Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2007.

Resumen

Pasaba por aquí

Pasaba por aquí. Estoy sin ordenador, espero recuperarlo este fin de semana, y así cumplir de nuevo con mis obligaciones (y las que no lo son tanto, sino más bien devociones, como lo que me dijo la Niña C.).

Echo de menos escribir, mucho, muchísimo. Es un vacío que me inunda y en cierto modo me entristece. Pero esta vez no hay más solución que esperar que se arregle mi portátil y las teclas vuelvan a su sitio. Con ellas las palabras, las tildes, los puntos suspensivos y los pensamientos.

Os extraño. Ya queda menos.

11/01/2007 12:10 Autor: elfindelosdiasgrises. Enlace permanente. Tema: Paranoias Hay 1 comentario.

Escondidos

¿Somos más de lo que imaginamos? ¿Creemos ser menos de lo que somos? ¿Somos tal y como pensamos? Incluso me planteo otras dudas: ¿pensamos?, ¿somos?, ¿nos dejamos llevar?

"Que no te vaya bonito, que te vaya de muerte".
La Fuga.

Nos sobran razones para sonreir. La principal de todas es que despertamos a diario. Pero preferimos ahogarnos en vasos de agua. Urdir mil motivos para poner un gesto sombrío y recibir la palmadita en el hombro. Maldita compasión.

He pensado mucho estos días en las personas que tienen lo que no se merecen, para bien y para mal. Aquellos que no se esfuerzan y que se achantan ante todo, y aquellos que luchan hasta la extenuación pero las cosas nunca salen.

La pobreza, la miseria, el hambre, el miedo.

"A veces llega un momento en que te haces viejo de repente,
sin arrugas en la frente pero con ganas de morir".
Celtas Cortos

Envejecemos, y no es sólo cuestión de años, de horas, de minutos. Envejecemos porque borramos las sonrisas de nuestra cara, y nos teñimos de pavor adulto. Dejamos de emocionarnos con lo que lo hacíamos antes. Cambiamos las conversaciones sobre la amistad por las charlas sobre pañales y compromisos, hipotecas y familia.

Olvidamos las canciones, dejamos de hablar de música y cine, del partido de Ronaldinho o Robinho, de la fiesta en tal o cual bar.

Convertimos nuestra vida en una masa más, sin sabor, sin olor. Una comida que alimenta pero no agrada.

"Prendido a tu botella vacía,
esa que antes siempre tuvo gusto a nada.
Apretando los dedos, agarrándome,
dándole mi vida a ese para-avalanchas"
Andrés Calamaro

Sí, dicen que hay un mundo de sensaciones, tentaciones o yo qué sé. Ese mundo se aleja, todos nosotros nos estamos alejando del verdadero sentido de la vida. Seguimos escribiendo, intentando mostrarnos ante quienes nos leen, pretendiendo cada día ser un poco más "cool" que el anterior. Pretendemos tener más elogios, más palabras bonitas, y nos olvidamos que sólo son eso, sólo son palabras, que se agradecen, por supuesto, pero que nos recuerdan lo lejanos que estamos los unos de los otros, que sólo somos capaces de escribir en un frío teclado, ante una insensible pantalla, sin rozar la mano del que nos lee, sin mirarle a los ojos.

Nos distanciamos, y es triste, pero es ley de vida. Nunca querría reconocerlo, pero estamos tan tan lejos. Estamos escondidos.

14/01/2007 17:12 Autor: elfindelosdiasgrises. Enlace permanente. Tema: Paranoias Hay 5 comentarios.

El redil


El niño tumbado en la cama, intentando descifrar a media voz unos apuntes, intentando al mismo tiempo que esas vagas ideas se graben en su cabeza.

La calefacción a mi lado, que aunque en Málaga el temporal ha sido benigno comparado con otros sitios, el frío está ahí.

Intentando ver un partido de baloncesto en Canal 2 Andalucía, pero la señal viene y va, imposible concentrarse.

Y descubro que internet me va, pero que tambièn y perdón por la redundancia: viene y va. Y así no se puede.

Será por esto último que apenas escribo ya. Por ello, y porque mi tiempo está muy definido y no está marcado en la agenda el dejar unas palabras en mi blog. Lo tengo abandonado, lo sé, va creciendo hierba y no me da el dinero para pagar al jardinero. Y mira que decían "no dejes crecer la hierba en el camino de la amistad".

Siempre he confiado en que los buenos amigos son aquellos capaces de perdonar, sin tener que decirlo, que te separes del "redil" durante un tiempo. Aquellos que pueden con el tiempo y la distancia, que no necesitan palabra de ninguna forma, pero que al final del día, de la semana, del mes, del año, te acuerdas de ellos para decir: son mis amigos.

Tú sabes por qué lo digo, TÚ lo sabes. Y sé que ambos entendemos y perdonamos, sin tener que decirlo, nuestro alejamiento del redil. Porque al fin y al cabo no tenemos obligaciones, sino sentimientos, y el nuestro, nuestra amistad es mayor que cualquier otra cosa.

29/01/2007 07:59 Autor: elfindelosdiasgrises. Enlace permanente. Hay 1 comentario.

M.

Estoy agobiada, muy muy agobiada. Y no es por mí, ni por nada que me concierna directamente, o al menos nada en lo que yo pueda colaborar.

Estoy agobiada por haber sentido de viva voz el sufrimiento de M., un amigo como pocos, como ninguno más bien. A veces las palabras reflejan muchas cosas, pero juro que hasta que no le he oído no he comprendido el empaque del problema. Y es grande. Porque a mi M. se le ha borrado la sonrisa como nunca, se le apagan las palabras y se le borran los sueños. Y yo no voy a permitir que eso pase y le vea alejarse, hundirse, temerse.

Me ha desconcertado su voz tan tenebrosa, tan seca. M. no es así. M. es alegría, locura, esperanza, sueños utópicos, pero sobre todo M. siempre ha sido ilusión, al menos para mí. Y fuerza, la que te daba cada abrazo suyo.

Mi madre siempre recuerda a M. por sus abrazos, en un día tan duro como cuando estábamos en el tanatorio junto a mi padre. Y cómo olvidarlos? Yo tengo la suerte de haberlos recibido en multitud de ocasiones, riendo y llorando, aunque casi siempre riendo. Esos abrazos bárbaros (en la acepción más argentina posible), por los cuales casi todas sus amigas se quejan, y con los que yo tanto disfruto.

Porque me hacían sentirme protegida, querida, necesitada.

M. da todo, da demasiado, tanto que jamás encontrará recompensa. Si tuviera que elegir cinco personas para estar con ellas en una isla desierta el resto de mi vida no me cabe ninguna duda que él tendría su lugar.

Porque ahora me falta pero sé que le tengo. Pero sólo pensar en que me faltara de verdad, que M. no existiera o nunca más le pudiera ver esos ojos tan vivos... se me cae el mundo.

M. es imprescindible, como pocas personas lo han sido, son y serán. Porque me dio y me da todo, sin recibir nada a cambio, sin exigir, sólo aconsejando a que vaya por un camino más correcto. Porque siempre ha creído en mí, y me ha apoyado, aunque no me lo mereciera o mi elección pudiera hacerle daño.

Quiéreme M., no dejes de quererme, porque la felicidad que yo he podido sentir estos últimos tiempos se apaga como una cerilla si tú no tienes fuerzas ya siquiera para seguir queriendo.

Vuelve a sonreir, vuelve a soñar, vuelve a ser ilusión... porque sin eso yo también me rindo, te lo prometo: me rindo Marcos.

30/01/2007 00:12 Autor: elfindelosdiasgrises. Enlace permanente. Tema: Dedicados Hay 4 comentarios.


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