Blogia

El fin de los días grises

4 de noviembre

4 de noviembre

Mientras D. duerme en el sillón de mi salón (no, no nos hemos enfadado. Somos frikis y nos hemos quedado dormidos allí, pero es que si hubiérais probado mi sillón lo entenderíais), navego y navego por internet. Y me aburro. Y es que esto ya no es lo que era. Qué pocas cosas interesantes hay. Ni aquel foro que sirvió de plataforma a la historia de mi vida, ni aquel otro que me entretenía con sus peleas, ni nada de nada. Me aburre soberanamente la red de redes.

Siempre quedan los blogs, cierto, pero os habéis dado cuenta de que los fines de semana apenas hay actualizaciones. Me pregunto si es que todo el mundo actualiza en el curro o qué pasa. Dudas...

Me quedaré con la luz en la ventana; Benjamin Biolay; la manta tapando mis piernas; el nuevo móvil que no es para mí, sino para mi madre, y que no suena desde hace días; el paseo cercano por el Rastro malagueño; el partido Málaga-Numancia; estar con él; y vivir un domingo en esta, mi otra ciudad.

Internet me aburre. Creo que me aburren cada vez más todas las cosas, todas las personas, y entiendo muy bien a D. cuando dice que tendríamos que irnos a vivir a otro país, huir un poco, y ver si de verdad la gente te echa en falta.

Porque yo lo que echo en falta es que se acuerden de mí. Quizás sí, quizás sea que me llego a sentir sola, porque no noto las respuestas que necesito, porque no llegan las llamadas, ni los sms, ni las visitas. Todo se queda en el "a ver si nos vemos". Y me entristezco.

Pero tras la tristeza vendrá la sonrisa, o eso quiero creer.

Minas piedras, Juanes & Calamaro

Una canción preciosa, dos artistas grandes, aunque no sea gran seguidora de Juanes, pero cualquier cosa en la que anda Andrelo me sirve para pararme a escuchar... haced lo mismo y luego me decís

Sin sentido

Domingo para mí al 100%. Y eso en parte es necesario, aunque eso no quiere decir que sea bueno. Yo me entiendo.

D. se levanta pronto y se marcha a Granada, a sufrir una nueva decepción de su equipo, y van varias ya , con lo poco que llevamos de temporada. Su voz me acompaña todo el día, y es que la soledad es sólo física, porque me ha dado tiempo a hablar con él, con mi madre, con mi prima L., y con mi hermano. Dichoso y maravilloso invento el teléfono.

Me encanta mi casa, mis espacios, mi propia compañía. Y sin embargo hay algo que falla, y no sé qué es. O sí, pero me cuesta reconocerlo. Quiero estar aquí y allí, con él y con todos, sola y acompañada.

Son dualidades, contradicciones, distancia y dolor.

Crearía una ciudad en el medio de la nada, en el medio de todo. Donde pudiéramos estar todos juntos, donde confluyera lo mejor de cada mundo. Pero esa es una utopía que a diario sueñan los sabios... y que nadie aún ha logrado para sí.

Supongo que en cierto modo es la infelicidad propiciada por la felicidad. Cuando todo va bien hay que buscar algo con lo que mostrarnos descontentos. O al menos así soy yo, rebelde sin causa. Soy feliz y no quiero creérmelo del todo. Y me angustio en ocasiones pensando en posibles fallos del mañana, cuando el hoy sólo me ofrece bondades.

Ni yo me entiendo.

Héroes del Silencio. Sevilla. 20-10-07

Héroes del Silencio. Sevilla. 20-10-07

Llego tarde, pero llego. Entre que la página no iba y que yo no he tenido mucho tiempo ni fuerzas, no había podido actualizar con esta entrada obligatoria.

El viernes llegó a Málaga mi hermano, con la única y maravillosa intención de disfrutar del concierto de Héroes del Silencio en Sevilla, el penúltimo de esta gira de "regreso-despedida".

Ese día. mejor dicho esa noche, nos fuimos a cenar algo por el centro de Málaga, y aprovechamos para enseñarle las esculturas de Rodin en la calle Larios (sí, sí, sin apenas vigilancia han plantado ahí 7 esculturas, entre ellas el famoso Pensador).

Paseo agradable y regreso a casa, que lo que nos esperaba era de órdago.

El sábado 20 llega por fin, y con él un gran desayuno y caminito a Sevilla. Paramos a comer en el Burger King, con la idea de pronto llegar al Estadio de la Cartuja, aparcar y volver a Sevilla capital a ver un poco la ciudad. Misión imposible.

El caos comienza cuando nada más aparcar, a eso de las 3 y poco de la tarde, nos encontramos con colas ya bastante largas, cuando el concierto empezaba a las nueve de la noche. Así que cambio de planes: nos quedamos haciendo cola también.

Entramos al estadio a eso de las cinco y media, cogemos un buen sitio y nos disponemos a esperar. Una espera larga, aburrida, cansada. Y por fin suena "Song to the siren", y las sensaciones cambian. Las risas vuelven, y las canciones brotan de nuestras gargantas, de todas las gargantas, de 75.000 personas. Increible el panorama. Mirar para atrás, para arriba, para cualquier lado y ver gente, y mecheros, y móviles, y diversión.

El concierto fue espectacular en cuanto a imagen y sonido. Soberbio Bunbury, maravilloso el set-list. Eché en falta algo más de vidilla entre el público. Mucha gente que no se sabía las canciones y demasiados silencios entre canción y canción.

Pero a nosotros nos encantó, a mi hermano, a D. y a mí. Nos gustó, saltamos, cantamos y reímos.

Y al salir la gran debacle, casi 2 horas de espera dentro del coche para salir del parking, lo que acabó con cualquier subidón posible.

Cerca de las cuatro de la mañana volvimos a casa. Málaga nos acogió con colchones mullidos y mantas de las buenas. Y dormimos, el sueño de los justos.

"Todo se olvida al despertar, una vez más"

Artículo editado gracias a Becquer99. Efectivamente, DEBACLE, con B, como debe ser. Gracias Paco ;)

Mi oportunismo y yo

Mi oportunismo y yo

Pues sí, oportunista como nunca, pero estas cosas ocurren cuando se tiene que aguantar semana tras semana a periodistas sin el más mínimo sentido de la objetividad, y ni de la deportividad siquiera.

Estas cosas ocurren cuando todo el mundo se vuelca con un deporte al que dudo mucho que se deba denominar así.

Esto sucede cuando todos se vuelven unos victimistas y llorones de tomo y lomo.

Joder, qué feliz me hace que Kimi hoy se haya llevado el Campeonato del Mundo de F1. Alonso, ni 1º ni 2º, 3º... y gracias por todo.

Ese Raikkonen!!!

Perdidos y encontrados

Perdidos y encontrados

Decididamente debería haber escrito cada cosa que se me ocurrió, y que me ocurrió, en el mismo momento.

Pero no lo hice, y entonces me encuentro ahora con unas cuantas historias que contar, pero sin muchas ganas de hacerlo.

He estado dos semanas de vacaciones, donde los amigos, los niños, la familia, "Lost" y la gastronomía han ocupado una parte importantísima.

Pero eso se acabó. Poco a poco quizás recopile por aquí cada lugar en el que he comido, ese asiático, ese brasileño, ese buffet libre de comida china con wok, el pescaíto, mmm, se me hace de nuevo la boca agua. Será en otro momento.

He pasado unos días increibles, todos ellos, ha sido divertido, entrañable, emotivo, perfecto.

Ahora ha acabado y hoy he vuelto por fin al trabajo. No ha sido el regreso soñado, porque los cambios han minado la moral de buena parte de mis compañeros. Sin duda, se va a provocar una enorme fractura entre el grupo, y es una verdadera pena, porque últimamente había un rollo de lo más interesante, vaya, que ir a trabajar había dejado de ser incómodo.

Pierdo dinero, pero pierdo de vista los sábados, y eso para mí vale mucho más que cualquier euro que me ofrezcan. Estoy feliz.

Por otro lado, sigo soñando cada día con mi viaje a Shanghai. Lo veo tan factible, tan exótico, tan imprescindible, que me sirve como acicate para esforzarme en conseguirlo.

Y nada más, lavadoras nuevas que llegarán, coches que pasan una revisión mucho más cara de lo esperada, y un concierto mágico de Héroes del Silencio a la vuelta de la esquina. Sevilla, 20 de octubre. Ahí estaremos, gritando "Sirena varada", entre otros regalitos.

Pero esa es otra historia, y deberá ser contada en otro momento.

Cosas de Málaga

Cosas de Málaga

Vengo con una noticia de esas impactantes, de las que hacen que te eches a reir, o a llorar, pero que te bajan a la tierra, y te recuerdan que España es diferente, y Málaga ni te cuento.

Resumo y luego pongo el link.

La NBA organiza un tour por Europa, para que los distintos equipos de su competición jueguen contra equipos FIBA. A Málaga le toca en suerte uno de sus partidos, Unicaja de Málaga-Memhis de Grizzlies, el equipo de Gasol, para que todos sepáis de lo que hablo.

Para promocionar el partido y sus productos se coloca en plena Plaza del Marqués de Larios (para que me entendáis, centro puro y duro histórico de la ciudad) un enorme, inmenso, gigantesco balón de baloncesto de ¡2 metros de diámetro!

Pues al grano: lo han robado. Sí, así, como suena. Se han llevado de un sitio plagado de gente un balón de 2 metros de diámetro... alucinante!!!

http://www.20minutos.es/noticia/287569/0/Robo/balon/NBA/

Manga larga

Vuelvo a Málaga, desterrando de mi vestuario la manga larga, la poca manga larga que he podido ponerme en madrid.

Se va esa brisa fresca y nos recibe un sol respondón.

Me quedo sola, por primera vez en tres semanas, con miedo por no saber si podré con ello, o si me he vuelto una mujer temerosa.

Supero las primeras horas, me sirve para ello cada palabra que mi madre en estas tres semanas me ha repetido, los resultados y las apariencias. Eso es más que suficiente.

Me quedo sola, con las palabras, los abrazos, las caricias y la comida congelada.

Con ganas de utilizar mi nueva manta, mi nuevo organizador para el armario, mi nueva colonia, mis viejos platos.

Son muchos kilómetros de distancia, pero más son los que hay entre mi hermano y su chica, y ellos los llevan bien.

Hablaba con D. estos días, en ese pequeño paraíso que ha sido la que fuera la habitación de mi hermano en Madrid. Hablaba con D., como decía, de la necesidad que tenemos de sentir que también en Málaga tenemos los amigos que tenemos en Madrid. Hablábamos mucho, en ese cuarto, en Sol, en Plaza de España, en la Rosaleda del Retiro, en la Plaza del Ángel Caído, en el estanque.

Hablábamos porque lo necesitábamos, y las palabras se peleaban por salir. Al final todas llegaban a meta, y se sellaba con un beso.

Han sido unos días preciosos, unas vacaciones necesarios y ahorradoras, de cara a un viaje a Shanghai.

Ahora nos quedan días de ajetreo, pero ya en Málaga. Cambio de nuevo mi ciudad por mi ciudad, su ciudad por su ciudad, porque ambos somos ya de los dos sitios.

Y para demostrarlo, he ido a La Rosaleda a ver una nueva victoria de mi Málaga, de su Málaga. Y ya son siete de siete. Y las sonrisas que han asomado al balcón bien merecen todos los esfuerzos y todos los kilómetros.

Seguiremos informando, de momento aviso: he vuelto a guardar la manga larga.

Mañana

Este vídeo va por D., y por las calles más oscuras y gastadas de mi ciudad.

Y por ellas tres, Anita, Esther y Elena, que se fueron de mi lado, pero se quedaron en mi memoria.

Mejor

Voy mejor.

Las noticias en torno mía van mejorando, aunque quedan resquicios, y de los grandes, que no se superan en una semana, ni en miles de semanas quizás.

Pero hoy sonrío con un peso menos, y me doy a la vez cabezazos contra la pared por las montañas que he creado de un granito de arena.

Prefiero esto a haber tenido razón.

Me voy de vacaciones. Cuando hoy salga a las 21:45 de mi trabajo dejaré atrás esas puertas hasta el lunes 15 de octubre. No sé en qué condiciones volveré, no sé cual será entonces mi labor, pero me importa poco si me reporta una nómina mensual.

El trabajo es sólo eso.

Ah! Debo, tengo, me obligo, a hablar del discazo del Maestro Andrés. Volviendo a las andadas. Enamorado me hallo de sus nuevas canciones y sus palabras de siempre. Gracias loco.

Queda...

Queda tan poco para mis vacaciones...

Y menos aún para la gala de Gran Hermano.

Un poco menos para el partido del Madrid contra el Betis.

Y toda una vida por delante.

La mala vida

Que las rachas, buenas o malas, son ley de vida es algo que cada vez menos se puede discutir.

Lo bueno, lo necesario para seguir viviendo, es que se combinan con acontecimientos del bando opuesto.

Sin embargo, la tristeza me embarga, y mi prima L. pierde a D., ya sin remisión, ya sin solución, sin marcha atrás pero con cuenta atrás.

Y mirar hacia delante parece un milagro, porque cuando sueñas toda la vida con la felicidad y la consigues, la acaricias, la abrazas, la tomas como tuya, cuesta entender que deben robártela. Ni cinco meses y ahora toda una vida destrozada. O dos, o tres, o más. Porque el dolor de mi prima L. es mi dolor, y mi pena se extiende entonces a más gente.

No puedo sonreir cuando ella va a llorar ríos por D. Se nos va D., sin dejar de respirar, pero nos lo quitan. La vida no ha sido justa con L., ni mucho menos. Y yo me siento tan triste...

Marcos

Marcos ha nacido. El pequeño Marcos, al que no puedo dejar en una única inicial (porque además coincidiría con la del gran M.).

Marcos ha nacido para traernos más alegría si cabe, para unirnos más aún, para que nos miremos todos con otros ojos. Y juntarse así él con sus "primas" Sofía y Carla.

Y así ya tengo mi póker de "sobrinos", que no son de sangre, pero a los que quiero con toda mi alma.

El sábado si todo va bien veré por primera vez sus ojitos y agarraré sus manitas, ese momento que tanto me gusta, mientras sus padres C. y J. me miran con esa dulzura habitual.

Y me abrazaré a D., porque espero que también esté, y nos miraremos prometiendo cuidados y cariño a ese niño que todo lo merece, porque ha sido como un sueño por fin hecho realidad.

Y es que a veces la vida parece una película con final feliz. Ha acabado la primera parte y si todo va como debe y hay éxito de taquilla tendremos las secuelas pronto.

Enhorabuena a sus papis, y enhorabuena a Marcos, porque llegas a una familia excepcional, del primero al último. Te quiero.

Sólo gracias

Gracias a todos mis amigos, a todos los que han pensado en mí en estos días.

Gracias, de mi parte y de parte de D.

Gracias por eso, por ser nuestros amigos. Es lo más grande del mundo.

Antonio Puerta

Antonio Puerta

En el adiós a Puerta hay lágrimas, hay mucha desazón, mucha tristeza, mucho dolor.

En el adiós a Puerta hay desesperanza, desilusión, incomprensión, miedo.

En el adiós a Puerta hay millones de recuerdos, y bufandas al aire, e himnos que El Arrebato eleva al cielo.

En el adiós a Puerta hay tanto dolor, tanto dolor, tanto dolor.

Adiós Antonio, gracias por el fútbol, gracias por la sonrisa.

Hasta siempre Antonio.

Porque en el adiós a Puerta lo que no habrá nunca será olvido.

Málaga, La Bombonera...

Málaga, La Bombonera...

Soy abonada del Málaga C.F.. Sí, es mi nueva adquisición. Un flamante y económico abono para ver toda la temporada a este equipo de 2ª división.

Y hoy me he estrenado con mucho calor, un compañero pesado e inculto, D. y su papi, y una victoria ilusionante por 3-0.

Es sólo el principio. Y me ha gustado. Poder compartir otra cosa más con D., siendo como somos ambos tan aficionados a este deporte basura.

Dos equipos, dos ciudades, dos vidas... Madrid y Málaga, dos pasiones.

Ella y yo

Ella y yo

Tocando fondo

Tocando fondo

Tú piensas que tocas fondo, que va a ser difícil levantar la cabeza y sonreir de cara al resto.

Pero hay quien dice que debes sonreir para dar la nota frente al resto.

Pides un amigo y recibes unos cuantos. Sus palabras, sus sonrisas, sus ánimos, sus abrazos a través de un teléfono o de un sms, sus regalos en forma de blog.

Lo paso mal, lloro, me hundo, sufro como nunca, o como antaño. Y ellos me recogen del barrizal para obligarme a levantar la cabeza.

Lo que tiene tocar fondo es que debes levantarte luego. Tengo miedo, pero tengo amigos. Y eso es tanto...

Y no me crees

Muchos días han pasado ya. Muchos. Y parece todo tan lejano.

Primero mi hermano y P., días de paseos eternos, de calor y playa, de quemaduras, de Xbox 360 y Fifa, de fútbol en la tele y comidas para engordar. De confidencias y tes, de sueños, de ideas, de planes, de amor fraterno.

Después mis amigos S. y D., comenzando por un concierto multitudinario y continuando por días, tardes y noches de Feria, de "Cortojal", de borracheras hipergraciosas, de pasta cocinada en casa, de Tintito, de mojitos y caipirinhas, de lágrimas y carcajadas, de abrazos y demostraciones de afecto continúo, de charlas melancólicas, de "premios que tocan seguro", de Perrita Cursi.

Días que coincidieron con la visita de R. y J., sorprendente por inesperada y por tremendamente divertida, con cigarritos de la felicidad incluídos y fotos de mi sobrino A.

Han sido unos días preciosos. Han sido unas personas excepcionales, que me hacen reencontrarme con la felicidad, olvidar mi pequeña gran crisis. Necesitaba algo así, para comprender que la distancia es dura pero siempre habrá alguien que te tienda la mano, o aparezca para mirarte a los ojos y decirte que estará a tu lado cuando sea.