Quiero tu abrazo
Viernes de terracita, risas, muchas risas, amigos de esos que están desde que tienes uso de razón y "agregados" que ya son amigos. Seven Up que no "seven a n'up", libros para la memoria de cuyo título no te acuerdas, carcajadas, bravas, croquetas y un sandwich mixto, una cuenta sin sentido y el regreso a casa.Sábado extraño, de paranoias por mi parte (dios, empiezo a necesitar un psicólogo o mi relación corre el riesgo de volar por los aires, por mi culpa, que conste), de obligaciones radiofónicas, visitas sorpresas por cumpleaños familiar, preguntas indiscretas, conversación telefónica gratificante, "Moulin Rouge" por 4ª vez en el año, E. y nuestras desventuras. Noche fatídica de llamadas sin respuestas, palabras de mi madre y paz que no llega.
Domingo de fútbol, 3ª división en San Fernando, goles y la sensación de hacerlo bien (por una vez y sin que sirva de precedente), su llamada tranquilizadora, su voz para enamorarme un poco más cada día, tarde de paz y noche de fútbol de nuevo, noche para olvidar.
Lunes sin historia, lunes para trabajar y guardar las formas, lunes para pensar, pensar que no quiero pensar, que no quiero paranoias, que no quiero dudas ni inseguridades, que tengo que salir de este pozo, que el trabajo no puede estar cambiándome tanto, que no es justo sufrir por algo así. Lunes para buscaros a todos, lunes para recordar a R. y M., cuya lejanía no soporto, cuya distancia y silencio me matan, y cuya presencia me haría centrarme de nuevo. A veces no sabemos quienes son los "intocables" hasta que están tan lejos que no hay forma de saber de ellos.
Y sin embargo, pese a que todo "suene" gris en estas palabras, brilla el sol, y me siento bien, y la culpa es suya, la culpa es de él, la culpa la tiene por no dejarme sola cuando le necesito. No me canso de agradecérselo, no os canséis vosotros de leerlo.
Bueno, aunque pudiera parecerlo no voy a hablar de ese 20 de mayo del 98, tan lejano ya, en el que el Madrid consiguió la Séptima Copa de Europa, no, no hablaré de eso, aunque algún día debería rememorar todo lo que viví esa noche, estaría bien.
"Después debo aprender a ser feliz. En un tiempo lo supe o creí saberlo por instinto. Entonces había en mi corazón una eterna primavera. Mi temperamento resultaba afín a la dicha. Colmé mi vida de placer como quien llena una copa de vino. Ahora considero la vida con una actitud nueva y hasta el simple hecho de imaginarme la felicidad es a menudo terriblemente difícil (...). Tengo que aprender a ser alegre y feliz". Oscar Wilde. "De profundis"
Hola.
Se ha ido, miré por todos lados y no está. Busqué en los cajones, en esos armarios que mi madre me dice una y otra vez que ordene, debajo de la cama, en otras habitaciones, incluso en la lavadora y el frigorífico por si la había olvidado ahí.
Vente hasta mi lado, siéntate conmigo, olvida el tiempo, el espacio, coge algo para beber, unas pipas, unos caramelos, y sentémonos a ver pasar a la gente.
Hoy me encuentro con la duda ¿La mataré de Loquillo o Loca de Carlos Chaouen?
Necesitaría sentir mis pies sobre la arena cálida, mirar a mi izquierda, sentarme en la orilla de la playa y ver el sol caer.
Llegó el viernes!! T.G.I. Friday's!!!
Es agradable, ciertamente llena mucho, el pasar una racha tan mala y sentirme respaldada de una manera tan unánime por todos, por los que esperaba y por los "inesperados".
Me levanté a las nueve y cuarto. Era mi primer partido desde junio. Tenía ganas, incertidumbre ante mi "rentreé", pero muchas muchas ganas.
Esta es una paranoia mía, la había explicado pero el ordenador se ha vengado por algún maltrato recibido y me ha borrado todo lo escrito :(
Mira que me cuesta sonreir (dichosos dientes) en las dos últimas semanas, pero ayer mi madre se empeñó en hacer un viaje al pasado, y sonreí. Subimos en la nave del tiempo que casi siempre son las fotografías y nos sumergimos en un viaje por la nostalgia, los recuerdos y la melancolía.
150 sueños, 150 soles, 150 vidas
Escucho los latidos de mi corazón, eso no es algo habitual. Normalmente he tenido siempre un pulso muy ligero, unos latidos apenas audibles, pero desde ayer mi corazón está algo acelerado y ahora me lo oigo.