Blogia

El fin de los días grises

Te amaré

Va por ti, Silvio pone la letra, la música, el alma, yo sólo suscribo cada palabra.

Te amaré, te amaré como al mundo
Te amaré aunque tenga final

Te amaré, te amaré en lo profundo
Te amaré como tengo que amar

Te amaré, te amaré como pueda
Te amaré aunque no sea la paz

Te amaré, te amaré lo que queda
Te amaré cuando acabe de amar

Te amaré, te amaré si estoy muerto
Te amaré el día siguiente además

Te amaré, te amaré como siento
Te amaré con adiós, con jamás

Te amaré, te amaré junto al viento
Te amaré como único ser

Te amaré hasta el fin de los tiempos
Te amaré y después, te amaré

Málaga guapa!!

Málaga guapa!!

He llegado hoy. A las seis y veinte de la mañana entraba en la Estación Sur, en un autobús de Daibus, repleto de gente durmiendo, dormida.
A las doce y media me había despedido de D. en la estación de Málaga, sin atrevernos a dejar de sonreir para que el otro no se echara a llorar. Aún así era imposible aguantar esa rabia, mezcla de frustración, de pena, de alegría, por haber pasado 3 días y medio juntos, de una intensidad imposible de transmitir de ninguna forma, y de repente ponerle el punto y final delante de una treintena de personas que observan a través de la ventanilla del autobus, que esperan en los mismos andenes donde nosotros nos damos la mano, nos abrazamos con fuerza, nos besamos y ponemos el punto y seguido a esta historia que sigue brillando.
Málaga es linda, Málaga guapa!! Lo es porque la hemos visto con una mirada distinta, seguramente, pero es bella porque la belleza está donde uno quiera ponerla. La compañía era perfecta, el tiempo de nuevo nuestro enemigo, los relojes se pararon en ciertos momentos, pero al final del día corrieron demasiado deprisa... llegaron las doce y media del ya nuevo día 17 de mayo, y nos quedamos con miles de recuerdos en nuestra cabeza, en nuestro cuerpo, anillos en nuestros dedos, camisetas en nuestros armarios, fotos en nuestros álbumes, boletines en nuestro kiosko y cd's en nuestra discoteca particular.
Próxima estación: esperanza, gracias Dani, gracias malagueño!! Te quiero.

Conversación paranoica:
- De mayor quiero ser hippie.
- Y yo.
- Tú ya eres hippie.
- Y tú ya eres mayor.

Viajar en autobús

Viajar en autobús

Hubo un tiempo, no hace demasiado, en el que viajar en autobús era algo que hacía con bastante frecuencia.
Tantos viernes a las dos de la tarde comiendo deprisa para salir corriendo a la estación y a las tres y media coger el autobús que me llevaba a Granada. Allí esperaba de nuevo, como cada viernes en el que viajaba, a que me recogiera alguien. R. nunca fue muy puntual, y eso yo lo pagaba, pero vaya, son anécdotas que nunca olvidaré.
Durante esa época en la que tanto viajaba hubo dos etapas, aquella en la que tenía que irme en metro a la estación, y la última, la más gratificante, en la que mi padre me acompañaba hasta allí, e incluso me esperaba hasta que el autobús se marchaba. Cuando mi padre murió me compré un coche, y sólo alguna vez más he pisado la estación, de visita siempre, excepto en una ocasión, y reconozco que esperar el autobús y no ver a mi padre se me hizo eterno (tan sólo hacía 2 semanas de todo ello). En ese momento se acabaron los viajes en bus, mi coche era más cómodo, más rápido, más o menos igual de caro. Pero hay ocasiones en las que viajar en autobús sigue siendo más cómodo, como esta vez.
6 horas me esperan, 360 minutos de pensamientos, música y sueños. De incertidumbre, de ansias, de expectativas, de nervios. No me llevará mi padre, no iré a Granada, no me esperará R. en la estación. Todo es distinto, viajo para amar, algo que hasta ahora no había hecho, viajo para sentir de nuevo algo similar a lo que sentí hace poco más de un mes.
Un mes, exactamente un mes hace que nos separamos, y hoy sobre las diez de la noche podremos mirarnos a los ojos otra vez...
Me he puesto triste recordando, se me ha puesto un nudo en la garganta, son pequeños detalles en los que te das cuenta de que esa persona no está ya contigo. Su ropa, su sonrisa, su paso firme, no me acompañará hoy en la estación y eso hace que las lágrimas me nublen ahora mismo la vista... sin embargo, en realidad estoy feliz porque voy a encontrarme con D., con mi niño, con la persona que más necesito ahora. De nuevo, paradojas de la vida.
Buen fin de semana, nos vemos el lunes!!

Amo la radio

Amo la radio

Hablo con D. que viaja a Valencia para asistir a un partido de baloncesto, a trabajar más bien, a estrenarse en ese mundo tan fascinante de la radio. Y me gusta sentir sus temores, porque me recuerdan a aquello que yo sentí cuando comenzaba, y sobre todo me ha hecho pensar en cada momento mágico que he vivido haciendo radio.
Siempre escuché que la radio engancha, que quien empieza a hacerla no puede dejarla nunca. Y es cierto, empecé hace más de seis años, y me costaría mucho abandonarla. Tuve una pausa de unos meses, y de verdad que lo pasé mal, que necesitaba sentir esa sensación del subidón de adrenalina cuando te enfrentas con un micrófono, o cuando encaras a un protagonista para entrevistarle en directo o cuando cuentas el final de un partido de baloncesto, los últimos 5 segundos jugándose todo. Jaja, es maravilloso, adoro esa sensación, ese subidón que luego te deja en un estado de reposo y de trabajo bien hecho increible.
Cuando de pequeña me decía que quería trabajar en el periodismo (fue una vocación infantil) siempre me imaginaba, no sé porqué, escribiendo en un periódico, y sin embargo mientras tanto cogía mi grabadora cutre y hacía programas de todo tipo, mientras mis padres me espiaban detrás de la puerta de mi habitación. Pero yo me abstraía, pensaba que estaba sola, me creía mi mundo ficticio, no dudaba de que las cosas de que hablaba eran ciertas.
La pena es que esas cintas nunca las conservé, me encantaría escuchar ahora las historias de amor que me inventaba entre cantantes y toreros, los partidos de futbol que contaba entre el Elche y el Badajoz, las canciones de Hombres G que presentaba en mi "programa de música"...
Años después hice realidad todo eso, pasito a pasito siento que he hecho casi todo lo que soñaba en una radio. Me gustaría no abandonar nunca este mundo, por el momento me mantengo en la brecha, aunque sólo sea los fines de semana, suficiente para sentirme realizada, para disfrutar, aunque apenas me escuche nadie, mi madre en ocasiones, mi hermano si se acuerda y últimamente D., gracias porque eso me da muchos ánimos: hay que seguir soñando.
Suerte hoy!!!

Por respirar, por confiar de nuevo y volver a creer

Por respirar, por confiar de nuevo y volver a creer

Leyendo los comentarios sobre la entrada anterior de los amigos y los adioses me doy cuenta de que debería confiar más en la gente. Es decir, pasan los años y una cada día es más desconfiada respecto al resto, más temerosa ante las buenas acciones, antes los gestos altruístas. Un día llegué a la conclusión de que sólo dos personas me han querido de manera incondicional: mis padres. Pensaba que al resto de personas tienes que darles al menos lo mismo que ellos te ofrecen, sino no existe esa interacción que te hace sentir bien, sino un sufrimiento absurdo.
Pero de verdad, leo vuestros comentarios, leo vuestros blogs, conozco a determinadas personas y me voy ilusionando de nuevo, como si tuviera 3 años y empezara a descubrir el mundo. En este redescubrimiento me encuentro con gente tolerante, pacífica, altruísta, amorosa, cariñosa, embriagadora con su sonrisa. Y confío, quiero confiar, en que aún hay tantas personas que merecen la pena. Que pueden pasar los años, que puedes tener desengaños dolorosos pero siempre hay que volver a confiar, creer en quienes te rodean y sobre todo creer en aquellos que aún no han aterrizado en tu vida, porque serán esos los que te volverán a hacer ilusionarte... y sin ilusión no somos nada.
Yo vivo al día, quiero hacerlo, pero lo cierto es que vivo con un objetivo entre ceja y ceja, el más presente es que llegue el jueves, y ya no queda nada: Málaga va a ser mía, D. prepárate porque se acercan los mejores días de tu nueva vida.
Ah, la lluvia no abandona Madrid, el invierno y el otoño han pedido una prórroga y quieren quedarse aún un tiempo más. Como las cosas son así, qué os parece si les hacemos una fiesta de "rebienvenida"? Quizás así se sientan culpables y decidan irse para no volver hasta dentro de un par de estaciones al menos... os quiero, en serio, pero estaba esperando la visita de la Prima Vera ;)

De los adioses y los abandonos

De los adioses y los abandonos

18:35. Mi habitación, un domingo frío de nuevo, el viento mece los árboles, al menos esa es la imagen que tengo desde mi ventana.
Y si no tuviera ventana, si pudiera funcionar la imaginación, qué es lo que vería desde esa ventana imaginaria?
Supongo que brillaría el sol, que habría palmeras, que a lo lejos se verían las olas del mar, que si me asomara a la terraza habría niños jugando...
El día es oscuro, el fin de semana no ha sido brillante, ha sido más bien de tránsito, uno de esos fines de semana que a veces necesitas para encarar una semana mejor.
Me acabo de acordar de una amiga, bueno, de alguien a quien yo consideraba mi amiga pero que decidió abandonarme, sí, fue un abandono. Cuando alguien desaparece de tu vida y ni siquiera da una explicación, ni siquiera tiene el valor y el coraje para afrontar los hechos, no merece mucho la pena, no?
Cuando L. (más conocida como S.) se fue de mi vida me sentí vacía, dolida, engañada, tardé en comprender que lo que había sucedido era una auténtica liberación. L. era alguien que por mucho que predicara que el mundo era de color de rosa no hacía nada por hacer esa frase realidad. No supo mantener a su lado a las personas que la queríamos. La conocí con unas mejores amigas y al año siguiente ni siquiera se hablaba con ellas... luego le pasó lo mismo conmigo. Eso fue lo que me hizo entender que, por una vez, ni el problema ni la culpa estaba en mí. Hay personas que necesitan estar solas, o no lo necesitan, pero no saben mantener a su lado a nadie.
A mí me hubiera gustado mucho seguir en su vida, compartir todo aquello que la vida nos iba a poner en el camino a las dos.
Pero ella, sólo ella, eligió abandonar el barco de nuestra amistad, y por una vez yo no estaba dispuesta a conseguir más tripulación para ir a buscarla de nuevo. Yo me bajé también.
En julio hará un año sin hablar con ella. Me gustaría saber cómo le ha tratado la vida, pero no es posible. Madrid en ocasiones es una ciudad demasiado grande, demasiado ingrata en esos casos, y ni la casualidad se ha cruzado en nuestros caminos en este tiempo.
Quizás algún día nos encontremos. Entonces no sé cómo reaccionaré, sé que sonreiré, sé que hablaré, pero sospecho que ella se quedará callada, cortada, porque ella abandonó, yo no.
También esto forma parte de la amistad, claro que sí, la distancia, el abandono, el "adiós" y a veces incluso el "hola de nuevo". No será el caso, L. (más conocida como S.) eligió el adiós definitivo, ni siquiera preguntó, ni siquiera dio una explicación. Si yo, que había estado siempre a su lado, no merecía una explicación ella no debe merecer un "hola de nuevo".

PD: La imagen la he sacado de www.conunsolodedo.com/ fotoblog/2002.htm

Nos volvemos invisibles...

Me gusta la absurda visión que tengo desde mi habitación. Siempre me encantó la luz que entra en este cuarto, sobre todo la de las cuatro de la tarde, un sol brillante, cegador, único.
Me gustan también los sábados, son un gran día, sobre todo si no trabajas, cosa que hoy no sucede. Hoy hago sesión completa, pero bueno, todo sea por tener el fin de semana siguiente libre, que es el que me interesa.
Hoy creo que me gusta todo, porque hoy me siento feliz, inmensamente feliz. Anoche fue una gran noche, D. y yo estuvimos hablando horas y horas, hasta conseguir que me durmiera con una paz que necesitaba, un sueño relajado, feliz, porque la sonrisa con la que me he levantado hoy me delata.
Me voy a trabajar feliz...

Contando días

Contando días

Recuerdo que hace ya más de un año, o no, ya no lo sé, le escribía a un amigo que estaba un poco harta de la "dictadura del tiempo" a la que nos vemos abocados. Somos muñecos en manos del tiempo: contamos los años vividos desde que nacimos, los días que quedan para las vacaciones, las horas que nos quedan para salir del trabajo, los minutos que faltan para que empiece nuestra serie de televisión favorita. Dan las 6, ya puedes conectarte a Internet! Son las 21, ya puedo llamar por el móvil! Llego tarde, llego demasiado pronto, ayer hizo un año que te fuiste, mañana hará dos que viniste, el día de tu comunión, el día de tu boda, el día que te dan las notas... hoy hace un mes que empezamos.
He caído irremediablemente ante ese pecado que es no poder vivir sin tiempo. Y desde el 7 de abril cuento los días que llevamos y los días que nos quedan... y hoy hace un mes, treinta días, y sólo quedan 7 días para vernos, por fin.
Debería empezar a contar además las horas, los minutos, los segundos, porque no hay nada que me apetezca más hoy por hoy que estar con D. en su Málaga, conocer a fondo por fin esa ciudad, porque sé que me voy a enamorar de ella, estoy convencida. Dos veces estuve en Málaga, no llegué a estar ni 12 horas en total pero me gustó su luz, me gustó su ritmo de ciudad creciente, de ciudad que lucha por hacerse grande sin perder el encanto de ciudad pequeña.
Tengo cierta predilección por ese tipo de ciudades, y conocerla de manos de una persona que se ilusiona tantísimo cuando habla de las cosas que le gustan me va a obligar a enamorarme de esa ciudad. Uf, creo que no podría dejar nunca Madrid (al menos eso me dice siempre R. que este es mi sitio, y que fuera de aquí me muero), pero a veces me entran ganas de cambiar eso, de seguir arriesgando (2004, el año del riesgo) y de dar un paso adelante... no, no me voy a ir a vivir a Málaga ya, es demasiado pronto, jaja, pero en serio: no es por falta de ganas.
Condenada a depender del tiempo, ahora más que nunca... el tiempo no para, pero no podría correr más esta semana?

Por cierto, edito que acabo de encontrar esta frase, uf a M. no le va a gustar ver que las cosas que no tienen marcha atrás ya no son 3 como hasta ahora pensábamos, sino 4, a ver si nos ponemos de acuerdo:
"Existen cuatro cosas en la vida que no se recuperan:
Una piedra, después de haber sido lanzada;
Una palabra, después de haberla dicho;
Una oportunidad, después de haberla perdido;
El tiempo, después de haber pasado."

Los amigos

Los amigos

Cogiendo la idea de un blog que leía hoy (perdonad que no recuerde cual, el que lo haya escrito que se manifieste!!) he pensado en los amigos, en escribir sobre esa idea que quedaba lanzada al aire: qué diferentes son los amigos, las personas que nos rodean.
Cómo somos capaces de adaptarnos a tan diferentes ambientes y luego, fríamente, observar lo distintos que son los unos y los otros.
Y sin embargo, casi todos tan necesarios, todos tan especiales, algunos imprescindibles.
No, no tengo tantos amigos. Quizás tenga que remontarme a aquella diferenciación que hacía J. hace tantos años: existen amigos, amiguetes y colegas. Estos últimos son aquellos con los que quedas para tomarte una copa, salir por la noche, divertirte, sin más aspiración, de los que poco más sabes de ellos que su nombre y algún detalle nimio.
Luego llegan los amiguetes, sí, gente con la que más o menos tienes confianza, hablas de vez en cuando, conoces detalles incluso escabrosos de su vida, viajas, sí, gente con la que compartes o has compartido mucho (la mayoría de las veces son de esas amistades que han debido perpetuarse en los años, sin saber muy bien porqué). Sueles disfrutar mucho con ellos, por distintos motivos, sobre todo sueles reir.
Y por fin llegan los amigos. Aquí quiero recordar una frase: "podrás olvidar con quien has reído, pero nunca olvidarás con quien has llorado". Seguramente un amigo haya estado en ambas situaciones, en todas las situaciones posibles. Los amigos apenas existen en estos tiempos. Las prisas, la desgana, el estrés, el egoísmo, nos lleva a olvidarnos de dar lo mejor de nosotros mismos a quienes más lo merecen.
Sólo os digo una cosa: intentad hacer una lista con sólo cinco personas, cinco personas a las que necesitéis como el aire (dejando de lado a familia, vale?). Cinco personas para llevarnos a nuestra isla desierta. NO es fácil, no lo es... pero tened criterio, pensad en aquellos que nunca os han fallado, aquellos que han estado a las buenas y a las malas, aquellos que te conocen como nadie. Yo los tengo, sé quienes están entre los "imprescindibles", quienes no han salido de esa lista imaginaria en años, y nunca lo harán.
Por supuesto también hay un grupo intermedio entre amiguetes y amigos... gente demasiado especial como para englobarlos en ese frío "amiguetes" pero que no llegan a ser esos "amigos" por los que darías todo, o casi todo.
Pensemos un poco, pero después de la reflexión decidme una cosa: no son los amigos, los buenos amigos, lo más importante de esta vida?
Supongo que es por ello que una pareja ha de ser siempre un amigo antes, o durante, un buen amigo...

A mí que no me engañen

Siempre he oído que en Madrid no había primavera, si acaso otoño, pero pasábamos del invierno al verano sin descanso... olvidando esa maravilla estación, colorida, sin demasiado calor, propicia para los paseos, para redescubrir tu ciudad.
Uf, pero es que este año ya se pasa de castaño oscuro. Qué pasará? Vamos a ir de los 10 grados a los 40 directamente? Y mis paseos por el Retiro dónde quedarán? Y mis noches de terrazas con un jersey tendrán que esperar otro año? Yo quiero mi primavera, necesito ese sol que brilla de un modo diferente, ese olor tan característico, esas lluvias torrenciales a las 7 de la tarde.. que sí! que eso también forma parte de la primavera madrileña!!
Pero lo que no soporto es despertarme y encontrar un día gris, caminar y hacerlo bajo la lluvia, pelearme cada día con aquellos que se empeñan en no saber llevar paraguas...
Quiero que vuelva la primavera!!!

El teléfono

El teléfono

Me gusta hablar por teléfono, no puedo negarlo, no voy a negarlo.
Me gusta cuando estoy fuera de mi ciudad y suena esa estúpida sintonía de mi móvil, que me indica que podré compartir lo maravilloso que es viajar con aquel que se ha interesado por mí.
Me encanta cuando suena el pitidito que me dice que un mensaje nuevo ha llegado, sobre todo si ese mensaje no es del operador correspondiente con algo de publicidad, sino de alguien que te dice que está bien, mal o regular, que te quiere o no, que te manda un abrazo, un beso o un simple saludo.
Me frustra el sonido que indica que la batería se acaba, que el móvil se va a apagar y los sueños van a dejar de acompañarme hasta que enchufe de nuevo a la red este aparatito.
No, no es que esté enganchada al móvil, que podría serlo, es que estoy enganchada a algunas personas, y justo esas son las que más lejos de mi ciudad están. Y como no quiero pasar los días con su ausencia, con su silencio, con la escasez de palabras, pues me engancho a aquello que me los acerca, de un modo u otro.
Que el teléfono es demasiado frío? Es posible, pero conozco a alguno (verdad? ;)) que odiando el teléfono ahora no puede dejar de hablar cada día.
Además, hay voces que resultan más cálidas por teléfono, voces que se te meten en la cabeza y no quieres olvidar por nada del mundo. Es cierto que mi teléfono cada vez lo uso menos para "llamadas de rigor", parece que sólo 3 ó 4 personas de mi entorno tuvieran derecho a recibir llamadas desde mi móvil... es lo que tiene que este vicio sea tan caro. Hay quien prefiere gastarse el dinero en ropa, yo cambio cualquier pantalón por 5 minutos hablando con él, con ella, con ellos, con los míos, con la gente a la que quiero y necesito.
Coge el teléfono, puede que en breve te llame, necesito oir tu voz ya...

Una menos a casar

Una menos a casar

Van pasando los años, y nos vamos haciendo mayores, y aunque cada vez menos eso lo note en la edad es cierto que lo siento en las circunstancias que me rodean. Desde el sábado son ya tres las parejas de amigos casados... a eso debería unir a la familia y tal, primos casados desde hace tiempo, primas más jóvenes que yo con hijos, separaciones a sus espaldas.
Efectivamente, los novios no se echaron para atrás, y en un sitio idílico, sobre todo por el entorno, se dieron el consabido "sí quiero" ante la alegría de la familia, la estupefacción de los amigos y las lágrimas del propio novio.
Un fin de semana de coche, nieve, verde y amigos. Bueno, y de copa y puro también.
Nos alojamos en una casa rural de Frama, a cinco minutos de Potes (el pueblo de C.) y unos cuantos más de Dosamantes (maravilloso nombre para el pueblo de J.). La casa rural estaba bien, pero sobre todo la buhardilla que gracias a mi velocidad fue a parar a manos de S. y servidora. El viernes fue un día genial, inolvidable, comimos en Potes, alucinados por la belleza que rodea ese pueblo, y luego nos fuimos a Fuente Dé, donde ya perdimos toda noción de nuestra (avanzada) edad, y nos dejamos llevar por las ganas infantiles y tras coger el teleférico nos tiramos por la nieve, a disfrutar como hacía tiempo que no hacíamos, tirándonos bolas de nieve, hundiéndonos hasta las rodillas en esa blancura infinita, siendo felices, sin recuerdos, sin preocupaciones, incluso sin frío al final. Eso sí, inolvidable la llamada de D. justo cuando íbamos a bajar a tierra (nunca mejor dicho), gracias!!! Me hizo feliz, una vez más.
Luego fuimos a Santo Toribio, nos encontramos con la amabilidad de un monje, y me sentí especialmente relajada disfrutando del paisaje.
Hicimos mucho más, vimos mucho más, pero me quedo con ese maravilloso atardecer justo desde el lado contrario, con los novios, con F, A y S. Maravilloso, indescriptible. De hecho las fotos no hacen justicia a lo precioso que fue.
El sábado paseo por Potes, comida ligerísima y preparación para la boda. Todo salió perfecto, quizás el tiempo quiso complicarlo, pero no lo consiguió. Cenita, desfase con el vino de Rueda, el Marqués de Cáceres y sobre todo la dorada (genial J. preguntando a I.: "te gusta la dorada? Te gusta muchísimo? Es lo que más te gusta en la vida?"). A partir de ahí se abrió la veda de las estupideces, donde creo que en ocasiones deberían darme un premio...
Y el puro hizo el resto, Diosssssssss, no vuelvo a fumar un puro en la vida, el mareo me duró hasta ayer, qué horror!!!
Pero vaya, que ya hemos casado a otra más. Parece mentira que no hace demasiado tiempo compartiéramos carreras, juegos y silencios en un cutre colegio de Moratalaz. Los años van pasando, sin duda, la vida nos ha separado, y nos encontró de golpe el pasado sábado, en un cambio radical pero hermoso. Sólo eso: que seáis felices, supongo que con que mantengáis el brillo que tenías el sábado sería suficiente.
Y ahora dejadme descansar de bodas un tiempo (aunque el día 22 tengo otra, y no es la del Príncipe)...

Hasta pronto

Hasta pronto

Nos vamos, sí, llego el fin de semana, ese que generalmente debería ser uno de los mejores puentes del año, pero al que el calendario ha abandonado. Mañana a las 7 de la mañana nos vamos a Potes, Cantabria, a la boda de C. y J.
La boda será el sábado, pero el viaje nos va a servir para conocer una zona a la que le tenía muchas ganas desde hace tiempo.
Sólo una vez estuve en Cantabria, y fue casi de casualidad. Una Semana Santa en Asturias, con D. y R. y acabamos pasando un día por las carreteras perdidas de la zona. Vi San Vicente de la Barquera, las cuevas de Altamira (desde fuera, cosa que no tiene ninguna emoción) y una mínima parte de Santander. Pero sentí que tendría que volver a Cantabria, que seguramente ahí se esconden lugares maravillosos. Así que voy con los ojos de turista puestos, con las ganas de descubrir, de reir, de divertirme.
Sin embargo siento que abandono algo, que abandono a alguien, quizás sean mis paranoias, pero este sentimiento se debe exclusivamente al hecho de que hoy, y los últimos 22 días de mi vida, no quiero estar donde estoy y con quien estoy, quiero compartirlos de otro modo y con otra persona, y estar obligada a la lejanía, por compromisos ineludibles, me frustra un poco más si cabe.
Lo sé, vuelvo el domingo, aún no sé si por la tarde o por la noche, espero que a tiempo al menos para cenar con mi madre y celebrar ese comercial Día de la Madre. Pero quiero "estar" con él y no sentir que le dejo solo, una vez más. Lo siento, pronto esto se acabará y espero que las cosas puedan empezar a ser normales, dentro de la normalidad que tenemos en nuestras vidas.
Conclusión: no escribiré los próximos días, y espero que al hacerlo mantenga esta alegría de los días pasados, y este brillo en los ojos que vosotros no podéis ver pero que a mí me deslumbra al mirarme al espejo.
Buen fin de semana a todos!!

He mentido

He mentido diciendo que no volvería a escribir en unos días :S
La culpa la ha tenido de nuevo el Bacchvs, los vinos regalados por G., la sorpresa de encontrarme con B. (más feliz que en los últimos días, lo cual me devuelve a mí cierta alegría oculta), los prolegómenos en el portal de Fox con A. (que te queremos mi niña), y las sonrisas cómplices y cientos de planes con E. y E. jaja, Elenita y Esther, vaya...
No sé qué tiene ese sitio que saca lo mejor de nosotras siempre, que nos pone la sonrisa eterna en la cara. Me quedo fundamentalmente con dos detalles esa frase acuñada entre Elena y yo: "la vida es una fotografía eterna, siempre hay que sonreir", y esa emoción en la cara de Elenita mientras intentaba expresar la cantidad de sensaciones que le llegaban de su recuerdo de Lisboa. Bueno, injusto sería no recordar también ese "Retorciendo palabras" de Fangoria que debería convertirse en el himno de cualquiera con ganas de pasarlo bien, sobre todo en un coche.
Anita, Elena y Esther son tres personas realmente especiales, de esas que necesitaríamos todos para alegrarnos la vida. Estando con ellas es imposible no sonreir, no creer, no confiar, en la gente y en la vida. Joder, que todo merece mucho la pena, que tenemos la suerte de estar juntas para estas cosas...
No las cambio por nada, me dan algo que necesito como el aire para respirar. Y sé que el destino nos tiene deparadas muchas tardes-noches en el Bacchvs, que viene el veranito!!! Y algunos viajes, pero eso sí Anita, no lo dudes: las cuatro juntas, vale?
Os quiero niñas, os quiero, a Las locas de Amsterdam (aprovecho para enviaros ahí: www.blogia.com/laslocasdeamsterdam), a aquellas que cuando mi vida no estaba tan llena la completaron y ahora que ya está llena siguen alegrándomela.
Por cierto, otro recuerdo hacia C. y sus renovadas ansias de vivir de las que ya hablaba en otro post... tiene su paginita también, y es genial porque es justo lo que es ella: dulce, muy dulce, y sensible a más no poder, sensibilidad extrema, recuerda que te quiero, de verdad, pero ven pronto a verme porfa (www.blogia.com/caramelosdecolores).

Vos me estás mirando... y yo voy a caer

La escucho de nuevo (aunque la frase del título sea de otra canción, "Vuelos").
"Un pacto" siempre fue una canción inspiradora. La primera vez que la escuché fue un 15 de mayo, en el concierto de Bersuit. Un lapsus de descanso después de tantas canciones frenéticas. Primero fue "Mi caramelo" que me conquistó y luego esta "Un pacto" que me puso los pelos de punta, el corazón a mil y las lágrimas en los ojos...
Y es desde entonces que esta canción ha ido evolucionando, convirtiéndose en un himno en el que incluyo a ciertas personas. Es un símbolo que representa las ganas de vivir de C., últimamente renacida, vuelta a la vida (me alegro niña, es lo mejor que podría pasar); me lleva a pensar en E., en ese pacto para vivir que de un modo extraño firmamos en verano; me hace recordar a D., al concierto del 12 de abril, escuchando esta canción juntos, sabiendo que en cierto modo también nosotros habíamos firmado ese pacto.
No hay ninguna canción que en este blog haya recomendado tantas veces como esta... así que ya lo dejo a vuestra elección. Yo sé que merece la pena, que vosotros lo comprobéis ya no está en mis manos. ;)
Hoy el sol se ha ocultado un poquito, pero sigue haciendo bueno, y yo tengo ganas de ir en manga corta... será por eso que la gente me miraba con cara de "esta no sabe qué tiempo hace hoy". Jaja, si ellos supieran que llevo dos camisetas en lugar de una. Tonta soy, pero no estúpida (we are tourist but not stupids, jaja, gran frase J., brillante ocurrencia en Estambul!!).
Bueno, el viernes me voy a Potes de boda. Cada vez me apetece más, no conozco esa zona y es algo que tenía pendiente, espero que sea el primer viaje "descubridor" de los muchos que querría hacer este año y que el trabajo y los compromisos me impiden.
De trabajo voy bien, mejor me gustaría, es decir, querría hacer alguna cosa más de la que hago, creo que estoy empezando a activarme un poco, y esa es una gran señal, que he pasado mucho tiempo "funcionariando" y ahora necesito recuperar el ritmo que durante años llevé.
Ah, no sois muchos los que me leéis, pero vaya, me apetece recomendaros una web, ya la tengo en enlaces, pero queria hablar de ella aquí... www.blogia.com/buscandounideal
Es un espacio que va a ser muy especial, ya lo fue durante un tiempo, pero quedó algo descuidada por problemas "burocráticos". El padre ha vuelto para ocuparse de su hijo... y estoy convencida de que nos esperan textos brillantes, no lo dudo, el que sabe, sabe... y él sabe.
Miércoles, día para Los Serrano y Aquí no hay quien viva... qué elegís? Creo que grabaré ANHQV, que me ofrece muchos más matices y veré las aventuras y desventuras de Marcos y Eva, el nuevo culebrón venezolano, cada día me gusta menos. Pero cada día me engancho más a La casa de tu vida, cómo puede gustarme tanto ver a la gente sacando lo peor de ellos mismos? Arriba Gran Hermano, Hotel Glam, La Selva de los Famosos y demás. Criticadme por ello si queréis, pero y lo que yo me divierto?
Eso sí, por favor, utilizad los descansos para leer un poquito, vale?
Besosssssssssssssssss

Va por ti Dani

Va por ti Dani

Llega el momento, ese momento de liarse la manta a la cabeza, de olvidar prejuicios, de ignorar posibles respuestas, de imaginar caras sorprendidas e incluso gente enfadada por no haberlo dicho antes.
Llegó el día, ha llegado, de ser clara como nunca lo he sido. Allá voy, que nadie se me asuste, que supongo que algunos lo harán porque siempre he sido muy fría, muy distante en este tema. Me lanzo, mi psicólogo (jaja, mi amigo M.) me lo recomendó hace tiempo: arriesga, lánzate, lo hice y pasó esto.
Estoy enamorada.
No, esta vez no estoy enamorada de una canción, hablo de él, hablo de ti, hablo de Dani.
Llegó a mi vida por la música, llegó por un foro, llegó porque tenía que llegar, porque era él y porque estaba dispuesto a luchar contra un imposible, contra varios imposibles más bien. No debió ser casualidad conocerle con esa bandera de Argentina a los hombros, no pudo serlo, eso era sólo una señal más. Como todas las que después, desde la lejanía fueron llegando: sus viajes, los míos, nuestro reencuentro virtual, nuestras grandiosas conversaciones, cómo empezamos a compartir música, sueños, sonrisas, y muchas lágrimas. Y yo mientras negándome a la evidencia, a lo que él ya sentía, que me estaba enamorando, que le necesitaba más de lo que quería reconocer.
Amsterdam, mes de noviembre... un mensaje desde el móvil de E. para felicitarle por su cumpleaños, tuvo efecto, sirvió para mucho. A mí aún no me parecía extraño que en una ciudad extranjera me acordara de alguien al que sólo había visto una vez.
A partir de ahí muchos días para olvidar, muchos, la creación de este blog, juntos, y millones de instantes que han quedado grabados a fuego en mi corazón.
Viajes a Madrid que nunca llegaban... y por fin ese inolvidable 7 de abril, no hay más palabras, es imposible expresar con letras seis días mágicos, maravillosos, inolvidables, intensos como nada antes lo había sido.
Le quiero, le amo, le necesito, es mi vida hoy por hoy. No existen trabas a esto, ni la distancia, ni la edad, sólo las que nosotros queramos poner, y estoy convencida de que no queremos... lo que tenga que ser será, pero hoy es un sueño.
El día 7 fue nuestro kilómetro 0 Dani, a partir de ahora sigamos viajando juntos, caminando, paseando, soñando... como hasta hoy.
Te quiero sureñito. "Agárrate de mi mano que tengo miedo del futuro"

Cuando alguien no está, cuando te has ido

Es curioso, dejo que suene la música al azar y me sale, justo cuando voy a escribir "Felicidad", aquella canción que hicieron famosa Al Bano y Romina Power, jaja´. Sí, soy feliz, no puedo negarlo, estoy viviendo los días más felices en mucho tiempo, en mi vida más bien.
Pero no, hoy no voy a hablar de mi felicidad, no voy a hablar tampoco de la despedida de soltera de anoche. Hoy tengo algo mucho más importante que escribir, aunque reconozco que no sé cómo encararlo.
Muchas veces me da por escribir en plan críptico, muchas otras soy más directa... y hoy no sé bien cómo hacerlo. Creo que la ocasión merece que hable claro, que me deje llevar, como siempre hago, pero que tome la postura correcta: hablar de él, hablar de su ausencia, hablar de su día.
Hoy mi padre habría cumplido 61 años. Como podéis ver no es así, hablo de pasado, hablo de condicional.
Mi padre murió el 17 de junio de 2002... mal año, sin duda, ya he hablado alguna vez más de él. Y más que debería hacerlo.
Pero hoy he decidido que no me voy a poner triste, que debo seguir ese consejo de D., recordar con una sonrisa, rememorar todo con la felicidad de haber compartido momentos tan bellos. Sí, es fácil de decir y muy difícil de llevar a cabo, pero es justo lo que mi padre se merecía.
Los que hayáis pasado por esta situación sabéis lo que quiero decir. Resulta difícil escribir, poner tus sentimientos aquí, no voy a intentarlo siquiera.
Mi padre ha sido la persona que, de una forma tan incondicional, más me ha querido. Nunca pidió nada a cambio, nunca me exigió un gesto amable, una sonrisa, él los tenía para mí, incluso aunque yo fuera una desagradecida. Creo que casi todos los hijos cometemos ese "delito". Me arrepiento? Por supuesto, pero no me torturo... fui como siempre he sido, y él lo sabía, él me respetaba, y sobre todo, como decía antes, me quería por encima de todo eso. Qué sencillo parece hablar bien de una persona que ya no está.
Mi padre era un ser excepcional, claro, era mi padre, yo le veía como alguien excepcional, alguien de quien añoro detalles tan pequeños que siempre se me pasaron desapercibidos. Y hoy, como prácticamente cada día, le recuerdo y me doy cuenta de que era genial, que su forma de ser feliz éramos nosotros: mi madre, mi hermano y yo, que sólo con eso le valía la pena toda la mierda que tenía que tragar cada día. Como tantos padres, no? Pues sí, pero estoy hablando del mío, jaja, que cada uno hable del suyo si quiere.
Mi padre era maravilloso, mi padre adoraba a mi madre como el primer día, después de más de 40 años juntos, la miraba con unos ojos que daba envidia. De verdad, ojalá algún día una persona 40 años después me mirara como él hacía. Me quedo con su alianza, la misma que me dio el día que me despedí de él.
Mi padre hoy habría cumplido 61 años, mi padre hoy tendría que estar con nosotros, y al menos conmigo sigue, siempre seguirá. Te quiero papá.

Despedida de soltera

Despedida de soltera

Si sois de Madrid, si esta noche vais al Casino, si luego salís de copas por Villalba y si os encontráis con unas locas con un arco y una de ellas vestida de Robin Hood... saludarme!!
No, yo no iré de Robin Hood, esa será C. que la semana que viene comete la imprudencia de casarse con J. en Potes, así que viajecito que nos espera la próxima semana, bien!!
Pues eso, que esta noche nos vamos de despedida, y que aunque a priori no me apetezca mucho, por no decir nada, sé que si le pongo un poco de ganas al final podré pasarlo bien, porque los estados de ánimo casi siempre los marcamos nosotros mismos.
Nuestra cabeza tiene un poder infinito, ilimitado, decide nuestras acciones, a veces de manera independiente, sin contar contigo, y esos son los casos peligrosos. Pero hoy debería dejar a la cabeza libre, que me lleve de camino por una noche divertida, de fiesta, que hace mucho que no tengo ninguna y ya va siendo hora de que regrese a mis 19 años, el momento crucial de mi vida nocturna. Queda lejos esa época, esos días de John Silver y copas hasta las mil. Menos lejos pero también casi olvidados quedaron los días en Bilbao, en Alonso Martínez, sobre todo esas noches de metros y chupitos, entre la cervecería y el Cartoon de Santa Teresa. Esa Rafaella Carrá y sobre todo ese mito que es y será Camilo Sesto.
Ayssss, me pongo nostálgica. Yo también tuve mi momento, duró lo que tenía que durar, luego descubrí que disfruto más de otra manera, pero esta noche no hay otra manera, esta noche la única manera es recuperar los 19... quién me ha visto y quién me ve.

Si tú me olvidas. Pablo Neruda

Para R., gracias por enseñarme esta joya. Te quiero.

"Quiero que sepas una cosa.
Tu sabes como es esto: si miro la luna de cristal,
la rama roja del lento otoño en mi ventana,
si te toco junto al fuego la implacable ceniza
o el arrugado cuerpo de la leña.
Todo me lleva a ti, como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales, fueran de pequeños barcos
que navegan hacia las islas tuyas que me aguardan.

Ahora bien, si poco a poco dejas de quererme,
dejare de quererte poco a poco.
Si de pronto me olvidas no me busques que ya te habre olvidado.
Si consideras largo y loco el viento de banderas que pasa por mi vida
y te decides a dejarme a la orilla del corazon en que tengo raices,
piensa que en ese dia, a esa hora levantare los brazos y saldran mis raices
a buscar otra tierra.

Pero si cada dia cada hora sientes que a mi estas destinada
con dulzura implacable.
Si cada dia sube una flor a tus labios a buscarme, ay amore mio,
ay mia, en ti todo ese fuego se repite, en mi nada se apaga ni se olvida,
mi amore se nutre de tua amor, amada, y mientras vivas estara
en tus brazos sin salir de los mios".

Yo también me apunto al carro

Yo también me apunto al carro

He leído muchas cosas sobre esta nueva canción de Fangoria, "Retorciendo palabras"... y yo no iba a ser menos.
Grande, grandísima canción, de esas que apetece escuchar altísima en tu coche mientras vas recorriendo la ciudad, y si es por la noche mejor aún..., maravillosa Fangoria de nuevo. Qué viva la madre que te parió!!

FANGORIA - Retorciendo palabras
No, no pretendas tener la razon
No me vengas pidiendo perdon
No me digas que ha sido un error
Que lo sientes

Sentir
De que sirve un futuro ideal
Construido en terreno ilegal
O Un pasado que me hace dudar
Del presente

Y yo
Me defiendo atacandote así
Retorciendo palabras de amor
Intentando que quieran decir
Lo que yo no me atrevo

Y yo
Me sorprendo diciendo que si
Retorciendo palabras de amor
Intentando que hagan por mi
Lo que yo ya no puedo

No
No te inventes un nuevo color
Transparente como una traición
Camuflaje para una ilusion
De mi mente

Por fin
Los milenios son un decimal
Un trocito de tiempo fugaz
Algo efimero y bien poco mas
Sin ningun valor

Y yo
Me defiendo atacandote así
Retorciendo palabras de amor
Intentando que quieran decir
Lo que yo no me atrevo

Y yo
Me sorprendo diciendo que si
Retorciendo palabras de amor
Intentando que hagan por mi
Lo que yo ya no puedo

Los milenios son un decimal
Una suma de cifras
De tiempo sin mas
Voces nuevas, presentes, futuras, pasadas
Que van retorciendo palabras de amor
Construyendo edificios que no duraran
Un diseño de algo fugaz
Arquitecto de frases que me hacen dudar
Y que intentan decirme
Que no se lo que quiero

Y yo
Me defiendo atacandote así
Retorciendo palabras de amor
Intentando que quieran decir
Lo que yo no me atrevo

Y yo
Me sorprendo diciendo que si
Retorciendo palabras de amor
Intentando que hagan por mi
Lo que yo ya no puedo