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El fin de los días grises

Soda Stereo

Soda Stereo

Es esta que estoy escuchando una de las canciones más emblemáticas de siempre.
No puedo parar de oirla, y ahora de ver el vídeo de ese último concierto mágico en Buenos Aires.
Os he hablado ya de esta "De música ligera" de Soda Stereo, y hablaría mil veces más.
Ahora miro a Gustavo Cerati decir ese "gracias totales" mientras abre los brazos, veo las miles de personas en el estadio de River y me sueño allí cantando ese "Nada más quedaaaaaaaaaaaa". Es algo similar a la sensación que me producía el "Ojalá" de Silvio, algo que conseguí mitigar tras verle en directo con Aute en Las Ventas (no, no fue el maravilloso concierto original, sino uno que hubo hace unos pocos años). Cantar el "Ojalá" con Silvio y miles de personas más era mi sueño, meterme en esa burbuja de música y emociones. Lo logré, con Soda será imposible pero no dejaré de soñar siempre con ello.

"Ella durmió
Al calor de las masas
Y yo desperté
Queriendo soñarla
Algún tiempo atrás
Pensé en escribirle
Que nunca sorteé
Las trampas del amor

De aquel amor
De música ligera
Nada nos libra
Nada mas queda

No le enviaré
Cenizas de rosas
Ni pienso evitar
Un roce secreto

De aquel amor
de música ligera
Nada nos libra
Nada mas queda

De aquel amor
de música ligera
Nada nos libra
Nada más queda
Nada más queda
Nada más queda
Nada más queda"

Viene del sur

Viene del sur

Y se acerca, dos horas, 120 minutos, llega el momento y yo estoy ansiosa en la espera.
Cada vez más nerviosa, mirando sin parar la hora, porque son demasiados días esperando que llegue.
Bueno, por fin está aquí. Todo ha sido muy complicado, mucho más de lo que hubiéramos imaginado al principio, pero eso queda atrás. El reencuentro será en el mismo sitio donde nos vimos un 7 de abril, ese es un gran comienzo.
Y la semana debería portarse bien, creo que nos merecemos mejor suerte de la que hemos tenido estos días pasados.
Viene del sur, llega a Madrid y nos quedamos juntos.

La invasión de la alegría

La invasión de la alegría

Me tomo un descanso, quizás sólo el fin de semana.
Que la felicidad nos invada y las palabras tomen el relevo.

Las horas a olvidar

Hoy he borrado diversas horas del día de ayer, nunca debieron existir.
Duelen, dolieron y seguirán doliendo. Es inevitable.
Ojalá cambie todo como ayer lo hizo, de golpe, de un golpe seco.
Quiero calma.

El día 7

El día 7

Ayer fue un día de reencuentros, desde Londres vino con la maleta cargada de recuerdos y una camiseta de Beckham preciosa (destino: yo), mi hermano. Cansado y harto de ese 'Londres me mata', D. llegó con la misma sonrisa feliz, y a mí me iluminó el día. No hubo tiempo para mucho, sólo para el transcurso en coche desde la Estación Sur a Manuel Becerra, poca cosa, pero espero tener hoy más posibilidades para conocer cómo ha sido su experiencia.
Corriendo (o en coche) me fui a mi casa, donde había quedado con T., recién llegada de Bruselas en una de sus visitas efímeras. Suficiente para ponernos al día y tomarnos nuestros vinitos en el Bacchus, con E&E. De nuevo 'risoterapia', aunque esta vez nos faltaba A., y ganas de repetir, más bien en ese momento ganas de continuar. Pero la noche nos atrapó, y T. tenía que ir corriendo hasta Moncloa para no perder su último bus. Así que me puse el traje de piloto de Fórmula 1, el casco de Fernando Alonso y en tiempo récord atravesamos un Madrid nocturno, mi paseo favorito por mi ciudad. De Moratalaz a Moncloa, pasando por Colón y Argüelles y volviendo por Gran Vía, Cibeles y la Puerta de Alcalá. Un maravilloso recorrido por las calles de mi vida.
El último reencuentro, aunque cronológicamente fue el primero, fue con mi madre. Nos costó entrar en situación y hablar con calma, fruto de mi incomunicación y mi breve independencia. Pero entre anoche, tarde, muy tarde, y esta mañana vamos recuperando el pulso de nuestra siempre tempestuosa relación 'madre-hija'.
Lo que pasa es que D. me dijo algo anoche, en plena crisis, que me despertó un poco: "Sólo existen doce días 7 al año, y tenemos que disfrutarlos". No se equivocaba. Desde hace 3 meses el día 7 es el día más especial que existe. Y él es la persona que más feliz me hace. Por eso y por mil razones más que tardaría siglos en contar y que deben además quedar para nosotros, es por lo que le quiero tanto, es por lo que no pienso desaprovechar el tercer día 7 de mi vida, yo sé lo que me digo.

Bersuit Vergarabat

Bersuit Vergarabat

No sé porqué no escucho más a la Bersuit, es un gran error.
Conocí a este grupo hace año y medio más o menos. Un argentino me lo recomendó y desde el principio me enganché a ellos.
Es cierto que hubo varios puntos de inflexión, uno de ellos fue cuando alguien en un foro (D.) abrió un post para preguntar por ellos, por si alguien los conocía (http://foros.acb.com/viewtopic.php?t=4630). Ahí nació una pasión mayor por este grupo, poco a poco fui descubriendo más y mejor canciones de estos Psicópatas itinerantes y ya todo lo demás vino rodando. D. me avisó de que el 14 de mayo tocaban en Madrid, en Gruta 77, y allí fui, con A. y S. Conocí ese día a D. (14 de mayo de 2003). El concierto fue una explosión de sensaciones, de emociones, un torrente de buena música, momento en el cual me dí cuenta de que me había enganchado a este grupo.
Un año después, 12 y 13 de abril, repetí experiencia en la Sala Arena, pero mucho mejor aún. Eso sí, con la misma gente: A.,S. y D., además de M., pero con unas miradas distintas.
Fueron dos días increibles, especialmente uno de ellos, en el que cada canción era un mundo.
Ese día "Un pacto" conquistó mi corazón del todo, aunque ya se había aproximado a esa conquista desde el primer momento.
Hoy me he levantado, he puesto en mi discman un cd recopilatorio que me grabé y he bajado a la calle con los acordes de "El tiempo no para" en mis oídos. Preciosa forma de comenzar la mañana. Nunca me cansaré de recomendaros este grupo, ¿algún día me haréis caso?

4 de julio

4 de julio

El 4 de julio los estadounidenses celebran el Día de la Independencia. Pues vale, pues me alegro, que lo pasen bien.
El 4 de julio mi madre cumple años... y diréis vosotros: pues vale, pues me alegro, pues que lo pase bien.
Eso mismo digo yo, eso y mil cosas más podría decir de mi madre.
Que la quiero, que deseo que se lo pase de maravilla, que no dejo de pensar en ella, que me encanta escucharla tan feliz.
Que es una pena no estar a su lado, pero al mismo tiempo la lejanía de mi madre y de mi hermano me hace comprender que son las personas que nunca me fallarán. ¿Que paradoja verdad?
El caso es que me la imagino en la playita, en esa playa en la que tantas veces hemos compartido todo la familia entera, los cuatro y alguna más que siempre venía, y sé que no dejará de recordar hoy cientos de instantes, pero sólo espero que lo haga con una sonrisa.
Que piense en mi padre, en su marido, dando saltos entre las piedras de Las Rotas, escondiéndose en las cuevas y sonriendo como un niño, que se acuerde de todos nosotros felices entonces, y buscando la felicidad ahora de otra manera, cuando la vida se ha convertido en algo un poquito más difícil y día a día queremos volver a la vida cotidiana con una silla vacía.
Feliz cumpleaños mamá, gracias por todo, gracias por ponernos a mi hermano y a mí las cosas tan fáciles en estos últimos tiempos.
Sólo por eso no puede haber existido madre mejor en el mundo (bueno sí, la vuestra para cada uno de vosotros). Te quiero mami!!!

A la sierra me voy

Bueno, me marcho en breve a pasar el día con C. y J. A J. le han dejado al cargo de un chalet en Alpedrete, y para allá nos vamos, a hacerle compañía y aprovechar este sol, que hay que ponerse morenita.
Tengo ganas de pasar un día de estos. Relajada, en un sitio tan diferente a los habituales en los que me muevo, con dos personas a las que tampoco veo demasiado últimamente. Pero son de los pocos amigos que quedan de esa etapa mágica de la radio. Con ellos siempre lo pasé bien, siempre tuvimos un contacto muy especial, nos caímos bien, compartimos mucho, especialmente con C.
Así que hoy recuperaré el tiempo perdido, espero poder leer también un rato, tomar el sol, vivir en calma, vamos.
Mientras tanto suena el incomparable Enrique Bunbury, un genio de nuestros días, nunca suficientemente valorado. Yo fui fanática total de Héroes del Silencio, creo que nunca lo fui tanto de un grupo como de ellos, así que escuchar ahora a un Bunbury tan cambiado fue un poco traumático al principio, pero cada vez más le fui comprendiendo y adorando. Me gusta, me encanta, me dice tanto tanto escuchar su música, y a fin de cuentas ¿qué debe ser la música sino eso?
Buen fin de semana a todos, os dejo al cuidado de mis plantas, las regué el otro día, si mañana llego tarde acordaos de echarles agua, ¿vale? ¡Gracias!

Me gustas más que un poloflán de agua marina

Me gustas más que un poloflán de agua marina

¿Habéis escuchado alguna vez una palabra más genial que esta?
¿Y la expresión?
Dios, ¡¡¡hacía tiempo que no me reía tanto y no me gustaba tanto una palabra!!!
En Madrid, al menos en mi vida, siempre han sido los famosos "flash". Ibas a la tienda y pedías un flash de fresa, de coca-cola, de naranja o de limón.
¿Sabéis de lo que os hablo? Tras superar la censura he logrado ponerlo, contadme cómo se llamaban en vuestras ciudades...

El pincel de mi vida

El pincel de mi vida

Ayer fue uno de esos días que deberíamos borrar del calendario, más bien del calendario de nuestra vida.
Me sentí como alma en pena, vagando por la casa, intentando encontrar en algún rincón un motivo para sonreir, pero no lo encontré.
Y hoy, cuando el día había amanecido también gris, finalmente encuentro la razón para reir, la vida debe ser bella, la vida debemos intentar dirigirla nosotros, y por ello debemos ser dueños de nuestros estados de ánimo. Ayer borré mi vida, hoy la estoy pintando de nuevo, y debo dar las gracias una vez más a mi niño, a D., por estar conmigo en estos momentos, y también a la de siempre, a R.
Los colores que uso son brillantes, vivos, colores llenos de amor, de cariño, de paz, de amistad, de vida, en fin... vivir es solamente vida, no hay que darle más vueltas.
Echo de menos a C. No sé nada de ella desde hace una semana, si acaso una simple llamada perdida, y me gustaría tanto hablar con ella, como siempre, sólo espero que esta ausencia no se deba a nada malo, sino todo lo contrario.
Ayer me ahogaba en casa y hoy en cambio tengo ganas de estar aquí, de leer, de escribir, de ver la tele, de limpiar incluso la casa. Hacer todas esas cosas que me cansan, me hartan y me aburren. Encuentro en mi soledad ahora mismo mayor placer que en compartir la tarde con alguien sólo por el hecho de estar fuera y acompañada. Y sin embargo quiero hacer caso a aquella frase, gran frase de Estopa: "siempre quiero estar contento, triste no valgo la pena". Y como yo quiero valer la pena, al menos para mí, al menos para quienes me quieren incondicionalmente (qué poquitos son), pues sólo por esa razón hoy vuelvo a sonreir.
Dibujando mi vida, coloreando mis sueños, pintando mi sonrisa.

1 de julio

1 de julio

Hoy es un día bonito. Los jueves son mi día favorito de la semana. Siempre, desde que era pequeña, lo han sido. Era el día en que teníamos gimnasia, y eso me gustaba, y era el día antes de saber que se acababan las clases. Los viernes siempre eran días más ligeros. Y desde entonces, desde esos años de colegio, siempre he pensado igual. Los jueves son el preludio del fin de semana, días hermosos.
Hoy hace un año que fui al concierto de los Hombres G en Las Ventas, con D., A., S., S. y L. También hoy hace un año que hablé por última vez con L. (S.), ella lo decidió así, nunca supe porqué. Recuerdo aquel día, por la mañana en una rueda de prensa con mi hermano, acabamos "contentillos" con los mojitos que nos ofrecieron. Un día de calor, aunque ni mucho menos tan sofocante como el que hace hoy. La noche fue preciosa, un poco fresca incluso, con la música de Hombres G ante 15.000 personas.
Pero lo verdaderamente importante para mí es que hoy, hace ya muchos más años de los que a él le gusta reconocer, mi hermano nació en Madrid. Y hoy, por primera vez en mi vida, no tengo a nadie de mi familia cerca para celebrarlo. Vaya, que tampoco se acaba el mundo, pero me da un poco de pena, también me pasará lo mismo el domingo, que es el cumpleaños de mi madre, en fin, esperemos desquitarnos cuando estemos juntos en agosto y pegarnos una buena comilona en Denia.
Recuerdo hace años, cuando aún era una estudiante, cómo el día 1 de julio era el día más esperado del año, porque por fin me iba de vacaciones. Subía al coche de mi padre, me ponía mi walkman y me tiraba todo el viaje pensando en las personas que me encontraría en la playa. A mis amigos de cada año, a esa gente que a fuerza de compartir tantas horas seguidas durante 15 o 30 días, se convertían en tus mejores amigos. En dos casos así fue. P. y E. no son sólo amigas de las vacaciones, sería injusto decir eso cuando hemos compartido tanto juntas. He estado con ellas en sus casas, en Oviedo y en Valencia, he convivido con su familia, han convivido con la mía. Son personas muy muy cercanas, de las que quizás no hablo mucho, pero con las que siempre he contado, siempre. Incluso, mejor dicho: sobre todo en los peores momentos. Me gustaba llegar por eso a Denia, encontrarlas, pasar esas tardes en la piscina y en la playa, ir a Las Rotas de visita, salir por las noches en Las Brisas o en Les Fonts, beber esos chupitos "regalo" de E., ir al cine, tomar un helado en nuestra heladería, la mejor del mundo. Compartir tantos momentos, tantas tantas risas, es bello haber encontrado a dos personas incondicionales, nunca mejor dicho, porque hay distancia, hay silencios, sin embargo en este caso gana el cariño y la amistad.
No sé si este año nos veremos en Denia, sería raro que no fuera así, pero al menos confío en verlas en algún lado. A P. puede que en Madrid, a E. quizás allí, quizás en Valencia... nuestros encuentros son como aquellos que tienes con alguien a quien ves a diario, y eso es tan lindo. He tenido suerte de llegaros a conocer, cantemos cualquiera de esas canciones que tanto nos gustaban, que tanto nos decían. Os quiero.

1984

1984

... 84 ...

Mafalda

Mafalda

Me ha gustado que me llames Mafalda, M.
Sí, me ha gustado porque siempre fue uno de mis personajes favoritos y cada día me despierto leyendo una de sus tiras cómicas, en forma de calendario, un regalo de mi amiga C.
Sólo eso, gracias por compararme con la más grande...

The show must go on

The show must go on

Llevo un rato delante de la pantalla, pensando en sobre qué voy a escribir y no acude ninguna idea a mi cabeza.
Entonces... ¿para qué te sientas a escribir si no tienes sobre qué hacerlo? Buena pregunta, esa misma me la hago yo.
Pero escribir es como una terapia... esperad, voy a poner algo de música para completar la terapia más aún. Dejemos que el Winamp seleccione lo que quiera, libre albedrío como forma de vida.
Salen The Go-Betweens y "Bye bye pride". Buen comienzo.
Me hace gracia eso que oí en la radio "regresa la ola de calor", y yo me pregunto: ¿cuando se fue? Porque si huyó yo no me enteré, me ha tomado el pelo de la peor manera posible. El calor nos ha invadido de mala manera, ha decidido vengarse. Tanto rogar que llegara y ahora ha querido convertirse en el protagonista de nuestras conversaciones y nuestras vidas.
Cambio de tercio: hoy he acabado de comprender que en mi trabajo jamás importará que haga las cosas bien o mal, sino que simplemente habrá que hacerlas. Va a entrar gente nueva, va a salir gente de siempre, yo me quedaré y mi sueldo se mantendrá. Y mi cara de imbécil también, porque no sé qué otra cara poner ante ese tipo de hechos. Debo buscar nuevos horizontes, este está más que quemado ya, viejo, taciturno, cansino. Siento que podría dar aún mucho más de sí, y quizás siga haciéndolo, porque cabezota soy un rato, pero también quiero complementar ese trabajo con otro, es una necesidad económica, no busquemos motivaciones más altruistas.
"Déjame" de Los Secretos en directo. Recuerdo un concierto de los hermanos Urquijo en las fiestas de Moratalaz, hace ya unos cuantos años, como uno de los mejores en los que he estado. Profesionales al máximo, pueden gustarte o no, podían gustarte o no, pero lo cierto es que mostraban un saber hacer digno de admirar.
Por cierto, sigo sola en casa. Y me encanta esta vida de persona independiente. Eso sí, ¿por qué no me ponéis alguna receta de comida? Es que quiero experimentar un poco, y seguro que a alguno se os ocurre un plato de esos fáciles de hacer y que siempre preparáis para vuestros amigos.
"Como Ali" Los Piojos, maravillosa canción. Música argentina. Me encanta, soy una enamorada de los artistas argentinos: Calamaro, Bersuit Vergarabat, Coti, Ratones Paranoicos, Soda Stereo, Redonditos, Los Abuelos de la Nada y tantos otros. Me llega su música, me fascina, me parece un mundo nuevo a descubrir.
¿Os he dicho ya que el verano de 2005 es el momento de viajar a Argentina? Sí, seguro que ya os lo he repetido cientos de veces, soy muy pesada con mis ideas, lo sé, pero ¿qué le hago si necesito autoconvencerme de que voy a hacerlo por fin?
Voy a ir cerrando esta estúpida entrada. Bueno, he conseguido un poco el efecto que buscaba, descargar en esta fría pantalla y sobre las teclas de mi ordenador algunos pensamientos absurdos que giran sin orden en mi cabeza.
No hay mejor final que el "The show must go on" de la BSO de Moulin Rouge, cantado por el mismo actor que en la película. Uf, qué película. Sólo de pensar en ella me emociono, tengo tantos recuerdos asociados ya a esta película... si no la habéis visto ya estáis tardando (D. espero que aguantes el verla conmigo una vez más, a mí me gustaría).

No sé qué me das que me haces volar

No sé qué me das que me haces volar

A veces tengo la sensación de que necesito que pasen los días, que llegue cierto día que aún no sé cual es, y mientras tanto vivo en una etapa de transición. Días sin mucha historia, aunque en ocasiones repletos de personas, gestos y palabras. Así se pasan mejor.
Siempre se debería vivir con una ilusión en el horizonte, con un sueño en el corazón. El deseo de cumplir algo, poner una fecha a tu felicidad... para luego volver a poner otra más.
Queda poco tiempo para las vacaciones, aún no tengo claro que haré. Sólo dos cosas, que una semana la pasaré en la playa, con mi madre, y que otra semana la pasaré con D., de Málaga a Algeciras, con la intención de hacer una incursión en Marruecos. Me quedan colgadas dos semanas por ahora, que pueden llenarse con un viaje (primer destino hablado: Roma). Y es que necesito viajar, me apetece mucho coger un avión (el hecho de coger un avión no es que me emocione especialmente), pero me gusta tanto la sensación que ofrece llegar a un país extranjero, es una libertad especial. Pasear por las calles de otra ciudad, escuchar otro idioma, comer otra comida, beber otro agua... todo tiene un sentido diferente, y a mí me encanta sentirme así.
Creo que todos deberíamos salir, aunque sólo fuera un fin de semana, dos veces al año fuera de nuestro país... no me preguntéis porqué, es algo que pienso desde el fin de semana que pasé en noviembre en Asmterdam. Es tal renacimiento de ideas y de ganas que no tiene precio.
Nunca dejéis de volar, del modo que sea, pero levantad vuestras alas, movedlas y volad, volemos todos juntos, buscando nuestra ilusión, buscando un ideal... tú me haces volar.

La sonrisa perfecta

La sonrisa perfecta

Ayer cerré "mi temporada radiofónica" y no sé aún si cerré sólo esta temporada o cerré por una etapa larga (que espero que no sea definitiva en todo caso, por mí y por los que aún confían en mi trabajo).
Y la cerré de la forma que más me puede gustar: disfrutando a tope, con un partido brutal, Móstoles-Guijuelo, de la fase de ascenso a 2ªB, en El Soto, con más de 3.000 espectadores, cerca de 400 aficionados venidos de Guijuelo y más palos que en una batalla campal. Qué locura por favor! Se pegaron hasta en el carnet de identidad. Se dieron golpes de dos en dos hasta que salieron impares... impresionante, vergonzoso, triste, dramático. Para olvidar, pero para recordar profesionalmente, de verdad. (Edito para decir que ganó el Guijuelo 1-3 y por tanto han ascendido a 2ªB, enhorabuena!!).
Después de esa pequeña guerra -porque al acabar parecía que había salido de la guerra- me fui a casa y continué un domingo frenético. Estuvo bien el fin de semana.
El viernes me fui a recoger a M. a Atocha, con el tiempo justo para arreglarnos, cenar y marcharnos a Vicálvaro, donde había quedado con C., A., E. y M.M. Sólo ellas, porque el resto de gente prevista se cayó :S
Concierto de Rosa. Niños y abuelos, jaja, más de los que nunca había visto en un concierto, pero estuvo muy divertido. M. y yo nos hicimos pasar por fanáticos absolutos (la palabra fan, así tan breve, me parece absurda), en primera fila prácticamente. Nos reímos mucho, cantamos, bailamos, lo pasamos en grande.
Después de eso continuamos de botellón, acabamos sentados en el césped, con nuestras botellas, nuestra cámara digital y un policia local guapísimo amigo de C.
La última copa fue el vaso de agua de mi grifo, la última canción la que puse en mi ordenador (Fangoria), la última risa en mi habitación. Es decir, que después del botellón acabamos en mi casa, donde la noche se volvió mañana y el calor seguía abrasando.
Dormí apenas cuatro horas, pero el sábado continuamos M. y yo nuestro periplo por el fin de semana madrileño. Como siempre he tenido que escuchar sus quejas acerca de que cuando venía a Madrid sólo le sacábamos de marcha pero no le llevábamos a ver nada, decidí que era el momento de acercarnos a El Escorial. Y eso hicimos, caminito de allí, paseo en coche, paseo por el pueblo, visita a El Escorial... estuvo bien.
Pero esa tarde-noche ya no era persona y caí muerta frente a la tele viendo Salsa Rosa y a los impresentables de Mónica y David. Entre sueño y sueño la voz más bella del mundo me dio las buenas noches. Llegué a mi cama y dormí como nunca.
El finde continuó el domingo, con lo que ya os he contado al principio.
Ayer por la tarde quedé con unos amigos para ver fotos de la boda de C. y J. en Potes, para tomar una maravillosa tarde de chocolate y moka y para charlar un rato.
Más tarde me despedí de M. en casa, estar con él ha vuelto a ser especial. Me gusta compartir mi tiempo a su lado, hacer cosas o no hacer nada, hablar mucho, hablar poco, oir música y sonreir. Me encanta verle sonreir, me ha gustado recuperar ese recuerdo del M. que conocí hace más de 8 años, brillante, atractivo, que encandilaba con su sonrisa.
El viernes me dí cuenta de que aún mantiene eso, que esa magia, ese encanto, nunca se pierde. Quizás se esconde, pero tiene que acabar saliendo a flote antes o después, porque está en ti, está en él.
El fin de semana ha merecido mucho la pena... pero es que ahora queda lo mejor. En diez días como mucho...

Yo no sabía...

Yo no sabía...

Yo no sabía que no tenerte
podía ser dulce como nombrarte
para que vengas
aunque no vengas
y no haya sino tu ausencia
tan dura como el golpe
que me di en la cara
pensando en vos.

Juan Gelman

La vuelta al mundo en 80 días

La vuelta al mundo en 80 días

Hay quien quizás no lo entienda jamás, quien verá en esto una locura, quien piense que es absurdo, además de imposible.
Y a mí me da igual, lo importante es sentirlo y que lo comprenda quien tiene que hacerlo.
En 80 días, sólo 80 días, he dado la vuelta al mundo.
Te quiero.

Viernes, fiestas, conciertos y amigos

Viernes, fiestas, conciertos y amigos

Primer fin de semana en el que estoy sola en casa, y no lo estaré :D, porque viene M. a quedarse conmigo, al final hasta el lunes, porque las cosas han salido así, genial!
Hoy no sé qué haremos por la tarde pero esta noche nos espera un concierto en las fiestas de Vicálvaro. Toca Rosa, jaja, sí, sí, la Roza de Eshpaña, pero sabéis lo que puede ser cantar el "Vicalvaro's living a celebration" con todos mis amigos? Gran momento sin duda, que ansío, jaja.
Qué calor hace por favor.
Y mi madre en la playa, donde hoy recibirá la visita de sus hermanos (por una vez la familia se porta con ella como se merece, mamá que vales más que ná!!). Mi hermano en Londres, según parece con poco sol y con mucha añoranza ya del calorcito madrileño, así que para julio puede que le tenga aquí.
Este año sin embargo no estaremos juntos ni para el cumple de mi hermano (ya que no estará ni él ni mi madre), ni para el de la "mamma", ya que entonces será ella misma la que no estará :(
En fin, no pasa nada, lo importante es que todos estemos bien, que lo pasemos mejor aún y que nos queramos mucho, jaja, qué flower power me ha quedado ("Flower power cuesta mucho sufrimiento", la filósofa Fresita dixit, gran frase que tengo como cimiento de mi existencia).
Ay! Que paro ya de escribir tonterías. Que estoy feliz, que M. está aquí y voy a pasar el finde con él (C., tranquila que yo soy una mujer fiel y por respeto a D. no haré nada :P), que el plan de esta noche me apetece muchísimo, que mañana será un día más tranquilo, que el domingo trabajo y luego hemos quedado otra vez, y que estoy cada día más enamorada (qué rarísimo queda esto en mí, con razón mis amigos me miran asustados).
"Soy feliz, soy un hombre feliz y quiero que me perdonen, por este día, los muertos de mi felicidad..."

Médem y las casualidades

Médem y las casualidades

Pasear por Ikea para alguien que como yo odia las compras puede ser un ejercicio duro. Se lo decía a mi madre, hay que ver las cosas que llego a hacer por mis amigos.
M. viene a Madrid a hacer el examen para una oposición y en lugar de estudiar o estar nervioso decide que nos vayamos a Ikea, pues venga, vamos. Caminito a Alcorcón, a perdernos entre ese maremagnum de muebles y demás.
Paseos, más paseos, vueltas, más vueltas, esa mesa mola, aquella silla me encanta, puaj, qué cosa más fea...
Redecorando nuestras vidas, bueno, la suya :P
Bajamos a la planta baja (como su propio nombre indica). Mis pies no responden ya, mi cabeza sólo asimila términos suecos, M. y yo vagabundeamos buscando la silla Stefan verde... y entonces... entonces M. despierta, da un giro brusco y me dice, mirándome a los ojos y nervioso como nunca: "Di, ese es Médem!!". Y yo, aparentando tranquilidad (esa es una de mis pocas cualidades) le digo "pero estás seguro?". Le miro, es cierto que se parece, M. me lo confirma, y yo le empujo y le digo "dile algo!!!".
Retrospectiva: M. es el mayor fan de Julio Médem (sí C., junto contigo). No existe nadie que sienta tanta pasión por cada cosa que Médem ha hecho. Además, a eso se une que M. sigue intentando dedicarse al cine. Guiones maravillosos son los que salen de su cabeza y de sus manos, pura magia convertida en palabras y que deberían tomar forma en una pantalla, pero eso aún no ha llegado, aunque lo hará. Porque creemos en Médem y él nos ha hecho creer en las casualidades.
Recupero el aire, M. se dirige a Médem, con la lista de la compra de Ikea y el lapicero que todos los que hayáis ido alguna vez sabéis que es instrumento fundamental para pasar allí las horas muertas. Le ataca de frente, mientras en su cabeza hay miles de ideas, palabras, recuerdos, sueños, agolpados... así pasa, se trastabilla, se encasqueta, se lía y se frena. Médem reacciona asustado al grito de "Julio, Julio, puedes firmarme algo?". Mira entre sorprendido, tímido y miedoso. Sonríe, una sonrisa preciosa (es más guapo aún de lo que me pensaba), con la mano temblorosa, intercambian palabras, conversación absurda, el famoso más nervioso que nadie, bloqueado, como luego evidencia en el autógrafo que M. ha enmarcado, en un marco real y en su corazón (Para M., dos bloqueados, un saludo, Julio Médem". Nos han obligado a despedirnos, la pareja de Médem se lo ha llevado cuando él empezaba a soltarse y preguntar. Nos ha contado cosas de sus próximos proyectos, nos ha ofrecido su sonrisa y su mirada limpia, nos ha hecho creer de nuevo en las casualidades.
Porque las habrá, porque M. y Médem volverán a coincidir, y entonces no habrá nervios, o quizás sí, pero M. siempre será "el chico bloqueado que llegará a triunfar". Médem debe saberlo, y si no debería haberse dado cuenta, "Los amantes del Círculo Polar", las casualidades, hoy ha sido un instante perfecto, inolvidable, casual... nos volveremos a ver Julio ;)
Va por ti Marcos, te quiero.