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El fin de los días grises

Paranoias

Un ángel de la guarda

Un ángel de la guarda "Había una vez una niñita sentada en un parque.
Todos pasaban por su lado y nunca nadie se detenía a preguntarle que le ocurría...............
Vestida con un traje descolorido, zapatos rotos y sucios, la pequeña niña se quedaba sentada mirando a todo el mundo pasar.
Ella nunca trató de hablar, no dijo una sola palabra.
Muchas personas pasaron pero nadie se detuvo.
Al día siguiente yo decidí volver al parque a ver si la pequeña niña estaba ahí.
Si, ahí estaba! en el mismo lugar en el que estaba ayer.
Con la misma mirada de tristeza en sus ojos.
Me dirigí hacia ella.
Al acercarme noté que en su espalda había una joroba.
Ella me miro con una tristeza tan profunda que me rompió el alma.
Me senté a su lado y sonriendo le dije: "hola".
La pequeña me miró sorprendida y con una voz muy baja respondió a mi saludo.
Hablamos hasta que los últimos rayos de sol desaparecieron.
Cuando sólo quedábamos nosotros dos y todo era oscuridad alrededor, le pregunte por que estaba tan triste.
La pequeña me miró y con lagrimas en sus ojos me dijo:"porque soy diferente".
Yo le respondí con una sonrisa: "lo eres".
Y ella dijo aún más triste: "lo se".
Yo le contesté: "pequeña, ser diferente no es malo. Tu me recuerdas a un ángel dulce e inocente."
Ella me miró... se sonrió y por primera vez sus ojos brillaron con la luz de la alegría.
Despacio ella se levantó y me dijo: "es cierto lo que acabas de decir?"
Yo le respondí: "eres como un pequeño ángel guardián enviado para proteger a todos los que caminan por aquí."
Ella movió su cabeza afirmativamente y sonrió.
Ante mis ojos algo maravilloso ocurrió.
Su joroba se abrió y dos hermosas alas salieron de allí.
Ella me miró sonriente y me dijo: "yo soy tu ángel guardián".
No sabia que decir. ella me dijo: "por primera vez pensaste en alguien más. Mi misión está cumplida."
Yo me levanté y le pregunté por qué nadie le había ayudado. Ella me miró y sonriendo me dijo:
"tú eres la única persona que podía verme."
Y ante mis ojos desapareció!
Después de ese encuentro mi vida cambio dramáticamente.
Cuando pienses que sólo te tienes a ti mismo, recuerda que tu ángel guardián está siempre pendiente de ti".

Bueno, este es un email que acabo de recibir. Quizás sea cierto que todos tenemos un ángel de la guarda, siempre, aquella persona que aparece cuando más la necesitas y menos la reclamas. Todos nos hemos sumergido alguna vez en el fango de la desidia, la desesperación, la tristeza, la melancolía, y siempre, siempre, acaba apareciendo quien menos te esperas para darte la mano y ayudarte a salir.
Sé quien es mi ángel de la guarda, siempre ha estado en esos momentos, quizás últimamente la distancia nos ha separado algo más, pero en los momentos realmente importantes, esos en que necesitas mirar a los ojos a la verdad y encontrar un gesto amigo, siempre estuvo.
Buscad vuestro ángel de la guarda, lo tenéis ahí al lado, más cerca aún de lo que imagináis.

Cajón desastre

Cajón desastre Para empezar recomendar una canción. El cantante es Vicentico, el que fuera líder de Los Fabulosos Cadillacs, la canción es "Bajando la calle", maravillosa, al menos así me lo parece a mí.
Comienzo este que va a ser un artículo de "cajón de-sastre", una mezcla de todo lo que tengo que decir, seguramente para acabar al final sin decir nada.
A ver, martes 13: segundo concierto de Bersuit en la Sala Arena, ya sin D entre nosotros (no, no murió, volvió a su Málaga). El concierto maravilloso de nuevo, loco, salvaje y demás otra vez. Eché en falta algunas canciones en los conciertos, pero especialmente "El tiempo no para", "La vida boba" o "Negra murguera". Algunas más, pero estas tres me parecían fundamentales. De todos modos se agradeció mucho que apareciera por ahí el gran Jorge Drexler, un momento muy emotivo y romántico, la verdad. Ese mismo día, antes del concierto estuve en casa de A, tomando un poco de mate, escuchando a los uruguayos La Vela Puerca, recordando el concierto del día anterior, hablando, viendo fotos, aprendiendo más argentino :P
Cambio de tercio: alguna vez habéis intentando grabar un pequeño clip de vídeo para mandárselo a alguien? Mira que es complicado, de verdad... no hablo de problemas técnicos, sino de esa sensación que tienes cuando ves la luz roja y no haces otra cosa que mirar al objetivo, como si fueran los ojos de la persona a la que ha de llegar ese pequeño "regalo". No me gustan las cámaras de vídeo, lo he decidido. Por contra adoro las de fotos, me parecen las fotografías algo primordial para dar color a nuestra vida, para llenarla de recuerdos, de amor, de añoranza. Hacer fotos y verlas bastante tiempo después es una experiencia que no cambiaría por casi nada. La cabeza entonces se pone a trabajar, a dar vueltas, los pensamientos chocan unos contra otros, las ideas se pelean por ser la principal protagonista de tu mente... es lindo.
R sigue en Israel. La echo mucho de menos, la verdad. Justo la semana más importante de mi vida y está más lejos de mí que nunca. Necesito ya que venga para poder poner voz a mis sentimientos. Lo he ido haciendo con algunas personas, entre ellas E, pero no es el mejor momento para hablar de amor...
Ha comenzado una mala racha entre quienes me rodean. Muchas rupturas en poco tiempo, qué miedo. Adioses, hasta luegos, decepciones, dolor y soledad. Y yo, que por una vez me encuentro en el otro lado, no sé desdibujar mi sonrisa consecuentemente. Pero lo haré, intentaré estar al lado siempre, aunque a veces sea más difícil de lo que parece.
Bueno, lo dejo aquí, me voy a ver la tele, a intentar dormir la siesta, que llevo siglos sin descansar, a leer un poco (que casi se me ha olvidado de qué iba el libro que empecé hace ya tiempo), a dejar la cabeza tranquila.

BAJANDO LA CALLE

"Bajando la calle viene caminando
la santa de los milagros
bajando la calle viene caminando
la santa de los milagros
me viene a quitar
la espina de los pecados

ojala mi vida que ella te convenza
y te quedes aquí a mi lado
ojala mi vida que ella te convenza
y te quedes aquí a mi lado
porque esto es asi
me hace falta un milagro

es un milagro de amor
ver tus labios mojados
pero que frio es el dolor
mira, tus lagrimas me han cortado aquí

ah si muere mi amor
se queda tan solo el barrio

es un milagro de amor...

aquí clavado en mi parante
llevo la espina de tu amante

bajando la calle viene caminando la santa de los milagros

ahora suena la campana
de la iglesia que llama
ahí esta el rio de los milagros"

Bersuit, los argentinos y nosotros...

Bersuit, los argentinos y nosotros... Vuelvo a este rinconcito... y lo hago con una extraña mezcla de la felicidad más absoluta y un sentimiento de pena y añoranza extremo.
Intentaré centrarme en el maravilloso concierto de ayer de la Bersuit Vergarabat. Sala Arena de Madrid, calle Princesa. D y yo llegamos sobre las 20:40, y tenemos que esperar en la Plaza de los Cubos a A, S y M, que como siempre llegan tarde. Al acercarnos a la sala vemos que está hasta arriba, una cola inmensa casi gira la esquina... vendemos la entrada que le sobraba a D, de su hermano, hablamos con un chaval muy majo que, como nosotros, adora Bersuit.
Después de unos sandwiches en el Rodilla, de pertrecharnos con nuestras camisetas de Boca, de beber unas cervezas (coca-cola para mí), hacernos unas cuantas fotos, entramos en el local. Suenan los teloneros, muy bien por cierto, pero no sabemos distinguir su nombre: La Macumba? La Marabunta? (he descubierto que es Lamatumba). Al menos tocaban bien... y de repente aparece el Pelado Cordera, y comienza el espectáculo, con "La soledad". A partir de ahí... no sería capaz de expresar tanta locura, tanto ambiente, tanto "pogo". Una auténtica maravilla de concierto, emotivo, divertido, salvaje. La sonrisa se quedó eterna en nuestra boca, ya no hay motivo para quitarla... hasta esta mañana, en la que una despedida ha ensombrecido por un instante esa cara de alegría, esa felicidad eufórica, nada contenida.
Mañana será otro día, hoy toca Bersuit otra vez, y tendré que volver a disfrutar por todos los que queríais pero no podíais estar allí. Seré vuestros oídos, vuestros ojos y vuestra boca para cantar. Vuestros pies para saltar, vuestras manos para mostrarlas al cielo... aguante la Bersuit! Aguante Argentina!!

Un trozo de papel, un trozo de pasado

Robar el tiempo al reloj de la impaciencia
Para poder hacer lo que te pide el mundo
El mundo que te rodea, que es el único que existe,
donde los únicos problemas son los tuyos, nada más.

Soportar un día y otro, y luego al fin ¡explotar!
Soy como quiero ser, no como los demás,
no como he nacido, no como han impuesto
los que no saben vivir, los que sólo gritan.

Respirar, respirar, respirar el aire que me gusta,
el que no está contaminado de injusticia e hipocresía.

Contestar, contestar, contestar cada palabra,
cada mirada de odio, porque quiero libertad
No quiero seguir callando, no quiero tragar ya más,
quiero ser quien más me escucha, quien me sabe comprender.

No voy a seguir perdiendo, y aguantando los chillidos
de quien lo único que sabe es engañar con palabras.
Esa mirada de amor representa tanto odio
que ya no puedo aguantar queriendo a quien me rechaza
y olvidando a los demás.

El día llegó, el día llegará

El día llegó, el día llegará Mañana llega, mañana es el día D, el día que llevo esperando, soñando, ansiando, deseando, desde hace meses.
Parece que han pasado años, todo ha ido demasiado rápido, o demasiado despacio, nunca se sabe. El caso es que mañana se acaba la espera.
Me decía el otro día D. que en la vida hay que marcarse pequeños objetivos, que son la excusa para ilusionarnos, para seguir cada día animándose. Y mi objetivo, y el suyo, era mañana... y está ahí, a escasas horas de poder hacerse realidad.
Bueno, no creo que escriba mucho estos días, o quizás sí, quizás necesite acercarme a este pequeño rincón desnudo a llenarlo de palabras. Depende, todo depende... jaja, hoy estoy feliz, nerviosa, pero muy feliz. Y mientras tanto encima escucho música italiana de esa de la de siempre, música para enamorarse, de verdad, imposible no enamorarse con música tan melosa como esta. Tiene su gracia, qué hago yo, que nunca creí en el amor escuchando cosas tan tan románticas? Será la primavera, será el sur, será él...

En tu ausencia respiro

En tu ausencia respiro Estoy sola en casa. Acabo de llegar de la calle de hacer la compra, de recoger unas torrijas de casa de mi hermano (gracias niño!!, también gracias a A.!!). El día es precioso, el día es primaveral, el sol brilla con mucha fuerza, las chaquetas han quedado aparcadas en el armario, el abrigo se ha quedado escondido en un ropero, y he sacado mi sonrisa que sólo aparece en esta época, he cantado en mi coche a Maldita Nerea, a voz en grito mientras el resto de conductores me miran y no pueden evitar o sonreir o pensar que estoy loca. Estoy locaaaaaaaa!! Síiiiiii. En otro semáforo me he echado a llorar, como una tonta, recordando a mi padre (siempre me pasa en ese semáforo, porque fue el lugar en el que le dejé ese horrible día que nunca se borra), tres semáforos más adelante me he sentido enormemente feliz porque mi niño me ha confirmado que viene a Madrid el miércoles, ya es seguro, ya tiene billete, y dejará esas tierras sureñas para compartir esta extraña y bella historia, a la que pondremos un capítulo importante, quizás el fundamental. Más adelante he visto a mi hermano, con mis torrijas, he recorrido unos cuantos kilómetros de Madrid en escasos minutos, es lo que tiene que la ciudad se convierta en coto exclusivo de absurdos trabajadores. Da gusto cuidar de esta -triste últimamente- ciudad fantasma, es cuando la siento más mía que nunca, cuando saca lo mejor de mí, cuando comprendo que adoro Madrid, que no puedo vivir en otro sitio, que aquí he nacido, he crecido, he vivido y quiero seguir haciéndolo.
Estoy feliz, eufórica, pero paradójicamente siento una enorme tristeza. Se ha agolpado en mí ese sentimiento, ese recuerdo hacia quien un día me provocó escribir aquello de "En tu ausencia respiro", la persona a la que más abrazos me quedaron sin dar. Por eso no puedo permitir que eso vuelva a suceder, que esos sentimientos queden enquistados en el corazón, porque eso duele.
Voy a copiar aquí lo que escribí hace ya tiempo, aunque podría escribirlo ahora y sentir lo mismo, o más... papá, te echo de menos.

"De repente hoy lo siento, siento que por fin soy capaz de emprender un proyecto que debí haber iniciado hace años, casi parece que siglos, será porque en el siglo XX lo pensé y ahora por fin, en el XXI, lo empiezo.
Y es tu ausencia, tan fría como dolorosa, la que me empuja a ello.
Creía que no, que nunca sería así. Pensaba que tu ausencia sería un dolor inmenso al principio, que daría paso a un espíritu de superación… y sin embargo, no está siendo así, más bien al contrario. Es como la botella de agua de la nevera que se debe ir rellenando; pero siempre hay alguien que bebe de ella y olvida que quizás alguien más quiera beber después. Esa otra persona se encuentra sólo una botella medio vacía… y digo medio vacía porque nunca he sido una persona positiva.

Despierto y entre la niebla que provoca el despertar siento una bofetada de nostalgia, de dolor, un dolor que he ido aprendiendo a conjugar día tras días. No queda más remedio que seguir intentando sonreir, como siempre hacía, como tú querías verme.
Pero es tan injusto que dan ganas de gritar… pero ¿contra quién grito? No hay un ente, una persona a la que dedicar mi rabia.
Querría hablar contigo, que tuviésemos ahora todas las conversaciones que tú me pedías con la mirada, aquellas que sólo en los últimos días tuvimos de verdad. Hablar contigo, horas y horas, conversar sin parar, mirarte a los ojos, sentir tu sonrisa, tan franca, tan sincera, llena de cariño, de amor puro, de amor incondicional. No tengo una manera real de decirte lo que te quiero, lo que me pesan esas dos palabras en el alma, porque debería habértelas dicho hace ya demasiado tiempo… y sin embargo me las callé, y ahora queman dentro.

Son tantas, tantísimas, las veces en las que me falta el aire, en las que me ahogo, pensando en mi padre… que lo único que puedo hacer para recuperar la respiración es quitar su pensamiento de mi cabeza. Pero ahora mismo no puedo, ahora mismo sólo me sale llorar, pensar en él, gritar si pudiera, buscando una respuesta. No entiendo esta ausencia, no comprendo porqué nadie me abriga por las noches, porqué ya no está él para llenar ese hueco que se ha quedado inmensamente vacío. Y me mata este dolor, de verdad, me mata no poder hacer nada para enjugar mis lágrimas. Y también, al mismo tiempo, me mata saber que dentro de unos minutos esta tristeza se habrá mitigado, casi habrá desaparecido, porque tengo que seguir mirando hacia delante".

Yo soy un recuerdo

Yo soy un recuerdo He vuelto a Fuenlabrada, a ver un partido de baloncesto al Pabellón Fernando Martín, algunos años después. Algunas cosas me han resultado muy muy familiares, otras en cambio era completamente nuevas. Y lo que era más nuevo eran las personas. Ninguno de los que conocí entonces, en mi primera etapa en la radio, en mis primeros momentos profesionales, los que más disfruté. Fui feliz entonces, muy muy feliz. Ahora esa felicidad, que también existe eh, está teñida de otra cosa. Ya no es la ilusión de entonces, una ilusión ciega, que me hacía entregarme sin dudarlo, ahora es otra cosa, no sabría explicarlo... serán cosas de la edad :(
Cuando he dejado el coche en la calle he paseado un poco más de lo habitual antes de entrar en casa. He sentido nostalgia de las noches de verano, he recordado su especial olor, esas noches, sobre todo, en las que empieza a refrescar de nuevo, después de un tiempo padeciendo los calores del verano. Llegan esas noches mágicas, con su olor, con su luz, una sensación extraña la que he tenido, me ha gustado recordar, siempre me gusta recordar, aunque a veces provoque un sentimiento triste, pero yo soy recuerdos, mi vida es un recuerdo entero, de un modo u otro.

Edito para incluir la foto de Mafalda. Razones? Ninguna, que la he visto por ahí y he querido incluirla. Mafalda es grande y cada día me hace sonreir con sus historias (ese calendario regalo de C. hace maravillas). Quino, gracias por ese humor tan sencillo, inocente y sarcástico.

Pensar, pensar, pensar

Pensar, pensar, pensar Acaricio mi teclado antes de ponerme a escribir, le miro, le susurro palabras cariñosas, esperando que sea él el que escriba, sin esperar que yo presione sus teclas.
Ya jueves, los días no pasan demasiado rápidos? Al menos a mí me lo parecen. Tengo mi vida parada en un sentido y acelerada en otro, sin embargo no acaba de llegar el día adecuado.
Los días son insulsos, las tardes largas, y las noches vacías.
Me refugio en la música, Pastora sobre todo últimamente, busco palabras en algún sitio, leo la televisión y miro los libros, escucho el ordenador y navego por la radio... algo parecido a lo que decían Los Flechazos en su maravillosa "El hombre que confundía los sentidos".
Y ahora que recuerdo esa canción... no era mucho más animada la música de antes? Hablo de ese pop español de los 80 e incluso de los 90. Tenía otro sentido, quizás letras menos profundas, poéticas, simbólicas, filosóficas, pero transmitían mucho, llegaban dentro y ahora las recuerdas de otro modo, las recuerdas, vaya. Porque estoy convencida de que muchas de las canciones que hoy forman parte de mi banda sonora no compondrán la BSO de mi vida... me costará recordar quién cantaba determinada canción, incluso me costará acordarme de la letra. Quizás consumimos la música demasiado rápido, sin pararnos a degustarla, sin hacer la digestión. La quemamos como se quema un cigarro en un cenicero, nos entra el humo en los ojos, damos alguna calada, pero no llegamos a saborear nada. Deberíamos comer sentados, con sobremesa incluída, y cambiar el cigarro por una pipa, quizás así el tabaco nos sepa a algo.

La lluvia tranquila

La lluvia tranquila Me comenta N. que hoy se siente feliz, que a veces un día te levantas y sin saber cual es el motivo te sientes extrañamente feliz. También me dice que la lluvia "tranquila" le ayuda. Me ha gustado eso mucho, no ha sido así exactamente, pero era la idea... la lluvia tranquila.
¿Por qué anhelamos tanto la tranquilidad? ¿Por qué luchamos como locos por conseguir un rincón tranquilo, el sitio de nuestro recreo? Lo curioso es que anhelamos algo que destruímos constantemente nosotros mismos. Quizás mi "rincón tranquilo" sea mi habitación, me gusta mucho estar aquí, con mi ordenador, mi música, mis libros, cierro los ojos y todo desaparece a mi alrededor, llega esa paz que tanto ansiaba.
Sin embargo, el tiempo me ha hecho comprender que no existe la paz, la calma, hasta que llega a tu cuerpo. De repente un día sientes una ligereza, una sensación de bienestar que anteriormente no tenías, y no hay problema que te altere, que te descoloque, que te preocupe. Todo es solucionable con buenas palabras, con una sonrisa, sin paranoias, sin obsesiones.
Vaya, yo tuve ese estado de calma no hace demasiado tiempo. Ahora en cierto modo también me siento así, es un estado realmente bueno, pero mejor no querer sujetarlo, no hay que atar nada, al final sólo consigues ahogarlo.

"Nada ansío más y es lo que menos tengo.
Se va el alma silenciosa, por la ventana,
se va detrás del lucero de la mañana.
Dame descanso, como quien da un cigarro"

Dicen que es primavera

Dicen que es primavera Pues sí, se dice, se comenta, se rumorea, que es primavera, y no sólo en el Corte Inglés, sino en toda España... mmm, yo lo dudo, vaya, quizás el calendario marque que es 30 de marzo, quizás sea verdad, pero yo no oigo pájaros cantar, ni flores, ni parejas de enamorados por la calle mirándose con cara de "no puedo dejar de sonreir".
Bueno, será cosa de la lluvia, confío en que en unos días sienta de verdad la primavera, que para algo mis estaciones favoritas del año son las intermedias.
Se me ha roto el ordenador de casa, del todo, no se enciende :(. Menos mal que mi hermano es un santo y va a intentar arreglármelo. Debería pensar mientras en una cura de desintoxicación, porque estoy enganchada. Ayer fue un día eterno, sólo pude leer y ver la tele, pero eché de menos mi blog, leer otros blogs, contestar a los emails, ver alguna película en el ordenador.
Hablando de películas. Varias son las que he visto últimamente: "Kill Bill", para mí una obra maestra, pero es que con Tarantino me pasa como con Calamaro, no tengo criterio, y "La maldición", una de esas películas japonesas de miedo... reconozco que hacía años que no pasaba tanto miedo con una película, más que miedo pavor, de verdad.
Aún así estoy deseando verla otra vez, a ver si la próxima vez, que será pronto, la veo acompañada, que así tendrá más gracia :P
Bueno, dejo esto, sigo trabajando y ordenando mi cabeza, saludos, abrazos, besos y demás muestras de cariño.
Nos vemos pronto...

Con el frío en el cuerpo

Estoy congelada.
Lo podría dejar ahi, debería dejarlo aquí, dos palabras que resumen un estado, una sensación térmica, pero son más que eso.
Estoy congelada porque el frío que hace no es el que se espera en primavera, porque ver la nieve casi a diario ya le hace perder el encanto, porque no tengo ganas de escuchar música, ni de ver la tele, ni de hacer nada, y sin embargo en dos horas me iré de casa camino a mi cita... bah, no hay que hacerse ilusiones, he quedado con mi hermano :P
Tengo frío, llevo el frío calado hasta los huesos desde ayer. No fue un día muy especial, sin embargo me encantó ese obligado paseo que tuve que darme por Gran Vía. Habíamos quedado para cenar, pero el restaurante nos la jugó y nos dijo que no estaba nuestra reserva por ningún sitio (eso me cuentan, yo aún no había llegado). Así que nos fuimos todas (A, S, MM, E y C) a buscar algún sitio en el que cenar en el centro de Madrid un sábado a las 22:30 de la noche. Difícil tarea, pero lo fue menos... sin embargo, como decía, me quedo con el paseo por Gran Vía, esa calle ayer brillante por la lluvia, iluminada por los carteles, rebosante de gente siempre (excepto en la maravillosa escena de "Abre los ojos" de Amenábar), gente de todo tipo y condición, gente a la que no sabes si mirar o no, pero que te atrae, pasear y oir tres o cuatro idiomas distintos en tu camino de 10 minutos, subir y bajar esa calle en dos ocasiones, como hice ayer, desde Alcalá a Plaza de España... un paseo por las nubes, un paseo por el centro de una ciudad que respira a todas horas.

Paranoica y obsesiva

Paranoica y obsesiva Sí, es la verdad, soy una auténtica paranoica, una creadora absurda de guiones de mi propia vida en mi cabeza, películas que me invento cuando no recibo la respuesta que deseaba. Quizás no era la respuesta adecuada, pero era la que yo quería oir, leer, ver. Si no llega la película empieza a crearse: "ya no me quiere, se ha dado cuenta de que lo nuestro es imposible, no tiene interés en hablar conmigo, es el final de todo". Y la pequeña bola de nieve crece y crece "creía que podríamos haber llegado lejos y ahora me veo sola, abandonada y triste", y sigue creciendo, cada vez más rápido, como un caballo desbocado, sin control, sin descanso "viviré sola el resto de mi vida, mis días estarán vacíos, moriré abandonada"... soy o no soy una paranoica obsesiva?
Y todo porque en lugar de decirme que me ama me dice que me quiere, en lugar de mandarme un beso dulce me manda un besazo... he perdido la cabeza, ya sí que he perdido la cabeza, pero no es culpa suya, ni tuya, ni de nadie, es culpa mía, simplemente.
Perdonen mi paranoia, perdonen mi obsesión, no culpen tampoco al amor, mi cabeza se ha ido de viaje sola, sin pedir permiso.

¿Para qué sirve?

¿Para qué sirve? Me dedico últimamente a leer muchos blogs "vecinos", y ciertamente provocan en mí una tremenda desazón.
O la vida del resto es mucho más entretenida que la mía o simplemente aquello que creía que sabía hacer bien, escribir, no lo hago tan bien... :(
Sea lo que sea asumo que es culpa mía, no haber encontrado aún el sentido a este blog, el no saber aún si vengo o si voy, si escribo para mí o para los demás, si estoy feliz o sólo contenta, si cuando lloro es por tristeza o por melancolía, si extraño o añoro, si sonrío o hago un gesto mecánico.
Ni siquiera el tiempo me ayuda, podría llover, podría nevar, podría hacer un frío insoportable o un calor atorrante... pero no, nada de eso sucede, las cosas son normales, mi vida va bien, me siento tranquila, y así no hay quien escriba de nada en condiciones.
Ahora me voy, hala, para no seguir diciendo nada. Me subiré a mi coche limpio (al menos lo llevé a limpiar el martes, desde entonces ha llovido dos días), pondré algún cd que me apetezca especialmente escuchar, tomaré la M-30, luego la N-V, llegaré a la Ciudad de la Imagen, saludaré a esos maravillosos guardas de seguridad que siempre me hacen sentirme bien, subiré y bajaré escaleras, recogeré lo que tengo que recoger y emprenderé mi camino de vuelta.
La vida es sencilla a veces, rutinaria casi siempre, y bonita cuando quieres que lo sea. Yo quiero...

Argentina, el nombre de mi sueño

Argentina, el nombre de mi sueño Es un sueño, un viaje que debo hacer, que tiene una fecha puesta (agosto de 2005), siempre pensé que sin condiciones, ese era mi viaje, y sin embargo hoy he comprendido que no podría hacer ese viaje sin condiciones, no sería capaz de hacer daño a alguien. Si sé que irme a Argentina sola puede hacer sufrir a alguien entonces aplazaría ese viaje, o "negociaría" condiciones... de todos modos, la fecha está puesta en principio, y los ahorros en marcha. Alguien se apunta a mi sueño?

El regreso

El regreso Un nuevo lunes, después del puente llega la vuelta a la normalidad, a la rutina.
Pasamos cuatro días en Denia, sol y viento, a partes iguales, calor y frío, y por fin la primavera que ha llegado, "qué bonito es el amor, más que nunca en primavera..." que cantaba aquel.
Hoy me ha dado tiempo a recibir un NO doloroso en el trabajo, a ver cómo se iba del curro la tercera persona en tres semanas, a perder 20 euros en mi trayecto a Sol, a comer con dos buenos amigos (D. e I.), a que me invitaran a la comida -obligados también por mi ausencia de dinero repentina-, a que me trajeran mi nuevo, flamante y gratuíto móvil, a hablar horas y horas con el más especial, a ver Madrid con otros ojos, a pasar por una Atocha que convulsiona, a regresar a casa y planear semanas y fines de semana... y sólo son las 18:52 de la tarde, aún queda tiempo para mucho más. Hay días que dan mucho de sí, y más que habría dado si no llego a perder mi dinero... que mi coche necesita ya un lavado. Mañana quizás, es una posibilidad.

Vamos a la playa, uoh, oh, oh...

Vamos a la playa, uoh, oh, oh... Pues eso, que vuelvo a mi playa amada, a su arena cálida y su viento incesante.
Desde el 17 de agosto que me fui de allí para viajar a Estambul el camino ha sido largo, duro en ocasiones, decisiones implacables, mala suerte, falta de ganas, pero por fin hoy vuelvo a mi playa, y eso sirve para olvidar derrotas futboleras insulsas, desganas en otros aspectos, vacíos eternos y ausencias por la distancia.
Ah! Estoy feliz, será el amor, será la playa, serán los amigos... por fin M. y O. conocerán mi "pequeño paraíso", no es razón para sonreir?
Buen puente a todos, y si los pasáis con vuestros papis... pues que lo aprovechéis, de corazón.
Nos vemos el lunes!!!

Enemigos íntimos

Enemigos íntimos Cuantas veces os ha pasado que justo cuando más necesitas el ordenador, el teléfono, la televisión, el coche, se ha estropeado?
Es algo tan habitual que no deberíamos ni enfadarnos, pero vaya, la rabia nos ataca en ese momento, y parece que justo ese instante, justo ese día necesitabas el teléfono como nunca, o necesitabas tener conexión a internet porque te iban a mandar aquel email que nunca llega. Justo ese día en la tele iban a echar la película que llevas años esperando, la final del concurso que llevas meses siguiendo o la final de la Champions que tu equipo nunca jugó...
La luz se va en el momento más inoportuno, aquel día que no tienes nada que leer, ni ganas de dormir, ni plan a la vista.
Sin duda son nuestros enemigos íntimos, elementos cotidianos que cuando nos fallan parecían más imprescindibles de lo que nunca creíste... en el fondo son como las personas, no?

Soltando lastre

Soltando lastre He dormido bien, bueno, de esos sueños que te provoca una noche, tarde-noche mejor, en la que el vino circuló a demasiada velocidad en un momento dado.
Qué bien lo pasamos anoche! Estábamos de domingo, no empezamos con muchos ánimos, pero vaya, ZP y "es culpa tuya" empezaron a dar paso al habitual desfase al que estamos acostumbradas. Genial el Bacchvs, genial el vino, genial Gustavo y genial Marcos. Con todo ello y nuestras ganas de pasarlo bien sólo podía pasar lo que ocurrió, acabar en el coche de E. cantando sin música, inventando letras, dedicando canciones...
Y el peso que llevaba encima durante varios días me lo quité, y volví a sentir que en Madrid volveremos a reir pronto, porque eso es lo que se merecen las 200 víctimas, los heridos y todos sus familiares. Que no puedan con nosotros, que continuemos, que la rutina nos invada de nuevo.

Yo me bajo en Atocha, yo me quedo en Madrid

Yo me bajo en Atocha, yo me quedo en Madrid A veces las personas nos desmoronamos en el momento más extraño. En ocasiones, como estas, desmoronarse es más fácil, incluso sirve de coartada por los hechos dantescos que hemos vivido. Y bueno, excusa no es, pero sirve para no tener que buscar una explicación a ese vacío que por dentro siento.
Me caigo, esta vez me caigo, y no logro sacar fuerzas de ningún lado parra remontar el vuelo. Porque las personas que sé que podrían hacerme levantar la cabeza no están precisamente por la labor.
Se confunden mis lágrimas, ya no sé si lloro por una cosa o por otra, no sé si sonrío por defecto o porque tengo ganas de hacerlo.
Me caigo, cada segundo que pasa me hundo más...
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Me he caído

Triste...

Por dentro, por fuera, por todo, por nada, por las palabras y por el silencio.
Triste, nada más...