aún no sé cual es, y mientras tanto vivo en una etapa de transición. Días sin mucha historia, aunque en ocasiones repletos de personas, gestos y palabras. Así se pasan mejor.
Ayer cerré "mi temporada radiofónica" y no sé aún si cerré sólo esta temporada o cerré por una etapa larga (que espero que no sea definitiva en todo caso, por mí y por los que aún confían en mi trabajo).
Primer fin de semana en el que estoy sola en casa, y no lo estaré :D, porque viene M. a quedarse conmigo, al final hasta el lunes, porque las cosas han salido así, genial!
Pasear por Ikea para alguien que como yo odia las compras puede ser un ejercicio duro. Se lo decía a mi madre, hay que ver las cosas que llego a hacer por mis amigos.
Me levanto prontito hoy, bueno más que pronto me levanto antes de lo que en mí es normal.
¿No me digáis que se puede trabajar con este calor?
Un coche puede ser el mejor compañero en según qué casos, en el mío mi coche, mi Sodita :D, ha sido el mejor amigo estos tres días.
Aún es temprano, quizás no para muchos que llevan despiertos desde hace horas. Pero para mí el día empieza a asomarse. El ruido de las excavadoras suena insistentemente,las obras que desde hace meses me acompañan no parecen acabar nunca. La voz de Quique González y sus "Calles de Madrid" acaricia mis oídos para ocultar el ruido de afuera.
Te ví dormidito a mi lado. Daban ganas de mirarte horas y horas, pero yo tenía otra misión.
Releo la entrada de ayer, pienso en ella, en los pensamientos que me acompañaban anoche... y aunque "dudas que en la noche son tinieblas son simples tonterías a la luz del sol" sigo pensando lo mismo.
Tenía pensado abandonar este blog durante unos días, el tiempo suficiente para reflexionar sobre esa repentina fase insociable en la que me he visto inmersa. Pero un "caramelo de colores", cuyo nombre empieza por C. y su texto me ha hecho cambiar de opinión de golpe.
Me pregunto, y casi segura de no saber responderme, ¿escribo para mí o para los demás?