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El fin de los días grises

Paranoias

Busco trabajo

Busco trabajo Se ofrece periodista harta de sus jefes y compañeros.
Tengo referencias y experiencia en diversos medios de comunicación.
Razón aquí, busquen el humo porque estoy quemada...

La vuelta al cole

La vuelta al cole Llamemos cole a ese sitio al que habitualmente acudimos cada mañana (o cada tarde, o cada noche, depende de los turnos) a pasar horas, con gente que no es de la familia pero que mejor que lo fueran, sobre todo si hay buen rollo.
No he preparado un estuche lleno de lápices de colores, ni he amontonado cada uno de los cuadernos comprados con nervios e ilusión, ni siquiera he sacado punta a los lapiceros ni probado los bolígrafos. Me falta esa emoción por encontrar nuevos compañeros y reencontrar a los del curso pasado. Todo eso no existe en mi "vuelta al cole".
La madurez, la desilusión, enfermedades del adulto, triste herencia de los veintitantos, un castigo que llega y que deberíamos enterrar.
Y eso voy a hacer. Me he puesto la sonrisa buena, la de niña feliz, he cogido la mochila, con mi discman, he ido a arreglar unos papeles (como siempre –la burocracia es así– no lo he conseguido), con mi hermano en la moto he llegado a la puerta que abandoné un 30 de julio feliz y he cogido aire. "Diana, te vas a comer el mundo". Y ahora quiero conseguir que esa frase sea mi mantra para este inicio de curso, como hace tiempo otra ("Tolerancia, paciencia, buen rollo") me acompañó a un camino de rosas. Tengo motivos para mejorar, tengo razones y creo tener condiciones, ni el compañero más trepa puede hacer que me venga abajo.
A tod@s l@s "Dianas" que hoy habéis vuelto a trabajar después de unas maravillosas vacaciones: ¡VAMOS A COMERNOS EL MUNDO!
Bienvenidos de nuevo a todos, no me dejéis sola en esta nueva aventura, ¿vale? Me gustará veros por mi pequeño rincón de nubes y claros durante todo este año (ya veis, sigo contando los años a partir de septiembre). Besosssssssssss

Aún no estoy, no me busques... es pronto

Volver, lo que se dice volver de vacaciones, como que aún no lo he hecho. Pero cada día emprendo el regreso con la mente a mi lugar de trabajo, alejándome de la gente con la que olvido los problemas y sólo veo sonrisas. He viajado, he dado vueltas en un mundo lleno de superficilidad... y cuando vuelva habré empezado de nuevo la cuenta atrás de las próximas vacaciones.
Me queda poco menos de una semana, disfrutando con las personas que seguramente más quiero y necesito, así que seguid guardándome sitio, el día 1 nos volveremos a ver, hasta entonces: besosssssssssssssssssss

Entre Madrid y la arena...

Entre Madrid y la arena... Es una breve visita, mis vacaciones van de maravilla. Primera semana en Denia, con mi mami y mi hermano. La segunda en Roma y Florencia, con A., días de descubrimiento y ojos abiertos como platos. Hoy cumplo años, demasiados para ponerlos aquí, muy pocos para estar cansada de la vida, y mañana me vuelvo a la playa, luego a la Feria de Málaga y después el destino guiará mis pasos.
Sólo quería saludaros. Os echaba de menos, sinceramente, a todos y cada uno los que alguna vez habéis pasado por aquí y habéis dejado vuestra pequeña gota de ingenio, e incluso a aquellos que pasáis y no dejáis nada, también os echaba de menos, porque hacéis que los días grises sean sólo ya unas palabras que componen el título de un blog.
Para los que aún tenéis vacaciones no perdáis ni un instante; para los que ya estáis trabajando o estudiando: ¡mucho ánimo!
Para mis niños: os quiero tanto... necesito veros ya.

¡¡¡Hasta pronto!!!

¡¡¡Hasta pronto!!! ¡¡Nos vemos en septiembre!!

Te seguiría por todas partes...

Te seguiría por todas partes... Estamos a jueves, penúltimo día de trabajo. Qué necesidad tengo de coger ya las vacaciones.
11:08 Madrid. Calor, mucho calor. Andrés Calamaro y su maravilloso invento llamado "El salmón" sonando en mis oídos, "Tuyo siempre" en este caso. Oportuna canción.
El sueño se acumula, el cansancio lo cambio por tensión, los nervios a flor de piel. Mi madre pidiéndome a gritos callados que vaya ya a la playa a verla, mis amigos pidiéndome que nos veamos y yo pidiéndole que se quede, que no se vaya, que huyamos del mundo y nos escondamos en nuestro pequeño rincón secreto.
Todo utopías, el domingo me marcho, el sábado se marcha, nos alejamos más que nunca, para reencontrarnos con ganas, espero.
El caso es que creo que voy a ir cerrando el chiringuito por vacaciones. Dudo que tenga mucho tiempo para escribir, si lo encuentro lo haré, descargaré una vez más en esta página todas las ideas que se agolpan en mi cabecita loca.
Y si no pues tal vez haya que esperar hasta septiembre para reencontrarnos todos, para ilusionarme por escribir y alegrarme con cada comentario vuestro. Llegan las despedidas del verano, volverán los encuentros, más morenos, más descansados, más felices quizás. Eso espero, que la felicidad la encontréis de algún modo en cada lugar que visitéis o incluso en esa ciudad que os lleva viendo todo el año y no os deja escapar.
Por cierto, parece que la mítica "Me gustas más que un poloflán de aguamarina" ha calado hondo. Ojalá fuera mía, pero es una frase con autoría clara, y merecen que lo recuerde: C. y D., es decir Carmina y Dani. Gracias por regalarme este lujo, quiero un poloflán!!
Acabo ya, os dejo una canción, "Gaviotas" de Calamaro, una de las canciones que más me han emocionado y sigue haciéndolo, espero que os guste. Buen verano a todos.

Gaviotas

"Alguna vez también pude llegar

a conseguir lo que siempre soñé

tuve un lugar, tuve un amor

y me quedé sin tu foto en el cajón

para mirar alguna vez.

Alguna vez no supe renunciar

y me sirvió para sufrir

porque vivir no es vivir

sin libertad

y quien querer

voy a poder si nunca sale el sol

Voy a escribir mil veces más

canciones que ya escribí

quiero volar entre los edificios

cruzar el mar como gaviotas

y ser de nuevo lo que soy como siempre

podría ser posible que no te pueda olvidar

y que seguir será complicado

mejor será sacarme de costado

ese puñal que quema todo el tiempo

y que la sangre limpie lo que pueda

limpie todo lo que pueda"

Prendido a mi botella vacía

Prendido a mi botella vacía Una noche paranoica, sueños y más sueños, mezclados con palabras y más sueños aún de D.
Calor, frío, palabras con los ojos cerrados, imaginación, ¿realidad?
Despierto con nuevos bríos, descansada por fin, me ducho, desayuno, me visto y pongo mi discman con Andrés Calamaro.
"El cantante" es mi inspiración, es mi alegría, es mi ilusión esta mañana.
Entro al trabajo, sólo 4 días más con este.
Enciendo el ordenador y llego a donde siempre suelo llegar, al foro de acb.com. Y leo, y me sorprendo, y se me nubla la vista, y se me llenan los ojos de lágrimas, y se me encoje el estómago, y se me hace un nudo en la garganta y el corazón se detiene un solo segundo.
Y leo que un forero ha fallecido, y tengo la sensación de que siempre le he conocido, que ya formaba parte de mi vida, podría gustarme más o menos lo que me decía pero así era. Y ves lo frágiles que somos, que hay pocas cosas por las que merezca la pena sufrir o preocuparse, que hay muchas otras más importantes, que nos llenan, que deben ser las que nos muevan. Las palabras se desvanecen en ocasiones, cuando eso pasa mejor no insistir.
"Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio no lo vayas a decir".

Con los ojos cerrados

Con los ojos cerrados Tengo un poco de coca-cola al lado del ordenador, los ojos casi cerrados y la cabeza descolocada.
No me tengo en pie, ni siquiera estando sentada (jaja, me ha hecho gracia esa frase).
El fin de semana ha sido eterno, en cuanto al tiempo, nunca parecía terminar, de hecho no sé si ha terminado ya porque vaya ritmo.
Han venido C. y D., hemos estado con I. y C., y ayer por fin cerramos estos días con un concierto en Leganés, en el Festival Leganés Ciudad Abierta: Lumbalú y Macaco. Mucho, muchísimo mejor, de lo que me esperaba.
Ya de por sí me llenaba el ver disfrutar a D. y C., a C. y D., emocionados cantando y bailando al ritmo de Macaco. Una puesta en escena brillantísima, un sonido más que respetable (vaya, que ya querrían muchos sonar como ellos), un público entregado y una forma de atraer al personal que no es habitual. Y para concluir una batucada espectacular, alucinantes.
Por lo demás, repito, se me cierran los ojos, necesito dormir como agua de mayo. Necesito que bajen ya las temperaturas, poder taparme por las noches, poder respirar aire fresco, poder salir de casa sin temor a desaparecer entre los rayos del sol.
Me encuentro pese a todo bastante bien. Ha comenzado mi última semana de trabajo. El domingo imagino que ya estaré en la playa, mientras tanto tengo mil cosas que hacer antes de irme. No será fácil, nada fácil, pero hay ciertas obligaciones con las que debo cumplir, como por ejemplo ¡contratar mi viaje con A.! Tengo 5 ó 6 días para hacer todo, debo coger fuerzas, para empezar una siesta no sería mala solución.
...Emitiendo para toda la galaxia...

Vueltas en mi mente

Vueltas en mi mente "Sin ilusión no corre la sangre por las venas"...
Macaco en mis oídos, el calor en la calle (no, no es ola de calor, simplemente es el calor que todos los años por esta época hace, que lo he escuchado yo en la radio :P), el frío del aire acondicionado en el trabajo, mi desayuno esperando (esa tarta de Santiago traída desde allí mismo) y las vacaciones acechando.
Es este un momento del año de encuentros y despedidas. Cada vez menos encuentros por desgracia, esto ya no es como era antes que en verano conocías a decenas de personas y te reencontrabas con otras tantas. No, ya mis veranos no son así. Ahora son más bien fechas para las despedidas. En 11 días más o menos me marcho de vacaciones y estos días son los que aprovecho (o debería) para tomarme la última caña (a mí póngame un vinito de Rueda o un tinto de verano) en el barrio, con mis amigos, con mi gente, para desearles unas felices vacaciones y sobre todo recordarles que me haría mucha ilusión que, como cada año, me mandaran un mensaje o mejor me llamaran para mi cumpleaños (vale, lo aviso: 16 de agosto :P).
¿Qué haré estas vacaciones? Eso es aún un misterio. Lo único seguro es que me marcho el día 1 como muy tarde a la playita, a Denia, a ver a mi madre y descansar un poco. Días de sol, playa, piscina y buena comida. Todo ello acompañado de algún libro, porque sino me dará un yuyu. A partir de ahí mi verano será una sucesión de hechos imprevistos. Y eso me gusta este año. Sólo espero cumplir con varias cosas: pisar de nuevo suelo extranjero, ver a mi niño una semana al menos y volver al sur para estar con "la muy mejor".
Si las cosas salen así será suficiente para alegrarse.
Pero bueno, ¡me estoy adelantando! En esta entrada debería haber hablado de otras cosas, como del finde que me espera, jaja, pero es que estoy con la misma incertidumbre para este fin de semana que para mis vacaciones. Eso sí, creo que tendré la mejor compañía posible y un concierto de Macaco en Leganés, ¿no está mal no?
Ah, y no creo que os interese pero el domingo jugarán la final de la Copa América de fútbol los dos clásicos por excelencia del fútbol sudamericano: Brasil y Argentina, ¡¡y yo me lo perderé!! ¡¡Aguante Argentina!!

"Y vamos a dar vueltas de nuevo que de eso trata este juego, gira tutto de sorpresa, si no te agarras de morros a tierra".

Los caprichos del destino

Los caprichos del destino Quiso un día el destino que a través de una frase preciosa encontrara en estos oscuros y profundos mundos de la red a una persona clara y brillante. La magia que emanaba me llegó tan pronto, me alcanzó tan de lleno, que desde ese día no he podido sacarla de mi vida.
Hoy el día me ha regalado la posibilidad de verla por primera vez después de más de un año, y no he tenido la sensación de que fuera nuestro primer encuentro, y por supuesto no he tenido la sensación de que vaya a ser el último.
C. irrumpió en mi vida para aportar un poco de aire fresco, poco a poco fue ganando terreno en mi corazón, y cada vez más se convertía en alguien fundamental, de aquellas personas a las que necesitas contar cómo te sientes en cada momento, las cosas buenas y las cosas malas.
C. es confidente, es amiga, es especial, muy especial, y haber tenido hoy la oportunidad por fin de darle un abrazo ha sido genial.
Me quedo eso sí con su mirada, se lo habrán dicho muchas veces, pero hay miradas y miradas. Desde hoy la de C. pasa a formar parte de mi museo de miradas que nunca olvidarás.
Gracias por cruzarte en mi vida y no ser un ave de paso.

Vuelvo

Vuelvo Han sido siete días en los que parece que se ha borrado todo rastro de mí, y sin embargo he estado más viva que nunca.
Vuelvo a mi weblog, vuelvo a mi habitación vacía, el silencio de mi casa y el ruido de mis teclas.
Vuelvo a subir sola en un ascensor, a comer delante de la tele un plato que he cocinado sin mucho interés, sólo para mí.
Vuelvo a comprar el pan, vuelvo a estar "presente", vuelvo al msn, vuelvo a ver la televisión, vuelvo a dormir sola.
He vivido siete días a todo tren, he sentido como nunca había sentido, he soñado, volado, saltado al vacío, he hecho cosas que nunca antes habría imaginado. Me he recorrido 1200 kms para ver a varios grupos que hasta ahora nunca habría pensado que me llamarían. He pisado tierras gallegas, he visto peregrinos, he comido tarta de Santiago, he escuchado el acento cantarín de los gallegos (qué grande esa frase de D.: "está todo lleno de Israeles", él y yo nos entendemos...).
He dormido en mi coche, he pasado miedo por el "loco", he visto a C. y a I. en el Monte do Gozo.
He compartido horas tras horas mi tiempo con la persona que me está enseñando una nueva forma de tomarme la vida.
Me voy conociendo, en las buenas y en las malas, voy creciendo creo, sigo siendo la misma, eso no cambia, abandono mis temores y compro algunos nuevos. Me lanzo más a la piscina, me siento más feliz conmigo misma, me frustro en demasía y sonrío con frecuencia.
Muse, Bob Dylan, The Cure, Echo & The Bunnymen, son artistas que ahora forman parte de la BSO de mi vida. El entonrno era el propicio para dejarse llevar por la música, cerrar los ojos, taparte la cara, y seguir volando.
He vuelto con cosas maravillosas en mi interior, centenares de recuerdos, y una soledad que me asusta. Pero eso forma parte de la vida, de la nuestra ahora mismo, y con pensar en su sonrisa y en su mirada tengo suficiente para seguir luchando. Gracias por siete días perfectos...

Viene del sur

Viene del sur Y se acerca, dos horas, 120 minutos, llega el momento y yo estoy ansiosa en la espera.
Cada vez más nerviosa, mirando sin parar la hora, porque son demasiados días esperando que llegue.
Bueno, por fin está aquí. Todo ha sido muy complicado, mucho más de lo que hubiéramos imaginado al principio, pero eso queda atrás. El reencuentro será en el mismo sitio donde nos vimos un 7 de abril, ese es un gran comienzo.
Y la semana debería portarse bien, creo que nos merecemos mejor suerte de la que hemos tenido estos días pasados.
Viene del sur, llega a Madrid y nos quedamos juntos.

La invasión de la alegría

La invasión de la alegría Me tomo un descanso, quizás sólo el fin de semana.
Que la felicidad nos invada y las palabras tomen el relevo.

Las horas a olvidar

Hoy he borrado diversas horas del día de ayer, nunca debieron existir.
Duelen, dolieron y seguirán doliendo. Es inevitable.
Ojalá cambie todo como ayer lo hizo, de golpe, de un golpe seco.
Quiero calma.

El día 7

El día 7 Ayer fue un día de reencuentros, desde Londres vino con la maleta cargada de recuerdos y una camiseta de Beckham preciosa (destino: yo), mi hermano. Cansado y harto de ese 'Londres me mata', D. llegó con la misma sonrisa feliz, y a mí me iluminó el día. No hubo tiempo para mucho, sólo para el transcurso en coche desde la Estación Sur a Manuel Becerra, poca cosa, pero espero tener hoy más posibilidades para conocer cómo ha sido su experiencia.
Corriendo (o en coche) me fui a mi casa, donde había quedado con T., recién llegada de Bruselas en una de sus visitas efímeras. Suficiente para ponernos al día y tomarnos nuestros vinitos en el Bacchus, con E&E. De nuevo 'risoterapia', aunque esta vez nos faltaba A., y ganas de repetir, más bien en ese momento ganas de continuar. Pero la noche nos atrapó, y T. tenía que ir corriendo hasta Moncloa para no perder su último bus. Así que me puse el traje de piloto de Fórmula 1, el casco de Fernando Alonso y en tiempo récord atravesamos un Madrid nocturno, mi paseo favorito por mi ciudad. De Moratalaz a Moncloa, pasando por Colón y Argüelles y volviendo por Gran Vía, Cibeles y la Puerta de Alcalá. Un maravilloso recorrido por las calles de mi vida.
El último reencuentro, aunque cronológicamente fue el primero, fue con mi madre. Nos costó entrar en situación y hablar con calma, fruto de mi incomunicación y mi breve independencia. Pero entre anoche, tarde, muy tarde, y esta mañana vamos recuperando el pulso de nuestra siempre tempestuosa relación 'madre-hija'.
Lo que pasa es que D. me dijo algo anoche, en plena crisis, que me despertó un poco: "Sólo existen doce días 7 al año, y tenemos que disfrutarlos". No se equivocaba. Desde hace 3 meses el día 7 es el día más especial que existe. Y él es la persona que más feliz me hace. Por eso y por mil razones más que tardaría siglos en contar y que deben además quedar para nosotros, es por lo que le quiero tanto, es por lo que no pienso desaprovechar el tercer día 7 de mi vida, yo sé lo que me digo.

A la sierra me voy

Bueno, me marcho en breve a pasar el día con C. y J. A J. le han dejado al cargo de un chalet en Alpedrete, y para allá nos vamos, a hacerle compañía y aprovechar este sol, que hay que ponerse morenita.
Tengo ganas de pasar un día de estos. Relajada, en un sitio tan diferente a los habituales en los que me muevo, con dos personas a las que tampoco veo demasiado últimamente. Pero son de los pocos amigos que quedan de esa etapa mágica de la radio. Con ellos siempre lo pasé bien, siempre tuvimos un contacto muy especial, nos caímos bien, compartimos mucho, especialmente con C.
Así que hoy recuperaré el tiempo perdido, espero poder leer también un rato, tomar el sol, vivir en calma, vamos.
Mientras tanto suena el incomparable Enrique Bunbury, un genio de nuestros días, nunca suficientemente valorado. Yo fui fanática total de Héroes del Silencio, creo que nunca lo fui tanto de un grupo como de ellos, así que escuchar ahora a un Bunbury tan cambiado fue un poco traumático al principio, pero cada vez más le fui comprendiendo y adorando. Me gusta, me encanta, me dice tanto tanto escuchar su música, y a fin de cuentas ¿qué debe ser la música sino eso?
Buen fin de semana a todos, os dejo al cuidado de mis plantas, las regué el otro día, si mañana llego tarde acordaos de echarles agua, ¿vale? ¡Gracias!

Me gustas más que un poloflán de agua marina

Me gustas más que un poloflán de agua marina ¿Habéis escuchado alguna vez una palabra más genial que esta?
¿Y la expresión?
Dios, ¡¡¡hacía tiempo que no me reía tanto y no me gustaba tanto una palabra!!!
En Madrid, al menos en mi vida, siempre han sido los famosos "flash". Ibas a la tienda y pedías un flash de fresa, de coca-cola, de naranja o de limón.
¿Sabéis de lo que os hablo? Tras superar la censura he logrado ponerlo, contadme cómo se llamaban en vuestras ciudades...

El pincel de mi vida

El pincel de mi vida Ayer fue uno de esos días que deberíamos borrar del calendario, más bien del calendario de nuestra vida.
Me sentí como alma en pena, vagando por la casa, intentando encontrar en algún rincón un motivo para sonreir, pero no lo encontré.
Y hoy, cuando el día había amanecido también gris, finalmente encuentro la razón para reir, la vida debe ser bella, la vida debemos intentar dirigirla nosotros, y por ello debemos ser dueños de nuestros estados de ánimo. Ayer borré mi vida, hoy la estoy pintando de nuevo, y debo dar las gracias una vez más a mi niño, a D., por estar conmigo en estos momentos, y también a la de siempre, a R.
Los colores que uso son brillantes, vivos, colores llenos de amor, de cariño, de paz, de amistad, de vida, en fin... vivir es solamente vida, no hay que darle más vueltas.
Echo de menos a C. No sé nada de ella desde hace una semana, si acaso una simple llamada perdida, y me gustaría tanto hablar con ella, como siempre, sólo espero que esta ausencia no se deba a nada malo, sino todo lo contrario.
Ayer me ahogaba en casa y hoy en cambio tengo ganas de estar aquí, de leer, de escribir, de ver la tele, de limpiar incluso la casa. Hacer todas esas cosas que me cansan, me hartan y me aburren. Encuentro en mi soledad ahora mismo mayor placer que en compartir la tarde con alguien sólo por el hecho de estar fuera y acompañada. Y sin embargo quiero hacer caso a aquella frase, gran frase de Estopa: "siempre quiero estar contento, triste no valgo la pena". Y como yo quiero valer la pena, al menos para mí, al menos para quienes me quieren incondicionalmente (qué poquitos son), pues sólo por esa razón hoy vuelvo a sonreir.
Dibujando mi vida, coloreando mis sueños, pintando mi sonrisa.

1 de julio

1 de julio Hoy es un día bonito. Los jueves son mi día favorito de la semana. Siempre, desde que era pequeña, lo han sido. Era el día en que teníamos gimnasia, y eso me gustaba, y era el día antes de saber que se acababan las clases. Los viernes siempre eran días más ligeros. Y desde entonces, desde esos años de colegio, siempre he pensado igual. Los jueves son el preludio del fin de semana, días hermosos.
Hoy hace un año que fui al concierto de los Hombres G en Las Ventas, con D., A., S., S. y L. También hoy hace un año que hablé por última vez con L. (S.), ella lo decidió así, nunca supe porqué. Recuerdo aquel día, por la mañana en una rueda de prensa con mi hermano, acabamos "contentillos" con los mojitos que nos ofrecieron. Un día de calor, aunque ni mucho menos tan sofocante como el que hace hoy. La noche fue preciosa, un poco fresca incluso, con la música de Hombres G ante 15.000 personas.
Pero lo verdaderamente importante para mí es que hoy, hace ya muchos más años de los que a él le gusta reconocer, mi hermano nació en Madrid. Y hoy, por primera vez en mi vida, no tengo a nadie de mi familia cerca para celebrarlo. Vaya, que tampoco se acaba el mundo, pero me da un poco de pena, también me pasará lo mismo el domingo, que es el cumpleaños de mi madre, en fin, esperemos desquitarnos cuando estemos juntos en agosto y pegarnos una buena comilona en Denia.
Recuerdo hace años, cuando aún era una estudiante, cómo el día 1 de julio era el día más esperado del año, porque por fin me iba de vacaciones. Subía al coche de mi padre, me ponía mi walkman y me tiraba todo el viaje pensando en las personas que me encontraría en la playa. A mis amigos de cada año, a esa gente que a fuerza de compartir tantas horas seguidas durante 15 o 30 días, se convertían en tus mejores amigos. En dos casos así fue. P. y E. no son sólo amigas de las vacaciones, sería injusto decir eso cuando hemos compartido tanto juntas. He estado con ellas en sus casas, en Oviedo y en Valencia, he convivido con su familia, han convivido con la mía. Son personas muy muy cercanas, de las que quizás no hablo mucho, pero con las que siempre he contado, siempre. Incluso, mejor dicho: sobre todo en los peores momentos. Me gustaba llegar por eso a Denia, encontrarlas, pasar esas tardes en la piscina y en la playa, ir a Las Rotas de visita, salir por las noches en Las Brisas o en Les Fonts, beber esos chupitos "regalo" de E., ir al cine, tomar un helado en nuestra heladería, la mejor del mundo. Compartir tantos momentos, tantas tantas risas, es bello haber encontrado a dos personas incondicionales, nunca mejor dicho, porque hay distancia, hay silencios, sin embargo en este caso gana el cariño y la amistad.
No sé si este año nos veremos en Denia, sería raro que no fuera así, pero al menos confío en verlas en algún lado. A P. puede que en Madrid, a E. quizás allí, quizás en Valencia... nuestros encuentros son como aquellos que tienes con alguien a quien ves a diario, y eso es tan lindo. He tenido suerte de llegaros a conocer, cantemos cualquiera de esas canciones que tanto nos gustaban, que tanto nos decían. Os quiero.

Mafalda

Mafalda Me ha gustado que me llames Mafalda, M.
Sí, me ha gustado porque siempre fue uno de mis personajes favoritos y cada día me despierto leyendo una de sus tiras cómicas, en forma de calendario, un regalo de mi amiga C.
Sólo eso, gracias por compararme con la más grande...