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El fin de los días grises

No van a poder

[Modo rebelde ON]

Y lo intentan, y me fuerzan, y me atacan, y resisto, y voy a resistir mucho más aún, pero conmigo, a las malas no van a poder.
Que vengan a por mí, que yo espero, respiro hondo, y levanto la cabeza, tú no eres mejor que yo, tú no vas a humillarme, sonrío y te hundo, no puedes conmigo, sigue intentándolo.

[Modo rebelde OFF]

Cosas del trabajo, la mala gente nos rodea, no la miréis de frente, o hacedlo, os cogerán miedo.

Quiero tu abrazo

Quiero tu abrazo

Viernes de terracita, risas, muchas risas, amigos de esos que están desde que tienes uso de razón y "agregados" que ya son amigos. Seven Up que no "seven a n'up", libros para la memoria de cuyo título no te acuerdas, carcajadas, bravas, croquetas y un sandwich mixto, una cuenta sin sentido y el regreso a casa.
Sábado extraño, de paranoias por mi parte (dios, empiezo a necesitar un psicólogo o mi relación corre el riesgo de volar por los aires, por mi culpa, que conste), de obligaciones radiofónicas, visitas sorpresas por cumpleaños familiar, preguntas indiscretas, conversación telefónica gratificante, "Moulin Rouge" por 4ª vez en el año, E. y nuestras desventuras. Noche fatídica de llamadas sin respuestas, palabras de mi madre y paz que no llega.
Domingo de fútbol, 3ª división en San Fernando, goles y la sensación de hacerlo bien (por una vez y sin que sirva de precedente), su llamada tranquilizadora, su voz para enamorarme un poco más cada día, tarde de paz y noche de fútbol de nuevo, noche para olvidar.
Lunes sin historia, lunes para trabajar y guardar las formas, lunes para pensar, pensar que no quiero pensar, que no quiero paranoias, que no quiero dudas ni inseguridades, que tengo que salir de este pozo, que el trabajo no puede estar cambiándome tanto, que no es justo sufrir por algo así. Lunes para buscaros a todos, lunes para recordar a R. y M., cuya lejanía no soporto, cuya distancia y silencio me matan, y cuya presencia me haría centrarme de nuevo. A veces no sabemos quienes son los "intocables" hasta que están tan lejos que no hay forma de saber de ellos.
Y sin embargo, pese a que todo "suene" gris en estas palabras, brilla el sol, y me siento bien, y la culpa es suya, la culpa es de él, la culpa la tiene por no dejarme sola cuando le necesito. No me canso de agradecérselo, no os canséis vosotros de leerlo.

Mirando atrás. LBV

Mirando atrás. LBV

Hoy he empezado a releer por encima mi propio blog.
Son 10 meses escribiendo en él, y ¿queréis saber cómo nació?
Pues fue en diciembre de 2003, en una conversación por el MSN con D. Un D. que entonces era un amigo, una persona que se había colado en mi vida, pero a la que yo me resistía a dar el lugar que realmente sentía que quería darle. Una historia tumultuosa, con final feliz.
D. me dijo que N. le había contado cómo crear una página donde podías escribir tus impresiones, una especie de diario. Recuerdo la pregunta: "sabes lo que es un weblog?". Mi respuesta fue de nulo conocimiento. Él estaba creando la suya, la maravillosa ...Buscando un ideal..., y decidimos crear una juntos. Me dijo que fuera haciéndola, y eso hice. Entonces elegimos blogspot, y todo fue surgiendo con rapidez: el nombre, el texto de presentación ("El encuentro de dos locos ...sognatori... en un mundo virtual, unidos por la música en general, por Bersuit en particular y por el sueño que es viajar"), los textos...
Esa semilla inicial de lo que luego fue esta puede aún leerse en http://elfindelosdiasgrises.blogspot.com
Hoy lo miraba, miraba cómo fue iniciándose nuestra historia y me atacaba la nostalgia. Fue tan duro y fue tan tan hermoso. Fue tan difícil llegar hasta el día de hoy. Las crisis de enero, las dudas de febrero, las ganas de marzo y el amor de abril. A partir de ahí, como en toda relación, ha habido de todo... y esta página ha estado de testigo, y quienes habéis leído más o menos a diario sabéis cómo me he ido sintiendo por momentos. No tengo miedo a mostrarme, no tengo porqué ocultar lo mejor que nunca me pasó, ni el miedo que tengo, ni la necesidad que de él siento. Es la verdad, es mi verdad y mi vida, y lo cuento.
Esta página iba a ser un encuentro entre dos locos ...sognatori..., un sitio en el que los dos íbamos a escribir, pero él quiso respetar mi rincón, aunque sin saberlo es el protagonista más directo de él.
Así comenzó El fin de los días grises. Cuando acabará es algo que ninguno sabemos, algo que está en mis manos y en mis palabras.
Aunque cada día me sienta menos orgullosa de esta página, que en otro momento me ofrecía calor y refugio, no por vosotros sino por mí, porque me siento como el padre que tras trabajar cada día no consigue dar a sus hijos lo que ellos merecen.
Pero no me rendiré aún. Si las cosas no salen bien está en mi mano mejorarlas.
Los días grises por desgracia no se acabarán nunca, porque entonces la vida sería un camino aburrido, un paseo sin paisaje, una comida sin postre, un amor sin besos, y no, la vida es un tobogán, un papel por pintar, un libro por leer, una mirada por enamorar, una sonrisa por vivir.
Seguiré el camino, seguiré soñando, seguiré mostrándome.

"Mirando atrás se puede ver que era tan grande como el mar,
tan imposible como estar aquí y allá,
pero no importa la verdad ni nada más de lo demás;
ya sólo quiero acostarme y no soñar
El buen recuerdo se fue sin volverse a mirar y desapareció,
mil universos no son suficientes por hoy para apagar mi voz
Parece que hay que ser feliz a toda costa porque sí
y que es tan fácil como ir a pasear,
pues no es sencillo despertar a medianoche sin cuidar
no hacer ruido y molestar a alguien más
Y si un mal día tú te vas pero de esos de verdad,
que no me llamen, por favor, que no me llame nadie más,
y no abriré la puerta ya por más que insistan sin parar;
habla de algo en lo que no haya que pensar"

La séptima

La séptima

Bueno, aunque pudiera parecerlo no voy a hablar de ese 20 de mayo del 98, tan lejano ya, en el que el Madrid consiguió la Séptima Copa de Europa, no, no hablaré de eso, aunque algún día debería rememorar todo lo que viví esa noche, estaría bien.
Hablo de la séptima, la séptima vez que voy a Hacienda para conseguir un dichoso certificado. Tiene gracia el asunto, tiene gracia que me sienta tan feliz por conseguir algo que ellos deberían haberme dado desde el primer día. Pero lo conseguí, una sonrisa se me ha dibujado cuando por séptimo día abandonaba la delegación de la Agencia Tributaria de Doctor Laguna, el sitio que me ha quitado horas de sueño y trabajo, en concreto unas 7, con mi papelito en la mano, mostrándoselo a mi hermano que me esperaba en la calle con la moto.
Y lo peor de todo es pensar que aún tendré que repetir ese trámite cada año, sólo espero que entonces tenga más suerte y "la séptima" nunca llegue.
Ayer no fui a trabajar, la fiebre y la garganta me lo impidieron, pero hoy es mi "reentré", y aquí estoy, esperando a ver si viene alguien más a trabajar o nos tomamos un viernes sabático (qué paradoja, no?).
Pasad un buen fin de semana, sed buenos –o no, vosotros elegís–, y recordad que tenemos que aprender a ser felices, que ya os lo dije ayer, hagamos caso a Wilde, que de vez en cuando tenía ideas brillantes.

Aprendiendo a ser feliz

Aprendiendo a ser feliz

"Después debo aprender a ser feliz. En un tiempo lo supe o creí saberlo por instinto. Entonces había en mi corazón una eterna primavera. Mi temperamento resultaba afín a la dicha. Colmé mi vida de placer como quien llena una copa de vino. Ahora considero la vida con una actitud nueva y hasta el simple hecho de imaginarme la felicidad es a menudo terriblemente difícil (...). Tengo que aprender a ser alegre y feliz". Oscar Wilde. "De profundis"

Sí, me identifico totalmente con este párrafo del libro, libro que por otra parte me dejó E. en un momento adecuado, como ya en otra época difícil me dejó otro que me enseñó a ver las cosas distintas.
No sé porqué me empeño en no ser feliz. No sé porqué en lugar de ver las cosas que tengo y que debería poner en mí esa eterna primavera de la que habla Wilde, insisto en llenarme de miedos, dudas e inseguridades.
Si tengo una familia que me apoya como nunca (con mi hermano por fin en casa) y unos amigos que me llaman más que en ningún momento para darme su calor y apoyo, si tengo un novio maravilloso, la persona que siempre quise tener a mi lado y que me demuestra su amor día sí y día también, ¿por qué no soy capaz de cerrar los ojos a las dudas y adentrarme en ese mar de amor y cariño?
Quizás necesito un empujón, quizás necesito creerme de una vez por todas que la gente puede quererme por cómo soy, y no conformarse con estar conmigo porque sí. Y sin embargo me cuesta, y deseo con todas mis fuerzas poder por fin pasar la hoja del calendario y entrar en octubre. Porque septiembre sólo me ha traído malos ratos (excepto un fin de semana, el pasado, lleno de perfección y caricias), y necesito confianza, seguridad y octubre para que el otoño sea una estación maravillosa.
No sé por qué, quizás sea esa melancolía otoñal, pero echo tanto de menos a ciertas personas :(, y lo escribo, y lo digo, y se me llenan los ojos de lágrimas, y querría estar con ella, y con él, y con ellos, y con vosotros. Y no tener que estar lejos, porque la lejanía, la distancia es esto. Aunque vamos también podría por una vez hacer caso a Alejandro Sanz y esa frase: "la distancia no es cuanto nos separemos, la distancia es si no volvemos".

Carta ficticia, o carta real

Carta ficticia, o carta real

Hola.
Jo, estoy malita :(
Tengo fiebre, creo que es por la garganta. Y es que vaya día llevo. Me he levantado a las 8 de la mañana, para ir de nuevo a Hacienda (5ª visita del mes). Bueno, llego allí y me dan el certificado que llevo reclamando desde entonces, bueno, mejor dicho: la denegación del certificado; así que he tenido que ir a casa a recoger la declaración de la renta de 2003 (decían que no la había presentado y eso es mentira, lo que pasa es que a ellos no les constaba), irme corriendo a una rueda de prensa a las 10 en Castellana (menos mal que con mi hermano y su moto tengo el mejor chófer posible), encontrarme allí con D., muy majo, la verdad, y volviendo a Hacienda a pedirlo de nuevo (es decir, a empezar de cero con el dichoso certificado). Luego he vuelto al trabajo y me he empezado a encontrar mal, tengo fiebre, la garganta mal, y he tenido que cancelar una comida que tenía con un amigo al que tenía muchas ganas de ver. Para más inri esta tarde tengo de nuevo dentista, aysss, dichoso dentista, la persona a la que más he visto en septiembre, al margen de mi madre y hermano.
En fin, que como comprenderás no tengo el cuerpo para nada, sólo ganas de irme a casa, comer, dormir un poco y volver al dentista :(, para eso no tengo ganas, simplemente obligación.
Mil besos mi niña, tengo ganas de verte. Todo esto te lo cuento mejor mañana. Desahogaré mis penas y frustraciones en el Bacchus, con un vinito de Rueda, con tu risa, sí, mañana puede mejorar la semana.

D.

Dos menos!!

Nunca pensé que me alegraría tanto porque alguien aprobara unos exámenes.
Quizás la clave de las cosas sea que no nos alegra tanto el hecho en sí, sino la felicidad que la persona desprende.
Y si encima esa persona que aprueba significa tanto, significa todo, y yo he visto cómo lo ha pasado para alcanzar ese instante... entonces sólo me queda gritar un ¡¡¡bien!!!
Que lo has conseguido, que te lo mereces, que ahora sólo te queda disfrutar, respira hondo, relájate y haz aquello que más te gusta.
Yo ya soy feliz, y es de nuevo por tu culpa.

Me ha dejado sola

Me ha dejado sola

Se ha ido, miré por todos lados y no está. Busqué en los cajones, en esos armarios que mi madre me dice una y otra vez que ordene, debajo de la cama, en otras habitaciones, incluso en la lavadora y el frigorífico por si la había olvidado ahí.
Busqué en mi coche, por si se me había caído, y busqué incluso por cada rincón por el que paseo a diario, pero no está.
Se ha ido, decidió que no la necesitaba más, y se equivocaba, uf, y tanto que se equivocaba.
Y ahora me siento vacía, se me nubla la vista cuando veo un papel en blanco, mareo al bolígrafo a la hora de escribir, intentando decidir qué hacer para no emborronar una página más sin sentido.
Miro la pantalla del ordenador, releo una y otra vez, leo la misma palabra mil veces pero no sale nada más, me he quedado atascada.
El mismo texto que debo entregar hace días, cualquier estúpido email, algún email que debería ser menos estúpido, los contenidos de esta página... nada, no hay nada.
Ella se ha ido y me ha dejado con la mente en blanco, sin ideas, sin recursos, sin historias que contar.
Y es por eso que este blog se queda sin nada interesante, por lo que a las palabras les cuesta acudir a ella. Vienen, sí, pero no dejan nada que merezca la pena recordar.
La inspiración se fue y con ella las buenas historias. Si algún día vuelve os aseguro que seréis los primeros en saberlo.

No quiero hacerme grande

Me ha gustado esto que he leído en otro sitio (www.blogia.com/necesitocafeina). Y había que compartirlo, no?
Espero que os guste.

Grande, NO quiero hacerme grande!! Por medio de la presente renuncio a ser adulto. He decidido aceptar la responsabilidad de tener 6 años nuevamente. Quiero ir a un Mcdonald´s y pensar que es un restaurante de 5 tenedores. Quiero navegar barquitos de papel en un estanque y hacer anillos tirando piedras al agua para poder valorar lo sencillo otra vez. Quiero pensar en que los dulces y los amigos son mejores que el dinero. Quiero tomar largos baños y dormir 10 horas todas las noches. Quiero abrazar a mis padres todos los dias y enjugar mis lágrimas en sus hombros y pensar que son para siempre. Quiero regresar a los tiempos donde la vida era simple. Cuando todo lo que sabía eran colores, tablas de sumar y cuentos de hadas, y eso no me molestaba; porque no sabía que no sabía, y no me preocupaba por no saber. Cuando pensaba que lo peor que me podía pasar en la vida era que alguien me quitara la pelota o me eligiera el último para ser compañero de equipo. Quiero volver a mis 6 años para pensar que el mundo es justo. Que todo y todas las personas son honestas y buenas. Que no hay envidias. Quiero pensar que todo es posible. Pero en algún lugar de mi juventud, maduré y aprendí demasiado.

Aprendí como la gente no sabe querer ni amar, cómo nos destruimos entre nosotros, cómo la envidia nos rodea y nos hace desear el mal. Maduré, me contaminé, y aprendí sobre mentiras, sufrimientos, enfermedades, guerras, dolor y muerte. Aprendí cómo el dinero maneja nuestras vidas. Cómo ya no importa el sentir, sino el conseguir, y cada vez más. PERO YO RENUNCIO. QUIERO VOLVER A VIVIR SIMPLE NUEVAMENTE.

No quiero que mis dias sean de jornadas interminables de trabajo,
de materialismo, de noticias deprimentes, de envidias, de chismes, de enfermedades y de pérdida de seres queridos. QUIERO CREER EN EL PODER DE LA SONRISA, del abrazo, del apretón de manos, de la palabra dulce, de la verdad, de la paz, del super
héroe del cómic, y de la imaginación. Admiro la dulce locura de los niños y dedesto la mentira de la cordura de los adultos. uiero volver a mis 6 años. Quiero dejar vivir más a ese niño que todos llevamos dentro, para valorar lo bueno y lo sencillo que nos rodea, y que los adultos hemos dejado de apreciar.

Para todos vosotr@s que no os habeis olvidado de saltar en un charco sin importaros mojar los zapatos y para todos aquellos que no olvidasteis que con un chicle o un caramelo eramos felices va dedicado este correo.

En mi coche...

En mi coche...

Quiero que sea ya esta noche, estar en otra ciudad, dormir en otra cama (o en mi coche, que para el caso llega a ser lo mismo), no dormir sola, recibir el abrazo que llevo reclamando tantos días, oir esa voz sin tener que poner un teléfono en medio.
Ya queda poco.
Es viernes, y no es un viernes que dé paso a un fin de semana más en mi ciudad, sin plan específico, sin muchas ganas de salir. Es un viernes de ilusión, cuando se viaja es lo que pasa.
Me encanta subirme en el coche, con algo de beber en el asiento del copiloto, la música puesta (incluso algún programa de radio que echen en ese momento), la carretera a mi disposición, viajar con calma, sin prisas, sin presión. Mirar por la ventanilla, ver caer el sol, conducir. Sí, como decía el anuncio "me gusta conducir". Y extrañamente me gusta conducir sola. Vamos, que si voy acompañada no es mala cosa, más bien al contrario según con quien viaje, pero como norma general prefiero viajar sola si es un viaje de mas de 300 kilómetros. Rarezas que tiene una. Es un momento para pensar, para reflexionar, para meterme un poco en mí e intentar ordenar pensamientos que giran en mi cabeza. Es increible la cantidad de cosas que he sacado en claro en mis viajes, tanto cuando iba en autobús como cuando voy en coche.
En el autobús me encantaba esa sensación de ponerme el discman (el walkman al principio, dando vueltas a la cinta) y escuchar cd tras cd durante las 5 ó 6 horas de viaje, pensando en mis cosas, riendo e incluso a veces llorando.
Debería animarme alguna vez a viajar sola, es decir, a llegar a un sitio y que no haya nadie esperándome. De hecho cuando he llegado a alguna ciudad extraña y he tenido que estar sola un rato he disfrutado bastante. Lo que pasa es que hoy en día, sinceramente, será el amor, pero prefiero llegar y encontrarle a él. Esa imagen es la más bella...
Buen fin de semana.

Siéntate

Siéntate

Vente hasta mi lado, siéntate conmigo, olvida el tiempo, el espacio, coge algo para beber, unas pipas, unos caramelos, y sentémonos a ver pasar a la gente.
Siéntate y hablemos, de ti, de mí, de nosotros, de ellos. Hablemos, que es algo que no hacemos mucho últimamente.
Dejemos de lado el trabajo, la televisión, los bares, hablemos de lo que sentimos, de lo que tememos, de lo que deseamos. Hablemos de nosotros, de ti como persona independiente, única, especial, de lo que escondes detrás de esa sonrisa fingida. Abre tu mente, tu corazón, y cuéntame si eres feliz, y si no lo eres dime porqué, dime la solución, pídeme la mano, pídeme el hombro, yo siempre estaré ahí.
Os hablo a vosotros, sentaros conmigo, vamos a charlar, echo de menos hablar, echo de menos olvidar el tiempo y el espacio. Quiero volver.

Dudas paranoicas

Dudas paranoicas

Hoy me encuentro con la duda ¿“La mataré” de Loquillo o “Loca” de Carlos Chaouen?
¿La alegría del recuerdo de unos veranos pretéritos o la nostalgia de un pasado cercano y unas personas que están lejos?

“Yo la sentaba en mi regazo,
enloquecía sólo a su contacto.
La he conservado en la memoria.
Tal como estaba.
Siempre a mi lado.

Nunca me juró su amor
lo creía eterno yo.
Y ella me sonreía y
miraba hacia el mar.”

Escuchaba esta mañana esta canción, según venía al trabajo, y me he embriagado de recuerdos, de repente me he sentido más joven, con esa inocencia y candidez que no quería soltar, me he imaginado de nuevo en Las Brisas, entrando al Pirixinello con P., C. y E., entre otras, y pidiendo a F. que por favor nos pusiera esa canción que tanto nos gustó y que al acabar el verano no era capaz de escuchar sin reprimir una lágrima. Nos poníamos a cantarla, como si nos fuera la vida en ella, como si fuera una obra maestra, como si nunca nadie hubiera podido expresar en unas palabras el dolor provocado por la más extrema pasión de enamorado.

“Prometer es empeñar el futuro,
desear es no vivir el presente,
olvidar es despreciar el pasado,
y vivir es contestar lo de siempre.

Discutir, prefiero seguir cantando;
ser mejor es intentar ser cambiado;
suicidar es no volver a arrepentirme
y elegir es pedirme demasiado”.

Pero es que ayer fue el día en el que volví a escuchar a Chaouen y esta maravillosa “Loca”. Pensé mucho en M., que desde Londres me escribía, contándome lo duros que son los retos cuando en el camino dejas a tus amigos; me acordé de C. y su cara de felicidad cuando al escuchar esta canción pensaba en N. y sus bailes locos; y pensé en D., en la de veces que le he dicho:

“Y no te pido más, que te estés a mi lado,
que me soportes loca porque tú estás loco.
Y no te pido mas,
que me soportes callada, que me cuesta abrir la boca”.

Por eso hoy me cuesta elegir una u otra canción. No podría elegir, así que hoy me quedo con las dos, hoy la mataré, a punta de navaja, besándola una vez más, mientras me doy cuenta de que despertar es un lapsus de los sueños y soñar es una vida en balde, sí, en balde.

La vida es buena si no te rindes

Me levanto antes de tiempo, con una extraña sensación de que quiero ya ponerme en pie, pese a no haber dormido demasiado.
Me ducho, miro internet, escucho la radio, me tomo mi Nesquick diario, fundamental para vivir, jaja.
Salgo a la calle, con un cd que me grabó hace meses M., al que extraño, mucho, demasiado.
Leo que “Jeanne” ha acabado con la vida de 90 personas en Haití y no puedo evitar acordarme de R. y lo cerca que está de allí, pero elimino ese pensamiento de mi cabeza.
Paso por un cajero y miro el saldo de mi cuenta, bien, este mes me he recuperado :)
Cuando estoy a punto de entrar en el trabajo me encuentro con mi hermano, que me recibe con un maravilloso yogur líquido natural de 750 g, una botella que me alegra el día del todo. Vamos, también él me alegra el día.
Y estando ya en el trabajo, después de encender el ordenador, ver qué es lo que puedo y quiero hacer hoy aquí, me traen un libro del que tengo que hacer una reseña. Y su título me da fuerzas, mucha fuerzas, porque, sabéis qué? “LA VIDA ES BUENA SI NO TE RINDES”

Por volver a respirar

Por volver a respirar

Necesitaría sentir mis pies sobre la arena cálida, mirar a mi izquierda, sentarme en la orilla de la playa y ver el sol caer.
Necesitaría eso, y dejar caer unas lágrimas por mi cara, y cuando estén cayendo que mi móvil sonara, me sacara de esa ensoñación y escuchara su voz.
Necesitaría que me dijera que no me preocupe, que está a mi lado, que no importan las paranoias que tenga en mi cabeza, que sigo siendo su razón para sonreir.
Lo peor es que estoy pidiendo algo que me está dando ya, quizás la realidad sea que lo único que necesito de verdad es pisar esa playa, con mis pies descalzos, pasear, llegar a la orilla y sentarme a su lado.
Le echo de menos, le necesito, necesito su voz y necesito sobre todo que me vuelva a dar la mano.
Mi niño, te necesito a ti.

Con el viernes llega la paz

Con el viernes llega la paz

Llegó el viernes!! T.G.I. Friday's!!!
Y lo mejor de este viernes es que he leído las palabras que más necesitaba.
A eso se une que se acaba la semana más difícil que nunca he tenido a nivel laboral, y sobre todo que el día va a mejorar sensiblemente por varios temas.
El primero, principal, que más me gusta: viene R. con su novio, al que aún no conozco. Serán apenas unas horas, porque la loca se nos va a Haití y la República Dominicana, pero servirá para darme el calor que necesito estos días. Siempre fue una persona oportuna, siempre estuvo en el momento adecuado, y esta vez no iba a ser menos.
A las once de la noche me iré a Barajas a buscarles, a recoger sus maletas llenas de ganas y de vacaciones, llenas de amor y esperanza. Me encanta ver a la gente irse de viaje (mañana les volveré a llevar a Barajas, esta vez para despedirme de ellos), aunque por dentro me quede ese poso de envidia, sana o insana, porque yo me quedo.
Además, también he quedado con E., que de nuevo ha sabido estar a mi lado toda la semana. Jo, hay gente que nunca dejará de sorprenderme, de darme la fuerza que necesito para creer, para confiar, para saber que hay esperanzas, que aún me queda por conocer a tanta gente que me sacarán de agujeros oscuros y me llevarán a remansos de paz, de luz, de alegría.
Y que es viernes!!! Y que da igual que el domingo trabaje y la boca no me deje disfrutar al cien por cien. Pero hoy viene "la muy mejor" y eso hay que celebrarlo.
La pena es que M. sigue en Londres, parece que ahora un poquito mejor, claro que sí, porque él merece estar de maravilla, y su momento llegará, sigo confiando en él, en su mirada bohemia, en sus sueños utópicos.
Sigo diciendo lo mismo: M., el cine eres tú.

En todas partes

En todas partes

Es agradable, ciertamente llena mucho, el pasar una racha tan mala y sentirme respaldada de una manera tan unánime por todos, por los que esperaba y por los "inesperados".
Se acerca el fin de una etapa, al menos la decisión ya está tomada, y ahora sólo falta que se dé el cambio definitivo. Hablo de trabajo, que nadie se me asuste.
Y en ese intervalo de días grises he conocido mejor a quienes llevan tiempo a mi lado, y he encontrado a personas que sólo eran una dirección en la agenda. Por eso me tengo que sentir orgullosa, de haber sabido elegir a la gente que me rodea, a la gente que conforman ese cuadro -a veces abstracto, a veces impresionista y a veces realista- que es mi vida.
Ponedle además en esta ocasión banda sonora de Manolo García, Macaco y Turf. Esa es mi vida hoy, y los actores principales han logrado que me sienta orgullosa (lo repito porque es así) con lo que soy y con lo que he vivido.
Sois tan increibles todos, os debo tanto, que no existen palabras de agradecimiento.
Pero tengo este rincón, y no puedo abandonarlo, ni desaprovecharlo. Me vuelco en él, echo en él mis alegrías, mis frustraciones, mis miedos y mis sueños, los bato todos juntitos y salgo YO. Si seguís por aquí leyendo será que no es tan feo lo que veis... o quizás porque es más feo aún de lo que yo pienso, que los polos opuestos se atraen. Uf, me estoy liando, estoy espesita, echaré la culpa a J., mi dentista, que es muy majo y todo eso, pero no veas cómo me duele el diente ;)
Besos a todos y todas, repito: todos y todas.

Para que no se duerman mis sentidos

Para que no se duerman mis sentidos

Volvió, ha vuelto Manolo García, con su voz particular y su discurso tan propio, canciones tan parecidas estas últimas a aquellas primeras que nos enamoraron a muchos. Así que podremos decir que es repetitivo, que suena como siempre, pero no tendría sentido que dejara de gustarme si antes me encantaba.
Desde El Último de la Fila a su etapa en solitario. Manolo es especial, sobre todo una vez que disfrutas de él en directo.
Tres veces le he visto en directo: en La Riviera, en Las Ventas (uno de los mejores conciertos que nunca he visto, mes de septiembre, el diluvio universal, pero qué ambientazo) y en el extinto Palacio de los Deportes, precisamente el último concierto que allí se celebró antes del incendio, un hecho histórico.
Y ahora ha vuelto, y con su regreso vuelven los recuerdos que me envuelven, los que me dan vida en días en los que podría pensar que estoy sola. No, no lo estoy, aunque tú estés lejos, aunque vosotros me leáis pero no me veáis ni me escuchéis. No permitiré que la soledad se crea mejor que yo, Manolo García me recuerda hoy que tengo tantas posibilidades como yo quiera.
Y mientras lo pienso, mientras sonrío, mientras veo todo ese mundo de ventanas abiertas a mi alrededor, me lleno de su música, de su voz, de su poesía, gracias Manolo García García, gracias por esa sencillez hasta en el nombre.
Nos vemos en concierto!!

Y me lo quería perder

Y me lo quería perder

Me levanté a las nueve y cuarto. Era mi primer partido desde junio. Tenía ganas, incertidumbre ante mi "rentreé", pero muchas muchas ganas.
Porque durante el verano pensé que ya no volvería a hacerlo, y encontrarme de nuevo en un campo de fútbol, aunque fuera de tercera división, contando lo que pasaba a cuatro locos que nos escuchan, es algo que me da vida.
Y me sentí viva, pletórica de alegría, desde las diez y media de la mañana hasta las dos de la tarde que acabé.
Hablé con D. por teléfono, mientras me acercaba al McDonalds de Kinépolis a comprar una hamburguesa. Tenía un capricho, no podía fallarme más.
Llegué a casa, con el olor de la hamburguesa en el coche y cuidando de que no se cayera la coca-cola. +
Subí corriendo, comí, y sonó el teléfono. Era mi prima P. que me preguntaba por mis ánimos, después de la gran crisis del viernes. Mientras hablaba con ella (apenas las tres de la tarde) sonó el móvil. Era E., desde su casa, llorando, nerviosa, con un ataque de ansiedad, que me pedía que por favor nos viéramos. No lo pensé. Subí al coche y me fui a buscarla a su casa. Diez minutos para que dejara de llorar, para que tan sólo se tranquilizara, a partir de ahí me contó las razones de su llanto, de su ataque, de su rabia.
Para distraerla, para evitar que la cosa fuera a mayores me la llevé a dar una vuelta, y se me ocurrió ir a ver a A. al Jamaica donde trabaja. Me encontré también con su padre, nos pusimos al día de cotilleos y penas, nos tomamos un café y nos fuimos A., E. y yo a Arganda a cada de S. Allí llegamos y nos "sumergimos" en el ambiente argentino, tomando mate, disfrutando de ese momento tan especial, de esa cultura, de esa filosofía de vida que es el mate. E. iba poniendo la sonrisa de vez en cuando, y ese era el único objetivo real. Nos reímos recordando "lo de la Biblia" y la frase célebre: "me he fumado el apocalipsis". Entre risas y risas, E. y yo decidimos ir a ver a A. y ya de paso darle las fotos de nuestro viaje a Roma y Florencia. Así que en su casa nos plantamos, tras dejar pendiente una invitación con asado incluído, ¡¡¡amo Argentina!!!
Vimos fotos, hablamos, y nos distrajimos. Y llegó el momento de volver, más de ocho horas después, dejé a E. en el mismo sitio en el que la recogí, pero con mejor cara y más ánimo. Hoy ya está bien, las aguas vuelven a su cauce, y no me arrepiento en absoluto de haber estado en el lugar y el momento adecuado para ayudar a una amiga, pese a perderme una de esas tardes de domingo absurdas y aburridas que tanto me gustan.
Tenía que contarlo, porque pasó, porque es parte de mi vida y porque a veces yo también necesito contar cosas insustanciales.
Otro capricho más, sí, estoy muy caprichosa...

Cuidándote

Despacito cuando tú dormías
ella te hablaba, te preguntaba, te protegía.
Ella prometió darte todo
pero sólo pudo darte lo que tuvo.
Para ti lo más hermoso
era amanecer junto a sus ojos
iluminando el mundo.

Pero los pájaros no pueden ser enjaulados
porque ellos son del cielo, ellos son del aire
y su amor es demasiado grande
para cortarlo.

Volaste alrededor de la luna con ella,
le pediste que nunca se fuera
y ella respondió
"mi amor siempre estará cuidándote".

Y la dejaste volar
y tus ojos lloraron hasta doler,
pero sólo tú sabías
que así tenía que ser,
que así tenía que ser.

Ella prometió darte todo
pero sólo pudo darte lo que tuvo.
Y para ti lo más hermoso
era amanecer junto a sus ojos
iluminando el mundo.

Pero los pájaros no pueden ser enjaulados
porque ellos son del cielo, ellos son del aire
y su amor es demasiado grande
para cortarlo.

Y la dejaste volar
y tus ojos lloraron hasta doler
pero sólo tú sabías
que así tenía que ser.
Y la dejaste volar
y sus ojos lloraron hasta doler
pero sólo ella sabía
que así tenía que ser.
Y la dejaste volar
y tus ojos lloraron hasta doler
pero sólo tú sabías
que así tenía que ser,
que así tenía que ser.

A las víctimas del 11M, medio año después

A las víctimas del 11M, medio año después

Os dejo esto, escrito por D., mi niño, en un foro (http://foros.acb.com/viewtopic.php?t=51771&postdays=0&postorder=asc&start=0), el día que se cumplen 6 meses de ese horrible día. No quiero añadir nada más, creo que es más que suficiente.
Gracias cielo, por prestarme para todo el que quiera leer estas palabras que no deben caer en saco roto.

"Sí, seis meses ya. Como pasa el tiempo, Dios. No puedo olvidar esa mañana. Me desperté muy pronto pensando ir a la Universidad. Pude ver a mi hermano que precisamente iba a pillar una autobus para llegar a Madrid ese mismo día.

- "Alex, cuidado, no sé que te vas a encontrar por allí, pero parece ser que hay un atentado".

Recuerdo que le dije eso antes de irse. Las cifras no cuadraban, a las 8,30 de la mañana se hablaba de varios atentados pero de solo un muerto. Pero por otra parte salía un tío de Cruz Roja en la radio reclamando con muchísima urgencia donación de sangre por parte de los cuidadanos. Chapeau para los madrileños y para el resto de personas de otras muchas ciudades que se prestaron a donar sangre.

Lo demás... ya lo sabemos. Sangre, más sangre, lágrimas por todos lados, móviles sonando, móviles que no se cogían, destrucción, caos, impotencia, cara de sorpresa, de desesperación.

Todo el mundo llamando a sus familiares o amigos en Madrid, todo el mundo llamandose entre sí e informandose de lo sucedido. Radios, televisiones. ¿Y qué dirán en la TV5 francesa? ¿Y cómo lo cuenta la CNN?

Declaraciones de políticos por allí, acusaciones a ETA por allá, polémica de un lado y de otro, comienzo de indicios, de pruebas, de sospechas. Manifestaciones, reacciones, y lágrimas, muchas más lágrimas.

Tristeza, desolación, desesperanza. Ese día Madrid lloró, ese día lloró el mundo. Y al día siguiente. Y cada mes se me seguirán saltando las lágrimas viendo cualquier muerte injusta o cruel. Y cada día 11 pensaré en ese golpe de Pinochet que tanto daño hizo en Chile, en esas personas tirandose al vacío en las Torres Gemelas y más recientemente, en ese puñetazo que recibimos todos poco antes de las 8 de la mañana de ese 11 de Marzo. Y volveré a llorar, y volveremos a llorar.

Seis meses ya. Las injusticias no han acabado, sino que el mundo está aún peor. Los muertos no se recuerdan mientra políticos de cristal de horrenda corbata discuten y discuten echandose las culpas los unos a los otros. Ese día no hubo pañuelos para tantas lágrimas, hoy no hay lágrimas para tanto pañuelo. Triste mundo.

Descansen en paz las víctimas del odio, de la intolerancia y del fundamentalismo de hojalata. Vivan siempre en la memoria aquellos que cometieron el horrible "pecado" de montarse en un simple tren para ir a trabajar o estudiar.

Yo me bajo en Atocha, yo me bajo en Madrid".