Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2006.

Resumen

Ya tienes quien te haga eterna

Hablar con R. y saber que al otro lado, además de “la muy mejor” habrá siempre un niño, es una sensación extraña.

Álex ha llegado para hacernos sentir cosas nuevas, para aumentar sentimientos y para recuperar algunos en cierto modo relegados al pasado.

Su sonrisa que sólo puedo imaginar, pues aún no la he visto, pone en R. un rictus de incredulidad. Ella, siempre con un instinto materno tan escondido, tiene en sus brazos a un niño: a su hijo.

Álex va a cambiar muchas cosas, sin duda. Entre ellas nuestro papel en esta historia. Creo que he dejado de ser la amiga rara, la amiga excéntrica e incluso la amiga desaparecida en los últimos tiempos, para pasar a ser “la tita Di”.

Acaba de tener una conversación con R. Su voz denota felicidad, absoluta felicidad. Un tono que hacía años que no sentía en ella, y que me hace reconciliarme con nuestra amistad.

R. no es una amiga más, por mucho que cuando me entra la rabia quiera creerlo así y decida entre mascullaciones ¿? que ya es forma del pasado. Me engaño, porque R. nunca podrá ser sólo parte del pasado.

Me he enfadado con ella, me enfadaré mil veces más, pero siempre viene a mi mente algún paseo por la calle Velázquez para borrar de mí esa duda.

Con R. he vivido lo mejor y lo peor de mi vida. Cuando vivíamos lo mejor no éramos muy conscientes, pero sí, sin duda y por desgracia, lo éramos cuando vivimos lo peor.

Por escasos minutos me quedé sin ver al pequeño Álex a punto de nacer. Creo que eso hace que se acrecienten mis ganas de abrazarle por fin. De tocar sus manos y mirarle mientras pienso en mil historias que en un futuro me gustaría que leyera.

No sé a dónde nos lleva ese futuro, no tengo ni la más remota idea. Sueño con mantener al menos lo que hoy tengo, y que en ese viaje serpenteante, que a veces es la vida, mantenga mis principios, y mis principios –aunque lo haya negado por cabezonería- también contienen a R.

La eternidad nos espera. Tú, R., ya tienes quien te haga eterna.

01/04/2006 10:31 Autor: elfindelosdiasgrises. Enlace permanente. Tema: Paranoias Hay 2 comentarios.

El cielo de veras

El cielo de veras que no es éste de ahora
el cielo de cuando me jubile
durará todo el día
todo el día caerá
como lluvia de sol sobre mi calva

Mario Benedetti
“Después”. Poemas de la oficina (1953-1956)

Con un zumo de piña, Bunbury y la copiosa lluvia en el exterior, la lluvia que entorpece la celebración que merece el Festival de Cine de Málaga.

Esos son los ingredientes de mi receta, de mi pregunta: ¿Qué es exactamente el triunfo?

¿Cómo distinguimos a un triunfador de alguien que ha luchado al máximo pero no ha conseguido la recompensa? ¿De veras el triunfador es el que cuenta con dinero, trabajo, amor, éxito en fin?

¿O el triunfador es quien sin llegar a conseguirlo, pero esforzándose al máximo, ha seguido intentándolo hasta el fin de sus días?

Me enternecen los jubilados que buscan su nuevo lugar en el mundo tras haber dedicado toda a una vida a un empleo.

Me gusta verles ejercer labores que nunca antes habían tenido la oportunidad.

¿No son en ocasiones los hombres más mayores quienes más luchan por la igualdad en materia de género? Es decir, ¿no es cada vez más habitual ver al “señor de la casa” (nótense las comillas) realizar la compra en el supermercado? ¿Pedir la vez en el puesto del mercado?

¿Qué es el triunfo?

No sabría contestar con brevedad a dicha pregunta –algo retórica tal vez-, pero me encantaría tirarme horas y horas analizando fríamente en qué consiste el triunfo, según mi modo de ver.

Para empezar, y quizás pueda explayarme en breve, una triunfadora ha sido mi madre, sí señor, y lo que aún le queda por demostrar. Gracias mami, cada día lo digo con más orgullo: gracias por convertirme en quien soy. Contigo estoy viendo el cielo de veras.

01/04/2006 10:31 Autor: elfindelosdiasgrises. Enlace permanente. Tema: Paranoias Hay 1 comentario.

Dispuesto a enseñarme

Me gusta cocinar.

Rectifico: me encantaría saber cocinar.

Soy capaz de quedarme pegada a la pantalla viendo programas de cocina de todo tipo.

Me atraen sobremanera los libros de cocina que pueblan por doquier las librerías del país.

Sin embargo, no dispongo del lugar adecuado para probar mis dotes de cocinera.

Sí, tengo una casa y una cocina, pero son compartidas, y necesito mi espacio. Libertad, saber que nadie vendrá a meterme prisa o decirme tal o cual tontería.

Pero eso sí: dadme recetas, dadme tiempo, dadme la cocina y los utensilios, dadme ingredientes, y comienza la cocina experimental de D.

Quiero cocinar, ¿algún cocinero (ya si puede ser tipo Darío Barrio) está dispuesto a enseñarme?

01/04/2006 10:35 Autor: elfindelosdiasgrises. Enlace permanente. Tema: Paranoias Hay 3 comentarios.

No me he marchado.

Estoy, y más viva que nunca.

Con piso nuevo, y con un trabajo (a prueba durante un mes) que me han dado un enfoque nuevo a mi vida en Málaga.

La felicidad está de visita, y mientras ella está me mantiene tan ocupada que ni siquiera tengo tiempo para escribir en mi blog.

Pero pronto haré hueco, así que no os olvidéis de mí, que seguro que habrá nuevas historias que contar.

01/04/2006 10:37 Autor: elfindelosdiasgrises. Enlace permanente. Tema: Paranoias Hay 1 comentario.

La eternidad como amiga

Es hoy, domingo, el primer día que desde hace semanas me siento relajada frente a la televisión. Suena Ojos de Brujo, su último trabajo, mientras de fondo Canal 2 Andalucía se dispone a echar un Caja San Fernando-Leche Río Breogán que no me atrae demasiado.

Estoy en MI CASA. Sí, en mi nueva casa, en la que vivo desde el jueves. La sensación es estupenda. La luz me emborracha, y las sensaciones me impiden poner palabras que expresen mi realidad.

Todo ha venido de golpe, como muchos presagiabais. En este caso parece que mi sobrinito A. ha traído debajo del brazo no sólo un pan, sino también un trabajo y una casa para su tita.

Sí, de la casa al trabajo. Doy un salto inmenso para contaros que desde hace una semana soy teleoperadora de Movistar, sí, sí, del Programa de Puntos, de esas que os niegan los adelantos de puntos, y os ponen las cosas difíciles.

De momento estoy a prueba, y aunque creo que voy mejorando a pasos agigantados (además de que estoy disfrutando como una enana) las esperanzas de continuar no son muchas. Al menos esa es la sensación generalizada que se desprende de cada compañero con el que hablas.

Pero bueno, acabaré el mes, lo cobraré, y luego ya veré si debo continuar con mi búsqueda de trabajo desesperada o puedo empezar a estudiar unas oposiciones mientras trabajo atendiendo el teléfono. Seguiré contando cómo va esto.

De tener o no tener ese trabajo dependerá también que pueda o no tener internet en casa. Es algo que a día de hoy considero básico para no perder completamente el contacto con los míos. De todos modos como me dijo mi amiga C., la gente que quiere estar a tu lado va a estarlo aunque no des señales de vida durante meses. Es cierto, o al menos así lo espero.

Quería volver a mi blog. Lo echaba de menos, os echaba de menos. La tortilla se ha dado la vuelta y ahora tiño mis palabras de alegría. Sólo espero que aunque sea con cambios esa alegría se quede a mi lado un tiempo, al fin y al cabo creo que tan mala compañía no soy, ¿no?

Estáis invitados a mi casa, eso sí, no vengáis todos de golpe, que muy grande no es. Uy, pero qué grandes momentos espero pasar aquí dentro. Ha empezado otra nueva etapa. 1 año y casi un mes después de llegar a Málaga la Bella doy otro giro, acompañada del increíble D., de quien ni a sol ni sombra me permite que la tristeza llegue a mi corazón. No tengo dudas de que nada hubiera sido posible si él no me hubiese apoyado como lo ha hecho. Tengo a la sensatez como novio, tengo a la sonrisa perfecta como compañero, y espero tener a la eternidad como amiga.

02/04/2006 18:49 Autor: elfindelosdiasgrises. Enlace permanente. Tema: Paranoias Hay 4 comentarios.

A los tambores

Suenan los tambores. Se aproxima una procesión. Ya estamos en Semana Santa. Y yo vivo en una ciudad donde esta celebración es algo más que una excusa para tomarse unos días de vacaciones (así siempre lo viví yo en Madrid).

En mi televisión resuena Bersuit, gracias a un DVD con la grabación de un directo. Gracias a D. y gracias a dos años intensos de cambios, felicidad y dudas que parecen disiparse.

Mi estancia en Málaga parece prorrogarse. La casa es la excusa para ello, la posibilidad de quedarme en el trabajo sería la confirmación.

“Yo no tengo fechas para recordar. Mis días se gastan de par en par, buscando un sentido a todo esto”

Echo de menos Madrid. Sé que aún me queda más de un mes para poder ir, y esa sola idea me entristece un poco. Por otro lado, ahora más que nunca necesito y quiero disfrutar de mi nuevo lugar.

No todo son luces, siempre existen sombras. En este caso las que provoca sentir que no eres demasiado importante para quien creías serlo. Confirmar, o reconfirmar, que para esa persona sólo eres alguien más, que no necesita de nadie más que de ella misma.

Siempre defiendo el egoísmo. Lo hago precisamente porque soy egoísta, y defenderlo es una forma de defenderme a mí. Pero no tolero ya los excesos. Egoísta sí, única persona en el mundo no.

Mi amigo-hermano A. ha vuelto ya de Argentina, tras más de tres meses, y me muero por verle y que me cuente todo lo que ha vivido, en cierto modo es como si yo hubiese estado allí.

Es curioso cómo pasa el tiempo, para bien y para mal. Supongo que de todos modos cuando pides que el tiempo se pare éste no hace más que volverse loco, las manecillas de los relojes pasan, vuelan, se disparan. Digamos que los últimos mil y pico días de mi vida han cogido velocidades próximas a las de la luz, porque no soy capaz de enumerar las vivencias, las personas conocidas, las personas perdidas, las cosas hechas y las cosas por hacer.

Siento mi vida llena. Sí. Me gustaría mucho estar más cerca de la gente, necesito de sus abrazos, de sus voces, pero supongo que aún así no me puedo quejar.

Como si de un puzzle se tratara alguien se ha encargado de colocar las piezas (hay una energía con nombre y apellidos que ha sido el mayor responsable, y yo me imagino ahora que está feliz). A mí me lo han puesto todo al lado, no tengo ningún mérito, si acaso el de la insistencia, el de luchar por mi vida, por hacer lo que quiero y con quien quiero.

“Vos me estás mirando y yo voy a caer”.

Me vuelvo a mi mundo de procesiones, caída de sol, Bersuit y esperanza. Me vuelvo pensando en Macaco y su nuevo disco, con las manos levantadas, en la N.C. escuchándolo, en H. leyendo mi email, en M. intentando comprenderme, en D. cantando a mi lado “Mi caramelo”.

“Qué linda que estás, sos un caramelo, te veo en el recreo y me vuelvo loco, todas las cosas que me gustan tienen tu cara, y espero a los asaltos, así juego a la botellita con vos. Mi bomboncito. Qué excitante que estás, tendrías que saberlo. Esa cola es la manzana más buscada, y esos celos, el alimento de mi creación. Quisiera arrancarte un día y morirme en un telo con vos… o quizás en un auto.
Han pasado cinco años, asumiste las cosas, hace tiempo que estoy buscando mi verdadero yo. Hay una especie de simbiosis, lo dijo mi psicóloga, haría bien a la terapia alejarme un tiempo, unos setenta años. ¿Cómo estás querida? Tengo esposa, hijos. De vez en cuando hablo con ella y hasta hago el amor. No es que quiera molestarte, pero me es imprescindible sentarme en un café y soñar un poco… Y tal vez amarnos. Y ha pasado mi hora, quién robó mis años? Cambio a toda esta familia por un segundo con vos. Si te veo ahora, aunque termine en un hospicio, tomo la botella y juego a la botellita con vos…”

Me vuelvo por tanto a los tambores…


08/04/2006 21:55 Autor: elfindelosdiasgrises. Enlace permanente. Tema: Paranoias Hay 3 comentarios.

El cautivo

Desde la casa de D. observo el paso de la procesión del Cautivo, una de las más tradicionales y bonitas de la Semana Santa malagueña.

Ayer por fin conocí a A., el hijo de R., una personita que irradia felicidad y que nos va a hacer a todos mejores.

Pasé un bonito día en La Herradura, acompañada de dos de las personas más importantes de mi vida, y metiendo en ésta a alguien que va a ocupar indefectiblemente otro hueco que estaba vacío.

Veo en la tele anuncios de nuevos programas en los que Telecinco machaca la figura de la periodista Encarna Sánchez. No lo comprendo. Repudio mi profesión, y sobre todo a las personas, sin más, cuando veo cómo se ataca sin piedad, con acusaciones baratas, a una persona fallecida hace tiempo. Me da igual si fue una buena o mala persona, no soy quién para saberlo. Pero crecí escuchándola, mostrando su prepotencia, todo lo que queráis, pero ¿merece alguien, que no ha matado a nadie, un ataque tan feroz por parte de quienes colaboraban con ella? Hay que ser cobarde, tremendamente cobarde, para actuar de esa manera.

Yo, como cualquiera de vosotros, también he trabajado con gente indeseable, personas que merecen mi máximo desprecio, pero no me imagino hablando barbaridades de ellas una vez fallecidas, sin permitirles el derecho a la réplica, a la defensa.

Ni todos somos tan buenos, ni algunos son tan malos. Nuestros actos a veces no se acompañan de la bondad que creemos, y nosotros también hacemos daño a quienes nos rodean.

Por esa razón, y porque me molesta sobremanera este tipo de actos, me siento ofendida cuando veo que siguen atacando a muerte a quien no tiene ya voz para la defensa. Hay que ser muy inhumano, hay que ser muy malo, hay que ser un auténtico cabrón (con perdón), para atreverse a decir todo lo que dicen personajes de tal bajeza moral que merecen desaparecer de los medios de comunicación.

Lástima que la imagen de los periodistas se refleje en gentuza como esta. No, no me siento para nada identificada, ni ofendida siquiera si alguien decide criticar a toda la profesión. Me da igual, yo no caería en eso, pero no por ser mejor o peor periodista, sino porque mi educación me impide ser cruel.

En fin, que tenía que desahogarme, que me quema la rabia por ver este tipo de espectáculos barriobajeros. Y no sé qué pensaréis vosotros, pero vaya, aquí queda esta tribuna abierta. Admito críticas, admito halagos. Admito todo...

10/04/2006 09:44 Autor: elfindelosdiasgrises. Enlace permanente. Tema: Paranoias Hay 5 comentarios.

Te querré siempre

Me gusta llegar a casa a la una menos cinco de la mañana. Aunque sea martes, o precisamente porque es martes, porque he salido de trabajar, y porque me he ido directamente a casa de A.

Porque hemos tenido una gran charla D., su hermano A. y yo. Porque hemos acabado hablando de mi amiga T., de mi amigo F., de mi vida, de la suya, de la nuestra.

Me gusta salir del trabajo y que me den la noticia de que he superado el mes de prueba. Y que ya me quedo ahí, con un contrato de obra y servicio (es decir, hasta que les dé la gana largarme).

Me encanta coger el teléfono y decírselo a mi madre, justo el día en que mi padre haría 63 años. Y así darle mi pequeño regalo en forma de paz, aunque el regalo me lo hizo él cada día de su vida, de la mía, de la nuestra.

Me llena oir la voz feliz de mi hermano al otro lado de la línea, dándome la enhorabuena callada, la enhorabuena de quien no sabe mostrar sus sentimientos pero sonríe por dentro.

Me completa en este gran día recibir el abrazo de D., su sonrisa cómplice y eterna, su vida en su mirada, nuestra vida en la esperanza.

Me llena saber que leeréis esto y algunos os alegraréis profundamente por mí, porque de momento con esto gano la batalla a la vida. Mi tiempo se prorroga, y con ello mi ilusión y mi amor. Y Málaga es más mi casa que nunca, ahora que empiezo a sentir lo que es no tener miedo por no llegar a fin de mes.

Me gusta llegar a casa a la una menos cinco de la mañana, y acabar de escribir ocho minutos después. Sin el Villarreal en la final, pero es que hasta el mejor día tenía que tener un tachón.
Feliz cumpleaños papá, donde quiera que estés, a mi lado te siento. Te dejo mi regalo, gracias por no dejarme tú sola. Te querré siempre.



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