Blogia
El fin de los días grises

Paranoias

Recuerdos del ayer

Recuerdos del ayer

Cada vez que jugaban el Atlético y el Madrid en el Calderón se daba un hecho reseñable para mis recuerdos de hoy en día.

Daba igual que fuera sábado o domingo, daba igual el resultado final, pero mis amigos y yo nos reuníamos en una u otra casa, unos y otros, todos o algunos, para ver el partido y disfrutar, no tanto del juego (ya que eso pasaba a ser lo de menos), sino de cada una de las ocurrencias.

Es algo inolvidable, y hoy, que acaba de terminar ese Atleti 0 Real 2, vuelvo a acordarme, y a añorar esos momentos.

No lo niego, me entristece haber tenido que oír el partido, sin poder verlo, sola. Parece que la victoria lo es menos, y es que la distancia en días así es grande. Sin mis amigos, sin mi hermano (que me ha mandado un sms, y eso en él es otro triunfo), sin D.

Sí, hemos ganado, la distancia es grande, la victoria es importante, pero yo he perdido una ocasión de estar con ellos de nuevo. ¿Habrán quedado?

Reflexiones

Reflexiones

Cómo cuesta escribir cuando sabes que debes, pero no tienes nada especial sobre lo que hablar...

Porque podría -como mi compañero Paco- ponerme a hablar de lo triste que se está volviendo una serie otrora graciosa como "Los hombres de Paco", pero ya lo ha escrito él, y no creo que pueda mejorar su opinión.

O podría seguir hablando de lo rico que estaba el roscón de nata que me tomé (que aquí en Málaga descubro que lo llaman "Rosco", o eso creo).

También podría hablar de fútbol, de cómo el Madrid arrasa en Liga y no es capaz de ganar en Copa (continuando quizás así con la maldición que nos persigue en esa competición).

O escribir sobre música, cine, un disco duro multimedia que es mi nuevo hijo...

Pero lo cierto es que no me apetece demasiado. Tampoco tengo ganas de contar lo DECEPCIONADA (con mayúsculas) que estoy con ciertas personas, con quienes ha comenzado este 2008 una nueva época, sin duda.

La verdad es que si tiro de la manta hay muchos temas que tratar aún, muchos, todos, pero prefiero quedarme con mi Nesquick, la radio de fondo, mi estufita y navegar por la red con mi velero, mientras el sol golpea mi cara y sueño despierta con viajes planeados, amigos añorados y familia ausente...

¿Os subís al velero?

Gracias bro

Gracias bro

Escribo de nuevo, y es que esta mañana estoy prolífica. Se nota que estoy en casa y ya he acabado de limpiar y demás tareas "marujiles".

Sólo quiero escribir para agradecer todo, absolutamente todo, a mi hermano.

Que siempre está a mi lado cuando le necesito.

Que nunca me niega la ayuda.

Que no dice no a nada.

Que sonríe, aunque no tenga ganas.

Que me aguanta carros y carretas.

Que me hace llorar y que me hace reir.

Que para mí ha sido como un padre los últimos cinco años.

Gracias por todo, Dani, gracias por ser mi apoyo cuando lo he necesitado, y aún hoy lo necesito.

Te quiero

El Roscón de Reyes

El Roscón de Reyes

Por fin se han acabado estas fechas.

Me siento más libre, más feliz... más jodida, que hoy trabajo, jaja.

No, de verdad, necesitaba que acabara todo esto. Tenía una presión extraña que se ha tornado en dolor de cuello, y que parece mejorar con el final de las fiestas. O quizás con los regalos de los Reyes, todo sea dicho.

Pero no, no voy a hablar de todo lo que me han traído (he sido buena!!! Los Reyes me lo han demostrado!). Quiero centrarme en el Roscón de Reyes, esa maravilla de la artesanía humana, relleno de nata, y que me vuelve loca, hasta el punto de querer acumular roscones y roscones para todo el año. Porque creo que la magia de este producto reside en tomarlo sólo estos días. Es decir, pegarte el lujo de un roscón con nata sólo durante cinco o seis días. Uf!! Qué delicia.

Vale, no sabía cómo actualizar y lo quería hacer de alguna manera.

Lo dicho: se acabaron las fiestas, probé y volé con el AVE, paseé por mi ciudad natal y volví a mi ciudad adoptiva, estuve con mis amigos y con mi familia, recibí y dí regalos, y hoy trabajo. Maldito Eurocen, hoy trabajo :(

Sed felices!!! No hay otro objetivo en la vida.

Feliz 2008

Pocas palabras quedan horas antes de acabar el año.

Lo que aún no se ha dicho quizás no merezca la pena hacerse ya.

El año se acaba, las esperanzas siguen siendo las mismas, los sentimientos no cambian, son iguales que ayer, y los mismos serán mañana.

Suenan nuevas canciones, eso sí, las de el Cuarteto de Nos, de los que os dejo una canción. Gran descubrimiento de finales de 2007, descubrimiento totalmente casual, hasta puntos insospechados.

Ha sido un gran año, porque estamos vivos, VIVOS. Y eso es maravilloso.

Pasad un buen final de año, y un gran comienzo, y no cambiéis, amigos.

Soleada Navidad

Acabamos de llegar a casa, tras dejar a mi hermano cogiendo el AVE a Madrid, con uno de esos maravillosos billetes por 30€ que anunció Magdalena Álvarez, y de los que muchos niegan su existencia aún hoy. Pues puedo decir que existen, que funcionan y que yo tengo ya varios comprados. :P

Navidad soleada en Málaga, tras una Nochebuena lluviosa, y con una espectacular cena.

Pasó el día, pasó la noche, y la normalidad sigue. La normalidad es ese ente que todos necesitamos para seguir adelante. Porque los sucesos excepcionales nos alteran, para bien o para mal, pero nos convierten en personas distintas, casi personajes.

Y a mí me gusta la normalidad.

Quizás esté siendo la Navidad menos navideña de toda mi vida, pese a que tengo un precioso árbol de Navidad puesto en mi salón, pero lo importante, lo único importante, es evitar el sufrimiento y los malos ratos, y cambiarlos por cariño y sonrisas. Y eso lo he tenido y lo estoy teniendo.

Sin regalos, sin Papá Noel, sin amigos, sin primos, sin cordero, sin conejo, sin turrón, sin polvorones ni mantecados, sin mazapanes.

Una Navidad distinta, pero una buena Navidad, a fin de cuentas. Como cualquier otro día, y esa normalidad -ya os lo he dicho- , me gusta.

Pasadlo bien.

Que llegan!!!

Bueno, bueno, gracias a los que han colaborado en resolver el pequeño misterio "REC", tanto por email, como en persona.

Como decía alguna compañera de trabajo, esto debe tratarse de una magnífica campaña promocional... y no me extrañaría que así fuera.

Estoy feliz, rematadamente feliz, y eso es algo que no podía decir desde hace varios meses. El motivo es la luz detrás del túnel, un túnel de análisis y visitas que se ha resuelto positivamente. Aunque queda una mancha importante: todo fue un error.

A quien quiera más información sólo tiene que contactar directamente conmigo: a través de email, en persona o por una llamada de teléfono (si es por la mañana mejor, que luego decís que no cojo el teléfono, y es cierto, pero es que por la tarde y por la noche no tengo ganas de hablar por el dichoso aparatito).

Y eso, que tengo motivos de sobra para la felicidad, por mucho que los portátiles, las X-boxes y demás aparatos eléctricos quieran quitarme este ratito de magia.

Además, tengo a mi madre en Málaga, lo que supone -aparte de su compañía, siempre agradable- unas maravillosas comidas, y una casa cálida cuando llego de trabajar (y no el averno en que se había convertido estos días).

A otra cosa, que parece que en el post anterior no me expliqué: P.C. es mi forma de decir "por cierto", ya que es una expresión que repito muy a menudo. No, no es "pedazo de cabrones" como mi hermano insinuó, ni "Paco Cuenca", como el amigo Becquer dijo, jaja.

Bueno, que os dejo, que tengo que ir a hacer unas tareas... nos vemos pronto!!!

Y todo lo demás

Estoy en Madrid. Cambiando el calor, o casi, de Málaga, por el frío de mi ciudad.

Pero la casa es tan cálida, y los mimos de mi madre, y las miradas de mi hermano, y los abrazos de A., que me siento abrigada. Aunque sin D. cada día me cuesta más.

Me asusta y me apasiona, a partes iguales, el posible regreso a Madrid, una idea que nos ronda la cabeza cada vez más, de un tiempo a esta parte.

La analizo, la estudio, la sopeso, y sé que al final serían todo alegrías, pero... creo que ya no pertenezco a ningún sitio, o quizás esté completamente repartida entre dos.

Quiero decir que estoy en Madrid y añoro Málaga, y estoy en Málaga y extraño Madrid. Un poco y un todo.

Y todo lo demás...

El fin de los días grises y No hombre no!!!

Sello mi alianza con esta web, y a partir de ahora también me podréis encontrar navegando a través de este enlace.

Anda, ponedlo en favoritos!!!

http://elfindelosdiasgrises.nombreno.com

Gracias!!!

Crash!

Pasaba por aquí y me he dicho: "voy a saludar a los pocos lectores que atesoro".

Sí, porque que haya gente que te lee es un tesoro, igual que los buenos amigos son un tesoro, una pareja que te comprende y te ama es un tesoro, y todas esas cosas que todos queremos creer.

Pero sí, que te lean es un tesoro. Porque una acostumbraba a escribir sus cosas cuando era bien pequeña, ya fuera en un diario, o en cartas a las amigas, o en cartas a las amigas que nunca se enviaban. Y escribía sin parar (de ahí que tenga pasión absoluta por los bolígrafos). Y pocas veces releía lo que había escrito, y si lo hacía apenas me reconocía en ello.

Ahora, por suerte, existen los blogs, y todos aquellos que escribíamos para nosotros lo hacemos para un público anónimo que cada vez lo es menos.

Probadlo. Id a vuestros primeros post, luego id a los del centro y finalmente acabad con alguno de esta semana.

Claro que sí, sois vosotros mismos, pero ¿habéis visto las diferencias?

Esas mismas diferencias son las que tenemos en nuestra vida, y las plasmamos con letras.

Vaya, he filosofeado... y me siento bien. Pasad buen fin de semana. Yo vuelvo a casita, a pasar más frío que aquí, seguro.

Vuelvo a Madrid

P.D.: El título no es por nada, me gusta esa expresión, a que suena bien?

Otra: Esta semana he visto 3 pelis en el cine, y todas gratis:"El orfanato", "Cecilie" y "REC". Mmm, interesantes cuanto menos.

Ah! Y celebré el cumple de D., qué rico mi niño, con sus 23 añitos y esa sonrisa tan maravillosa. Feliz cumpleaños de nuevo Dani, gracias por todo. No me digas!!!

Tan cerca de mí

Pedro Guerra me recuerda a T. y a Budapest, a puentes y risas, a conciertos en Murcia y canciones en todos lados.

T. me recuerda a Hoyo de Manzanares, a mi facultad, a Bruselas, a pollo con especias, a cantautores, a miedo al compromiso, a sinceridad, a más risas.

A complicidad, a lejanía, a cariño, a puentes y copas tiradas al Danubio, a Praha en solitario, a lágrimas, a su pasión al vivir, a su magia, a sus tiradas de cartas, a Amsterdam, a abrazos.

T. me recuerda a amistad, y a ese cd que tanto resumía lo que sería nuestra vida "Tan cerca de mí".

Te echo de menos T., y siempre, siempre, me acuerdo de ti. Me debes una visita, y yo te debo cientos...

La lectura

Me encantaría sacar tiempo para leer más.

Pero tengo que limpiar la casa, y además cocinar, y hacer la compra, y a eso uno que mis ratos de ocio también los lleno con películas, series y tonterías varias.

Que me encanta tumbarme y no hacer nada, encender una vela y apagar la luz. Y dormirme en esa sombra iluminada por lo incandescente.

Qué bonita palabra: incandescente.

Sí, me gustaría leer más. Pero soy vaga, y prefiero hacer otras cosas, aunque luego me arrepienta.

Incandescencia, es precioso.

4 de noviembre

4 de noviembre

Mientras D. duerme en el sillón de mi salón (no, no nos hemos enfadado. Somos frikis y nos hemos quedado dormidos allí, pero es que si hubiérais probado mi sillón lo entenderíais), navego y navego por internet. Y me aburro. Y es que esto ya no es lo que era. Qué pocas cosas interesantes hay. Ni aquel foro que sirvió de plataforma a la historia de mi vida, ni aquel otro que me entretenía con sus peleas, ni nada de nada. Me aburre soberanamente la red de redes.

Siempre quedan los blogs, cierto, pero os habéis dado cuenta de que los fines de semana apenas hay actualizaciones. Me pregunto si es que todo el mundo actualiza en el curro o qué pasa. Dudas...

Me quedaré con la luz en la ventana; Benjamin Biolay; la manta tapando mis piernas; el nuevo móvil que no es para mí, sino para mi madre, y que no suena desde hace días; el paseo cercano por el Rastro malagueño; el partido Málaga-Numancia; estar con él; y vivir un domingo en esta, mi otra ciudad.

Internet me aburre. Creo que me aburren cada vez más todas las cosas, todas las personas, y entiendo muy bien a D. cuando dice que tendríamos que irnos a vivir a otro país, huir un poco, y ver si de verdad la gente te echa en falta.

Porque yo lo que echo en falta es que se acuerden de mí. Quizás sí, quizás sea que me llego a sentir sola, porque no noto las respuestas que necesito, porque no llegan las llamadas, ni los sms, ni las visitas. Todo se queda en el "a ver si nos vemos". Y me entristezco.

Pero tras la tristeza vendrá la sonrisa, o eso quiero creer.

Sin sentido

Domingo para mí al 100%. Y eso en parte es necesario, aunque eso no quiere decir que sea bueno. Yo me entiendo.

D. se levanta pronto y se marcha a Granada, a sufrir una nueva decepción de su equipo, y van varias ya , con lo poco que llevamos de temporada. Su voz me acompaña todo el día, y es que la soledad es sólo física, porque me ha dado tiempo a hablar con él, con mi madre, con mi prima L., y con mi hermano. Dichoso y maravilloso invento el teléfono.

Me encanta mi casa, mis espacios, mi propia compañía. Y sin embargo hay algo que falla, y no sé qué es. O sí, pero me cuesta reconocerlo. Quiero estar aquí y allí, con él y con todos, sola y acompañada.

Son dualidades, contradicciones, distancia y dolor.

Crearía una ciudad en el medio de la nada, en el medio de todo. Donde pudiéramos estar todos juntos, donde confluyera lo mejor de cada mundo. Pero esa es una utopía que a diario sueñan los sabios... y que nadie aún ha logrado para sí.

Supongo que en cierto modo es la infelicidad propiciada por la felicidad. Cuando todo va bien hay que buscar algo con lo que mostrarnos descontentos. O al menos así soy yo, rebelde sin causa. Soy feliz y no quiero creérmelo del todo. Y me angustio en ocasiones pensando en posibles fallos del mañana, cuando el hoy sólo me ofrece bondades.

Ni yo me entiendo.

Mi oportunismo y yo

Mi oportunismo y yo

Pues sí, oportunista como nunca, pero estas cosas ocurren cuando se tiene que aguantar semana tras semana a periodistas sin el más mínimo sentido de la objetividad, y ni de la deportividad siquiera.

Estas cosas ocurren cuando todo el mundo se vuelca con un deporte al que dudo mucho que se deba denominar así.

Esto sucede cuando todos se vuelven unos victimistas y llorones de tomo y lomo.

Joder, qué feliz me hace que Kimi hoy se haya llevado el Campeonato del Mundo de F1. Alonso, ni 1º ni 2º, 3º... y gracias por todo.

Ese Raikkonen!!!

Perdidos y encontrados

Perdidos y encontrados

Decididamente debería haber escrito cada cosa que se me ocurrió, y que me ocurrió, en el mismo momento.

Pero no lo hice, y entonces me encuentro ahora con unas cuantas historias que contar, pero sin muchas ganas de hacerlo.

He estado dos semanas de vacaciones, donde los amigos, los niños, la familia, "Lost" y la gastronomía han ocupado una parte importantísima.

Pero eso se acabó. Poco a poco quizás recopile por aquí cada lugar en el que he comido, ese asiático, ese brasileño, ese buffet libre de comida china con wok, el pescaíto, mmm, se me hace de nuevo la boca agua. Será en otro momento.

He pasado unos días increibles, todos ellos, ha sido divertido, entrañable, emotivo, perfecto.

Ahora ha acabado y hoy he vuelto por fin al trabajo. No ha sido el regreso soñado, porque los cambios han minado la moral de buena parte de mis compañeros. Sin duda, se va a provocar una enorme fractura entre el grupo, y es una verdadera pena, porque últimamente había un rollo de lo más interesante, vaya, que ir a trabajar había dejado de ser incómodo.

Pierdo dinero, pero pierdo de vista los sábados, y eso para mí vale mucho más que cualquier euro que me ofrezcan. Estoy feliz.

Por otro lado, sigo soñando cada día con mi viaje a Shanghai. Lo veo tan factible, tan exótico, tan imprescindible, que me sirve como acicate para esforzarme en conseguirlo.

Y nada más, lavadoras nuevas que llegarán, coches que pasan una revisión mucho más cara de lo esperada, y un concierto mágico de Héroes del Silencio a la vuelta de la esquina. Sevilla, 20 de octubre. Ahí estaremos, gritando "Sirena varada", entre otros regalitos.

Pero esa es otra historia, y deberá ser contada en otro momento.

Cosas de Málaga

Cosas de Málaga

Vengo con una noticia de esas impactantes, de las que hacen que te eches a reir, o a llorar, pero que te bajan a la tierra, y te recuerdan que España es diferente, y Málaga ni te cuento.

Resumo y luego pongo el link.

La NBA organiza un tour por Europa, para que los distintos equipos de su competición jueguen contra equipos FIBA. A Málaga le toca en suerte uno de sus partidos, Unicaja de Málaga-Memhis de Grizzlies, el equipo de Gasol, para que todos sepáis de lo que hablo.

Para promocionar el partido y sus productos se coloca en plena Plaza del Marqués de Larios (para que me entendáis, centro puro y duro histórico de la ciudad) un enorme, inmenso, gigantesco balón de baloncesto de ¡2 metros de diámetro!

Pues al grano: lo han robado. Sí, así, como suena. Se han llevado de un sitio plagado de gente un balón de 2 metros de diámetro... alucinante!!!

http://www.20minutos.es/noticia/287569/0/Robo/balon/NBA/

Manga larga

Vuelvo a Málaga, desterrando de mi vestuario la manga larga, la poca manga larga que he podido ponerme en madrid.

Se va esa brisa fresca y nos recibe un sol respondón.

Me quedo sola, por primera vez en tres semanas, con miedo por no saber si podré con ello, o si me he vuelto una mujer temerosa.

Supero las primeras horas, me sirve para ello cada palabra que mi madre en estas tres semanas me ha repetido, los resultados y las apariencias. Eso es más que suficiente.

Me quedo sola, con las palabras, los abrazos, las caricias y la comida congelada.

Con ganas de utilizar mi nueva manta, mi nuevo organizador para el armario, mi nueva colonia, mis viejos platos.

Son muchos kilómetros de distancia, pero más son los que hay entre mi hermano y su chica, y ellos los llevan bien.

Hablaba con D. estos días, en ese pequeño paraíso que ha sido la que fuera la habitación de mi hermano en Madrid. Hablaba con D., como decía, de la necesidad que tenemos de sentir que también en Málaga tenemos los amigos que tenemos en Madrid. Hablábamos mucho, en ese cuarto, en Sol, en Plaza de España, en la Rosaleda del Retiro, en la Plaza del Ángel Caído, en el estanque.

Hablábamos porque lo necesitábamos, y las palabras se peleaban por salir. Al final todas llegaban a meta, y se sellaba con un beso.

Han sido unos días preciosos, unas vacaciones necesarios y ahorradoras, de cara a un viaje a Shanghai.

Ahora nos quedan días de ajetreo, pero ya en Málaga. Cambio de nuevo mi ciudad por mi ciudad, su ciudad por su ciudad, porque ambos somos ya de los dos sitios.

Y para demostrarlo, he ido a La Rosaleda a ver una nueva victoria de mi Málaga, de su Málaga. Y ya son siete de siete. Y las sonrisas que han asomado al balcón bien merecen todos los esfuerzos y todos los kilómetros.

Seguiremos informando, de momento aviso: he vuelto a guardar la manga larga.

Mejor

Voy mejor.

Las noticias en torno mía van mejorando, aunque quedan resquicios, y de los grandes, que no se superan en una semana, ni en miles de semanas quizás.

Pero hoy sonrío con un peso menos, y me doy a la vez cabezazos contra la pared por las montañas que he creado de un granito de arena.

Prefiero esto a haber tenido razón.

Me voy de vacaciones. Cuando hoy salga a las 21:45 de mi trabajo dejaré atrás esas puertas hasta el lunes 15 de octubre. No sé en qué condiciones volveré, no sé cual será entonces mi labor, pero me importa poco si me reporta una nómina mensual.

El trabajo es sólo eso.

Ah! Debo, tengo, me obligo, a hablar del discazo del Maestro Andrés. Volviendo a las andadas. Enamorado me hallo de sus nuevas canciones y sus palabras de siempre. Gracias loco.

Queda...

Queda tan poco para mis vacaciones...

Y menos aún para la gala de Gran Hermano.

Un poco menos para el partido del Madrid contra el Betis.

Y toda una vida por delante.